A 31 años del cese de fuego en Malvinas hubo reunión de veteranos

Veteranos MalvinasEl viernes 14 se cumplieron 31 años del cese de fuego en la Batalla de Malvinas. Hace más de tres décadas el pabellón “pirata” volvía a flamear en las Islas, luego de la recuperación de las mismas el 2 de abril de 1982.

Fabián Miró

Un grupo de veteranos de guerra del Batallón de Infantería de Marina Cinco (BIM 5) se reunió en un domicilio de nuestra ciudad para mantener viva la llama de Malvinas y recordar como fueron las últimas horas de combate, cuando las fuerzas británicas, se preparaban para el ataque final sobre Puerto Argentino.

Los veteranos del mencionado batallón, además de ex combatientes del Ejército Argentino y personal civil, compartieron una cena, muy diferente a las de la guerra. En una mesa bien servida, recordaron los últimos combates que fueron muy intensos ante un enemigo superior en número y tecnología en lo que armamento y poder se fuego se refiere.

Los entonces soldados (Conscriptos) del BIM5, hoy peinan canas y la mayoría llegó a los cincuenta años. En aquel entonces tenían entre 18 y 19 años. Crecieron de golpe. Combatieron 48 horas seguidas. Nadie abandonó su posición de combate, hasta el final del mismo en las proximidades de Puerto Argentino.

Barro pegado y seco en las ropas, el pelo crecido, también la barba, todo ennegrecido por la inconfundible marca del hollín de turba en la cara, en las caras, en las manos en el cuello, pero con la moral en alto y con sus armas individuales, mientras que las armas de dotación fueron destruidas, el BIM 5 (Último en deponer las armas), bajó desfilando a Puerto Argentino y antes de llegar a los alambres de púa y al cerco de prisioneros, incendió su pabellón, para que el mismo no fuera exhibido como un trofeo de guerra por la fuerza enemiga.

Los combates fueron tan intensos, que la noche del 13 de junio se iluminaba con las bengalas de uno y otro lado, haciendo inútil el uso de visores nocturnos.

Para los veteranos, la guerra sigue estando presente en sus mentes. Dicen que aquel que protagonizó conflicto bélico, nunca deja de vivirlo.

“El fuego de artillería cayó sobre los ingleses que bajaban por la ladera sur del Monte Tumbledown. Se observaban los cuerpos inertes que volaban por los aires y el griterío del personal herido”, destacó en un párrafo el libro “Desde el Frente” en una clara definición de lo dramático de una guerra.

Los infantes argentinos sufrieron fuego enemigo en forma permanente “comenzaron el Primero de Mayo (Bautismo de fuego de la Fuerza Aérea Argentina) por intermedio de la flota enemiga. “En un día contamos trescientos proyectiles. Al principio no sabíamos donde meternos, después se nos hizo rutina y bromeábamos”, comentó uno de los ex combatientes. “Luego se agregaría el fuego de la artillería terrestre y de la aviación enemiga”.

“Teníamos un radar al lado de nuestra posiciones y el mismo era un objetivo crucial por los ingleses. Con fuego de artillería lo volaron. Me tiré sobre una posición y al lado mió cayó un soldado del Ejército, quien recibió esquirlas en parte de su cara. Siempre me pregunté que había sido de ese muchacho que fuera evacuado a Sanidad. Lo encontré 27 años después en una cena de veteranos. Justo enfrente a donde estaba sentado observé a un ex combatiente con una considerable cicatriz en el rostro. Le pregunté que le había pasado y resulta que era aquel soldado que auxiliamos”, recordó uno de los veteranos emocionado.

Tampoco faltaron anécdotas risueñas. “Estaba de guardia y observo movimientos. Una silueta que pasaba cerca de mi posición. Temí lo peor. Pensé que se trataba de una patrulla enemiga, comandos ingleses, ghurkas, todo en segundos. Di la voz de alto y como nadie respondió y la silueta seguía moviéndose, abrí fuego. La noche se iluminó. Desde todas las posiciones las armas comenzaron a hablar con su idioma particular. Las trazantes surcaban  la noche. Al otro día, identificamos la silueta. Era un caballo que pasó por el lugar equivocado” recuerda un veterano de nuestra ciudad.

 

El BIM 5

En la noche y madrugada del 13 al 14 de Junio, desoyendo la ya impartida orden de rendición emanada del General Menéndez, Gobernador y Comandante Militar Argentino de las Islas, el entonces Capitán Robacio siguió junto a sus soldados, combatiendo a los británicos y logrando mantenerlos aferrados por varias horas y haciéndolos retroceder en 14 kilómetros el avance de las fuerzas británicas, derribando además en la mañana del 14, dos helicópteros ingleses.

 

Veteranos

El viernes 14 de junio se reunieron los siguientes ex combatientes;

Javier Paredes (BIM 5), Agustín Zelaya (EA), Pedro Galván (EA), Ángel Vanzella (EA) Raúl Rébori (Personal civil del EA), Pedro Vergara (BIM 5), Oscar Pérez (BIM 5), Luís Papes (BIM 5) y Pedro Fiorot (BIM5).