ACV y rehabilitación ¿cuánto puede mejorar el movimiento?

ACV SaludEl proceso de rehabilitación no puede ser llevado a cabo por un solo profesional de salud.

Lic. Federico Peralta*

MN: 12024, MP: 1405

 

El ACV (Ataque Cerebro-Vascular) se define como un síndrome de rápido desarrollo clínico, con signos de perturbación de la función cerebral, con síntomas que duran 24 horas o más, o que  conduce  a  la  muerte. En Argentina hay 868 casos de personas que han sufrido un ACV por cada 100.000 habitantes. La recuperación de la función motriz es una de las principales preocupaciones. En relación al nivel de discapacidad generado por una ACV, se ha informado que más del 50% de las personas permanecen con una discapacidad moderada a severa. Por otro lado, las alteraciones motrices no son la única consecuencia de un ACV. Muchas veces los trastornos de la comunicación, deglución, visión, alteraciones perceptuales o cognitivas son más incapacitantes que la alteración motriz en sí.

Debido a la mejora en la atención temprana de las personas que sufren un ACV y a la efectividad terapéutica en el período agudo, son muchas más las personas que sobreviven a un ACV, con lo cual también, es mayor el grado de discapacidad. Es por esto que hace muchos años ya, la investigación científica se ha enfocado en los procesos de rehabilitación. Ya que van a ser los principales determinantes del grado de discapacidad.

¿Qué es la rehabilitación de una persona que ha sufrido un ACV?

Por definición es un proceso progresivo, dinámico y orientado hacia objetivos concretos, que permite a una persona con discapacidad alcanzar su nivel óptimo de actividad física, cognitiva, emocional, comunicativa, social y funcional. De esta definición se desprende que el proceso de rehabilitación no puede ser llevado a cabo por un solo profesional de salud. Nos lleva inequívocamente a pensar en un trabajo interdisciplinario en el cual los profesionales involucrados deberán tomar decisiones conjuntas y continuas para obtener los mejores resultados en cada persona en particular.

¿Qué probabilidad hay de recuperar la función de la mano?

La alteración en la función del miembro superior es una de las principales preocupaciones de las personas que han sufrido un ACV. Por esto se han desarrollado múltiples estrategias de rehabilitación para mejorar dicha función, a pesar de esto la evidencia científica no es contundente sobre cuál es la mejor opción, haciendo hincapié en la evaluación particular de cada persona.

Por otro lado esto tiene bastante lógica. Como se dijo, las alteraciones como consecuencia de un ACV pueden ser muy variadas, si a esto le sumamos que el entrenamiento es un reaprendizaje de actividades motrices y no todas las personas tienen las mismas posibilidades de aprender, es de esperar que se deba optar por múltiples estrategias de entrenamiento para poder llegar a los mejores resultados posibles.

¿Hasta cuándo puedo recuperar movimiento?

Una persona que ha sufrido un ACV y no realiza tratamiento, puede encontrar su mejoría hasta los 6 meses posteriores a su ACV. Es claro entonces que todas las personas que sufren un ACV progresan hacia la mejora sin entrenamiento, la cuestión estaría en cuánto mejoran y cuál es el grado de discapacidad que permanece.

Ahora bien, con entrenamiento los tiempos son totalmente distintos. La literatura científica ha reportado casos de más de 10 años de evolución desde el ACV y con el entrenamiento adecuado han mostrado una mejora significativa en la calidad de movimiento y en la función tanto del brazo como de la pierna. Por otro lado, se ha evidenciado la importancia que tienen los primeros meses posteriores a un ACV, siendo cruciales las decisiones que se tomen en ese período.

¿Por qué son importantes los primeros meses?

Lo que se ha visto desde la neurociencia es que durante los primeros meses posteriores a un ACV, el cerero dañado aumenta su potencial neuroplástico. La neuroplasticidad es la capacidad que tiene nuestro sistema nervioso de modificar sus conexiones dando respuestas más funcionales para la persona. Es sabido que luego de un ACV ésta aumenta, con lo cual las estrategias de aprendizaje que se utilicen durante ese período serán particularmente importantes para el desarrollo posterior del proceso de rehabilitación.

 

Notas del autor: me ha tocado rehabilitar personas en distintos períodos desde su ACV y todos pueden mejorar con estrategias de entrenamiento adecuadas. Si bien es cierto que es mayor la mejoría en quienes reciben una intervención temprana y adecuada. Por otro lado, es importante entender que el aprendizaje motor después de un ACV requiere de un gran compromiso por parte del paciente y de la familia, ya que hay una serie de pautas que deben ser llevadas a cabo en el domicilio para poder llegar al mejor rendimiento posible y optimizar la función del miembro superior, como así también de la marcha.

 

*Licenciado en kinesiología y fisiatría UBA orientado a rehabilitación neurológica y trastornos vestibulares y del equilibrio; docente UBA, investigador y responsable de CIRIC Formación Permanente.

 

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