Para muchas mujeres el diagnóstico del virus del papiloma humano origina mucho miedo.


El Virus del papiloma humano (VPH) es el principal causante del cáncer de cuello de útero. Pero a pesar de esta asociación no hay motivos para que la persona se asuste. Incluso en los casos de cáncer uterino es posible tratar y curar la enfermedad.

Cabe destacar que existen más de 70 tipos de VPH, pero sólo algunos pueden ser oncogénicos, o sea, causar alteraciones que provocaran cáncer. Además de eso, son necesarios otros factores para el desarrollo del cáncer, tales como tabaquismo, infecciones genitales, deficiencia inmunológica y carencias nutricionales, entre otras.
El VPH infecta tanto a hombres como a mujeres, sobre todo en regiones como la boca, el área genital y el ano. Se transmite principalmente por contacto sexual y, muchas veces, la persona puede ser portadora asintomática, es decir, tener la enfermedad y no presentar síntomas. La presencia de otras lesiones genitales tales como las causadas por herpes, o las leucorreas (escurrimiento vaginal), suelen aumentar las oportunidades de contagio del VPH. Otra forma de diseminación del virus se produce a través de la transmisión materna al recién nacido. Hay casos también en los que la persona no tiene historia de contacto sexual, lo que indica que hay otras formas de contagio aún no conocidas.
Los síntomas más comunes de la infección por VPH tanto en el hombre como en la mujer son los condilomas (verrugas) que aparecen en la región genital, y que son fácilmente tratados. En la mujer esas lesiones pueden aparecer dentro de la vagina, en el cuello del útero, en el lado externo de la vulva, en la región del perineo, en el ano, dentro del recto o en el interior de la vejiga. En los hombres pueden surgir en el pene o en la región anal.
Por tratarse de un virus, el VPH no tiene cura. Como la mayoría de los virus, siempre que se desarrolla un medicamento supuestamente eficaz, cambia su estructura y queda inmune a la sustancia. Sin embargo, el control médico, a través de consultas periódicas, permite a la paciente estar siempre segura y sin riesgo de cáncer de cuello de útero o lesiones más graves. En caso de verrugas genitales, éstas pueden ser tratadas de varias formas, ya sea a través de medicamentos o por medio de cauterización química, con el uso de determinadas sustancias, de la electrocauterización o de la criocauterización (cauterización en frío).
 
 
Tener en cuenta:
  • Las lesiones premalignas sólo causarán cáncer si no se tratan en muchos años.
  • Existe un examen simple, barato, rápido e indoloro que descubre la infección por VPH en su inicio, permitiendo un tratamiento seguro y eficaz. Es el examen preventivo o Papanicolau, examen que las mujeres deben hacer todo los años justo para prevenir el cáncer de cuello uterino.
  • Cuando es necesario el tratamiento, se utilizan métodos simples en las fases iniciales de la infección en el consultorio, son indoloras y no necesitan ingreso hospitalario, además de muy seguros y fiables.
  • Usar siempre preservativo, pues se puede ser portador asintomático y, por tanto, diseminar el VPH.
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Una de las temidas ETS
 
 
La sífilis es una enfermedad de transmisión sexual — ETS — causada por el Treponema pallidum, un microorganismo transmitido a través de la relación sexual. La enfermedad también puede ser contraída por transfusiones sanguíneas y por el cordón umbilical durante el embarazo (sífilis congénita).
El único medio seguro de diagnosticar la sífilis es mediante un examen de laboratorio. Se puede realizar a partir de análisis de sangre específicos para identificar la enfermedad, como el VDRL, el RPR y el FTA-ABS. Los exámenes son simples y el resultado es rápido, posibilitando el inicio del tratamiento. También es posible que el médico realice extracción de material del área infectada, para que sea analizado al microscopio por algún laboratorio.
Acudir al médico si se identifica alguna lesión en el área genital y se sospecha la enfermedad permitiría un diagnóstico y tratamiento a tiempo.
Cualquier persona que se crea en riesgo de adquirir enfermedades sexualmente transmisibles (relación sexual sin preservativo y múltiplas parejas) debe realizar los exámenes para el diagnóstico de la sífilis, evitando el desarrollo de la enfermedad y, también, la infección de otras personas. Las embarazadas, con o sin factores de riesgo para sífilis, deben realizar rutinariamente las pruebas de identificación de la enfermedad durante el prenatal.
El tratamiento de la sífilis depende de la fase en la que se diagnostique: primaria, secundaria, latente, tardía o congénita. Lo más común es la indicación de antibióticos, que pueden curar completamente la enfermedad, si se diagnostica en su fase inicial. Por eso, todas las personas con las que se relacionó sexualmente el enfermo deben ser examinadas. En caso de embarazadas infectadas, la identificación precoz de la enfermedad puede evitar la infección del feto. La madre debe ser medicada a base de antibióticos.
Como toda enfermedad transmitida sexualmente — ETS —, la prevención es el mejor medio para evitar la infección. El uso regular de preservativos y la prueba de las parejas sexuales ayudan a reducir el riesgo de infección. Actualmente, la transmisión a través de transfusiones sanguíneas es rara.
 
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Molesta protuberancia en el párpado
 
 
Chalazio, vulgarmente llamado orzuelo, es una inflamación crónica de la glándula de Meibomio (glándula sebácea), localizada en los párpados inferiores y superiores. Es una reacción a la secreción sebácea y no es de origen bacteriano, a pesar de que de forma local puede ser posteriormente infectado por bacterias.
A veces, el chalazio puede causar edema de todo el párpado, sobre todo cuando es pequeño y asintomático, y desaparecer sin tratamiento. Si es grande puede perjudicar la visión y causar dolor e incomodidad.
El tratamiento se puede realizar con compresas tibias, colirios o pomadas tópicas de antibióticos y esteroides, masajeando presionando las glándulas o cirugía, según el caso. Las compresas tibias se pueden aplicar varias veces al día, entre cinco y diez minutos.
El orzuelo responde bien al tratamiento; aunque, en algunas personas el tratamiento es más lento. Si reaparece la inflamación en el mismo lugar, tras el tratamiento, el oftalmólogo puede indicar una biopsia para descartar problemas más serios.