“Soy amado, luego existo”    

Francisco

Estamos acostumbrados a escuchar la famosa expresión del filósofo Descartes: “pienso, luego existo”. Francisco, en su Carta Apostólica “Misericordia et misera”, sin pretender polemizar con aquel filósofo, ha escrito: “soy amado, luego existo”; y completa la reflexión evocando su propia experiencia y la de cada uno “he sido perdonado, entonces renazco a una vida nueva; he sido «misericordiado», entonces me convierto en instrumento de misericordia” (Mm 16).

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