Ante el aumento de la siniestralidad vial

accidenteCasi a diario los entrerrianos se anotician de accidentes graves en las rutas de la provincia, muchos de ellos con saldos fatales. Un fenómeno que refleja lo lejos que se está de consolidar una cultura de la conducción segura.

La noticia en el verano en Entre Ríos son los accidentes de tránsito, según reflejan los portales de comunicación. No hay día en que no se informe de algún choque significativo, con su saldo luctuoso en vidas.

Durante el primer tramo de enero, caracterizado por intensas lluvias, la siniestralidad dominante fueron los despistes en ruta. Algunos conductores no disminuyen la velocidad, pese al cambio en las condiciones climáticas.

No atienden al hecho de que, durante las lluvias, se forman espejos de agua en la ruta, algo que provoca el hidroplaneo de los vehículos y los consecuentes despistes.

Otros no toman nota, por otro lado, que durante las vacaciones hay un gran flujo de tránsito circulando tanto en rutas nacionales como provinciales.

El sábado un auto despistó y volcó en la ruta internacional 136, que conduce a Fray Bentos (Uruguay), a través del puente internacional. Los cinco integrantes de una familia cordobesa sufrieron, así, heridas de consideración, siendo trasladados al hospital local.

También en nuestra zona la ruta 14 ha venido siendo escenario de despistes y choque violentos, pese a que esa vía es una autopista, con toda la infraestructura necesaria.

Pero desde hace tiempo la ruta provincial 20, en el tramo que une Gualeguaychú con Basavilbaso, se ha convertido en un camino peligroso. En los últimos seis meses se han producido allí ocho muertes, trece despistes y vuelcos que involucraron autos y camiones y once choques de consideración.

Desde 2012 un grupo de vecinos autoconvocados bajo el nombre “Unidos para arreglar la Ruta 20” viene pidiendo a las autoridades provinciales que se acondicione esa vía. En los reclamos aparece la solicitud de bacheo, de señalización vertical y horizontal (líneas centrales y laterales), además de reposición de barandas y guardarrailes.

Según los vecinos, otro punto problemático es la intersección de esta ruta con la autovía 14, en la zona del puente, ya que tiene déficits de diseño y estructurales, a causa de lo cual se han producido fatales choques, el último de los cuales fue el jueves 19 de enero, con el saldo de un muerto y seis heridos.

Está claro que algunos accidentes de tránsito tienen que ver con la infraestructura vial insuficiente. Es decir, los gobiernos no han invertido lo necesario para que las rutas sean más seguras.

Las autoridades deben tomar nota que Entre Ríos, muy atrasada en materia vial, tiene aquí un frente abierto. En la provincia murieron 298 personas en accidentes de tránsito durante 2016, según la asociación Luchemos por la Vida.

Por otro lado, lo que está fallando es el factor humano. O en otros términos,  por debajo de las estadísticas subyace una cuestión de actitud de quienes conducen.

La imprudencia y el desconocimiento de la reglamentación para el tránsito seguro son señalados casi unánimemente por los expertos como la gran carencia que se refleja en calles y rutas.

Es posible rastrear aquí un equivocado concepto de la libertad. ¿Acaso cada uno puede hacer lo que quiere al volante? El “todo vale” sugiere la idea de que uno puede hacer lo que le place.

Pero al ejercer la libertad, es inevitable que nos topemos con la libertad del otro. Eso significa que la vida en sociedad requiere algún grado de compromiso con la ley. La libertad ilimitada no existe, por tanto, cuando uno circula por una ruta o camino.

Comentarios

Los comentarios publicados son de exclusiva responsabilidad de sus autores y las consecuencias derivadas de ellos pueden ser pasibles de sanciones legales. Aquel usuario que incluya en sus mensajes algún comentario violatorio del reglamento será eliminado e inhabilitado para volver a comentar. Enviar un comentario implica la aceptación del Reglamento.