Un modelo energético agotado



Por Patricio Giusto*

 

La Argentina se encuentra encerrada en un complejo laberinto energético, del cual será difícil salir en el corto plazo. Las reservas hidrocarburíferas no detienen su caída, al tiempo que aumentan las importaciones y cae el esfuerzo exploratorio. Tampoco se fomenta el ahorro ni se invierte lo suficiente en energías renovables, teniendo en cuenta el enorme potencial que tiene nuestro país en ese sentido. Esta situación pone en serio riesgo el autoabastecimiento energético.

Para una matriz dependiente en un 87% de los hidrocarburos, algo atípico a nivel mundial, es preocupante advertir que el coeficiente de reservas-producción de petróleo se viene deteriorando sistemáticamente desde 1999, merma que ya equivale a la producción acumulada por dos años, con un nivel de reservas que cubre hoy aproximadamente 11 años de la producción actual.

En el caso del gas, a lo largo de la década del noventa el ritmo de producción fue ostensiblemente mayor al de expansión de reservas. En ese mismo período comenzaron a trepar aceleradamente las exportaciones de petróleo y gas. Al mismo tiempo, se construyeron numerosas usinas gasíferas y Argentina se convirtió en líder mundial en utilización de GNC para vehículos.

El coeficiente reservas-producción de gas comenzó a deteriorarse con más fuerza a partir del año 2000. Es así como en 2007 las reservas comprobadas de gas eran un 43% inferiores a las correspondientes siete años atrás. En términos globales y actuales, entre 2006 y 2008 las reservas de gas cayeron 13,7% y las de petróleo 13,4%.

Simultáneamente con esta progresiva merma de las reservas de hidrocarburos, a partir del año 2004 comenzaron a caer las exportaciones y a aumentar las importaciones de combustibles caros, como el fueloil (vía Venezuela mediante compras directas poco transparentes) y el GNL, debido a la fenomenal expansión que experimentó el consumo interno por la reactivación económica y la política de subsidios implementada por el Gobierno. A esto hay que sumarle que Bolivia nos vende el gas más caro que a Brasil y todavía no ha podido validarse como proveedor cierto de nuestro país.

Como contrapartida, esta política ha desincentivado las inversiones en el sector energético. Los productores de hidrocarburos han tenido que lidiar no sólo con el riesgo geológico propio de la actividad, sino también con el “riesgo político” que implica el excesivo intervencionismo estatal en un contexto institucional sumamente inestable. En ese sentido, el principal problema ha sido la ausencia de reglas de juego claras que garanticen la previsibilidad tributaria.

Las consecuencias de esta política carente de visión estratégica están a la vista. Pese que a partir de 1999 comenzó un período de alzas permanentes del precio internacional del petróleo y sus derivados, paralelamente se agudizó la declinación del esfuerzo exploratorio. Gran parte de esa caída se explica por el comportamiento de Repsol YPF, la principal petrolera del país. En la actualidad, YPF aporta el 35% de la producción de petróleo y el 27% del gas, mientras que en la década de los noventa suministraba el 43% del petróleo y el 35% del gas.

Por otra parte, la crisis financiera internacional, que arrasó con los precios de los commodities, sumada a los problemas propios de la economía argentina, afectó seriamente la actividad petrolera en el país. Las inversiones están estancadas y la conflictividad social en el sector va en aumento.

Debido a esta coyuntura, el precio de los combustibles que importa la Argentina cayó abruptamente, lo cual es un alivio para las arcas estatales. Pero también hay que remarcar que, por causas internas y externas, la economía y los recursos fiscales se deterioraron notablemente durante el último año. Por otra parte, es esperable que cuando las grandes economías comiencen a recuperarse, los precios vuelvan a trepar y encuentren a la Argentina muy mal parada, en caso de persistir la actual política energética.

Por más que el gobierno se empecine en negarlo, el modelo está agotado y el autoabastecimiento energético en peligro. Es inviable seguir estimulando las importaciones y el consumo energético intensivo a través de precios subsidiados en desmedro de quienes invierten en la producción de energía. Si no se revierte la actual política energética que desalienta la exploración y la producción, el país seguirá comiéndose las escasas reservas que le quedan, poniendo en serio riesgo su seguridad energética y el futuro de las próximas generaciones de argentinos.

 

* Lic. en Ciencias Políticas

Hoy celebramos nuestro día


Por Ludovica

 

Conmemoramos nuevamente la fecha emblemática que fuera establecida en Argentina en homenaje a nosotros los animales. Sin embargo, la mayoría de los de nuestra condición ignora su origen. Es más: muchos humanos que presumen de bien informados (y perdone algún colega periodista, si el cae el sayo) tampoco lo tienen en claro.

Por ese motivo, previa consulta por Internet -con la ayuda del carcamán- he recopilado algunos datos que vuelco en esta nota, para difundir el significado de nuestra fecha patria.

El Día del Animal se estableció en coincidencia con la muerte del Dr. Ignacio Lucas Albarracin, ocurrida el 29 de Abril de 1926. El prestigioso jurisconsulto era sobrino de Domingo Faustino Sarmiento y continuador suyo -desde 1885- en la Presidencia de la Sociedad Protectora de Animales que aquel fundara en 1879. Inicialmente había sido Secretario de la misma.

El Dr. Ignacio L. Albarracín había sido uno de los propulsores de la primera Ley Nacional establecida en protección nuestra Nº 2786, sancionada el 25 de Julio de 1891.Y aunque ya había fallecido (en 1888) la misma  llevó el nombre de su inspirador: Domingo Faustino Sarmiento.

No está demás resaltar que esa Ley fue una avanzada mundial, luego seguida por la legislación de otros países. En ella se prohibían las riñas de gallos, el tiro a la paloma, las corridas de toros y otras "animaladas" de los humanos.

Mas adelante, en 1954, se sancionó la Ley 14.346 durante la primera presidencia de Juan D. Perón, quien además, la hizo cumplir rigurosamente. (Discúlpenme, pero como peronista, no podía dejar de recordar lo mucho que el General hizo por nosotros).

Aprovecho esta oportunidad para invitar a todos las animales que lo deseen, a  sumarse al gran desfile que organiza para el día 1 de Mayo a las 15 el "Tío Maruja", en su Veterinaria de calle Primera Junta. Entre sus antecedentes, se recuerda el gran desfile realizado en los años 70 en el "Teatro Arlequín" (del Tío Mario) y el habernos incluido por primera vez a los perros, en un desfile de la Sociedad Rural, junto a animales mas grandes que nosotros.

Finalmente, un mensaje muy especial para los colegas: no coman carne porcina y no se resistan a las vacunas -aunque nos duelan- porque con estas pestes que están apareciendo, ya no les va alcanzar con el mosquito y nos van a echar las culpas a nosotros, los perros. ¡Guau!

Javier Barraza y las cartas

Javier Barraza
Javier Barraza

El abogado y escritor Javier Indalecio Barraza publicó su último libro titulado “Cartas de Amor”, cuyo fin es recuperar a las cartas como género literario.


Por Oliver Russell

Especial para El Día

 

Hace unos meses, en Buenos Aires, el escritor salteño en un encuentro con diario El Día, habló de sus primeras incursiones en la literatura, de su provincia y de su última publicación.
J.B.: Empecé a escribir poesía y a los catorce años formé un grupo literario con unos amigos del colegio que se llamaba Sentires. Después formé otro que se llamaba Plenitud. Lo formamos porque no estábamos de acuerdo con los programas oficiales de aquellos años, era un programa oficial para todo el país y era muy rígido: en literatura de primer año tenías el Quijote de la Mancha en la unidad uno, en la unidad dos a Juan Ramón Jiménez, y era tan rígido que quedaban afuera Neruda, Vallejo, los autores modernos, Vargas Llosa, Borges, etc.
EL DÍA: -En un librito de diálogos, Borges y Sábato comentan eso, como a veces la literatura en los colegios resultaba aburrida por esa rigidez.
-Claro, el objetivo del grupo fue quebrar el esquema estructural de la literatura de ese momento, fue un intento que quedó en eso nada más. Era un grupo que organizaba charlas literarias, invitábamos algún escritor local, y a la vez cada uno estaba intentando escribir y armar su propio libro.
-Conozco uno de sus libros de poemas, “Ecos de tu mirada”. Tiene un estilo muy clásico, recuerdo que tiene muchos sonetos.
-Sí, hice muchos géneros, soneto, copla, verso quebrado. Pero el género príncipe de la literatura es el soneto. Ahora lo que estoy leyendo es literatura del Japón, sobre todo un tipo de poesía muy breve que se llama haiku, compuesto por tres versos y diecisiete sílabas, y que con eso intenta expresar algo. Hay uno muy lindo que dice “ese camino/ya nadie lo recorre/salvo el crepúsculo”.
-Hay un libro de Cortázar que se llama así.
-Claro, Cortazar tomó de ese haiku de Basho el título de su obra, “Salvo el Crepúsculo”. Y estoy escribiendo un poco de eso, un poco de haiku y leyendo literatura del Japón, Yukio Mishima, Yasunari Kawabata. Mishima me gusta mucho, es un autor que intenta revitalizar los valores de Japón, porque si bien es un país que ha conservado una gran tradición, en los últimos tiempos ha sufrido una distorsión de los valores. Mishima es uno de los escritores que ha intentado volver a las grandes tradiciones Japonesas.
-Usted dictó un seminario en la UBA que trataba la relación entre la política y la literatura.
-Sí, eso surgió del curso de Teoría del Estado. Dicen que los hombres leen ficciones al no conformarse con la vida que tienen, intentan vivir otras vidas y esas otras vidas las viven mediante las ficciones. Pero dicen que las ficciones contienen algo de rebeldía. Es por eso que la Inquisición Española, cuando llega a América, una de las cosas que hace es prohibir la publicación de novelas. Por eso las primeras novelas o ficciones se escribieron después de la declaración de la Independencia, después de 1816. Entonces me llamó la atención como un hecho político intenta prohibir un hecho literario, algo que parece inocuo. Así empecé a ver porqué un autor escribe un libro. En la mayoría de los autores hay un hecho que los marca y que los lleva a escribir algo. Por ejemplo, “El Corazón de las Tinieblas” de Conrad, lo escribe después de un viaje que hace a África como marino y ve como se explotaba a la población del Congo. Ese hecho político es el que lo lleva a escribir el libro. Del mismo modo la literatura puede incidir en la política: Henrik Ibsen, un escritor noruego, escribió “Casa de Muñecas”, que es una novela que habla de la liberación femenina, del rol de la mujer en la familia. Cuando él la escribe en 1879 no existía el movimiento feminista y esa obra es la que enciende la idea de que la mujer debía liberarse. De hecho tuvo tanto impacto, que cuando se publica en Noruega, en esa época en que se acostumbraba a enviar tarjetas para invitar a alguien, por ejemplo, a tomar el té, en las tarjetas se ponía, abajo, “prohibido hablar de Casa de Muñecas”. Entonces desarrollé esa idea, como a veces la política incide en la literatura.
-Hábleme un poco sobre la poesía salteña. Hay un poeta salteño que me gusta mucho: Jaime Dávalos.
-Es muy conocido Jaime Dávalos; Juan Carlos Dávalos también. Sabés que hay mucha poesía salteña. Hay otros muy conocidos: José Ríos, Jaime Alarcón. Esos en realidad son los que llegaron a publicar obras, porque hay muchos otros que no han llegado a tener una repercusión a nivel nacional. Salta en realidad es una sociedad en la que escriben casi todos. No sé porque será. Hay sociedades que le dan importancia al teatro, o a algún deporte, pero en Salta pasa eso con la poesía. Sobre todo en el norte.
-¿Cómo surge éste último libro de cartas?
-El tema de las cartas surgió en una charla donde un escritor decía que el mundo se estaba volviendo cada vez más inhumano, que cuando uno manda un mail, lo lee y después lo borra. Este escritor contaba que antes, cuando uno se quería comunicar, se sentaba en un escritorio, con tiempo, que es lo que falta hoy, escribía una carta y la enviaba. Esa carta salía a Inglaterra, a Londres, y cuando llegaba, tiempo después, la familia que la recibía se reunía en torno a la carta, la leían en una reunión familiar, y después se releía, la comentaban y la guardaban. Por medio de una carta se puede conocer la personalidad y el sentimiento de una persona. Y como producto de esa charla pensé que una forma de revitalizar eso, era escribir un libro de Cartas de Amor. Porque si bien seguimos mandando cartas de amor, no va a llegar, dentro de treinta o cuarenta años, testimonio de como se sentía el amor a principios del siglo XXI.
-¿Se escribe a otra velocidad, no?
-Claro, se escribe a otra velocidad y no se guarda; se lee y se tira.
-¿Se trata de un género o son cartas escritas a alguien real?
-Es un género y también están escritas a alguien, como cuando uno escribe una carta de amor. En algún momento siempre hemos intentado mandar una carta a alguien, un mensaje de amor. Es un género perdido, porque lo que ha dominado en la literatura es la poesía y la narrativa; al género cartas de amor se lo toma como algo cursi. A Cervantes le pasó algo parecido. Había triunfado en la narrativa, pero siempre quiso triunfar como poeta y no pudo. Siempre ha sido un género literario menor, y es el que trato de recuperar.

El valor épico de la lucha contra Botnia

Hay un conjunto de valores alrededor de la vida. En ellos está incluida la vida humana misma. Y por cierto, que para que se de en plenitud, debemos comenzar por el cuidado del medioambiente.


Por Gustavo J. Carbone

 

Hasta no hace muchos años, la calidad del ambiente que nos rodea permanecía con un bajo nivel de agresión. La torpeza y el afán desmedido de los grandes intereses económicos del mundo globalizado, montó un nuevo escenario altamente depredador.

Se ha ido concretando mediante estrategias sigilosas, subrepticias y traicioneras. La cultura de los hechos consumados, y la concepción despreciable sobre el desplazamiento de las consecuencias dañinas inevitables de la mega producción contaminante, se derivó por la fuerza hacia estos países.

Se han despertado por lógica, sentimientos de conservación naturales. Se alertó la gente común, a través de una sólida toma de conciencia por los pueblos, más que por sus gobiernos, sobre el futuro nefasto al que se ha decidido imponernos desde afuera.

Con la complicidad maldita de  algunos que desde adentro se han enrolado en un colaboracionismo consecuente, favorecedor del daño irremediable para la salud y calidad de vida de las actuales y venideras generaciones, se ha determinado que en muy poco tiempo ya estuviesen aquí, ejecutando la acumulación silenciosa de una indiscutible contaminación.

Pero todos estos designios de la historia, en estos tiempos que nos toca vivir, y sufrir, han sido también el germen de una reacción social sin precedentes en el mundo, cuyo origen se ubica en Gualeguaychú.

Una reacción social auténtica y espontánea de una comunidad dispuesta a no negociar ni ceder un ápice, su proyecto y su perfil, respetuoso en primer lugar de la naturaleza que la rodea, que le pertenece.

 

EL AVASALLAMIENTO

El asentamiento sobre los recursos naturales que países del llamado primer mundo como Finlandia, España, Portugal u otros que han decidido descargar en nuestros países todas sus basuras, detonó la movilización que ha caracterizado la lucha local, a través de distintas acciones.

Si una acción ha resultado exitosa, llamativa y elocuente, es la Marcha que por quinto año consecutivo se ha de mostrar desde estas tierras, como verdadero ejemplo de demanda pacífica pero irrenunciable.

Mientras tanto esos países se manejan con el respaldo de una doble moral, indicadora de diferentes parámetros según la radicación y establecimiento de las empresas mega contaminantes se establezcan en el hemisferio “Norte” o en el “Sur” del planeta.

Por supuesto que no han podido ni podrán aplastar nuestra voluntad de seguir la custodia de la biodiversidad, que la naturaleza con su delicado equilibrio hace sostenible para la vida humana.

Los países como Finlandia o el propio Uruguay, otrora respetuosos de la custodia de esos valores, han sucumbido ante el poder económico y los grandes centros de decisión política.

Hoy en día, aquellos que antes aparecían como incorruptibles e intransigentes en materia de respeto por el cuidado de los recursos naturales, hoy han mutado hacia la irrespetuosidad, hacia la responsabilidad.

La irrespetuosidad y desconsideración por los recursos naturales ajenos, o aún los compartidos, como el río Uruguay. Es característico ahora por parte de ellos.

Avasallan derechos, desprecian la identidad de nuestros pueblos. Nada importa en el juego siniestro de los angurrientos de la renta. Mucho menos aún, les importa avanzar contra todo lo que los interfiera.

 

MARCHA SIN FRONTERA

La quinta Marcha que este año lleva el lema “Salvemos al Río Uruguay”, debe alimentar el sentimiento de unión que nos anima, como siempre, con el pueblo uruguayo.

Hasta aquí Gualeguaychú y la movilización social de la comunidad íntegra, se ha convertido en paradigma. Todos hemos aprehendido lo que significa un medioambiente descuidado.

En esa movilización social sin barreras de ninguna naturaleza, sin diferencias ideológicas, religiosas, de clases sociales, ha jugado un rol fundamental la Asamblea Ciudadana Ambiental.

Los vecinos que la han integrado, los que la integran y los que irán recogiendo la posta en el futuro para integrarse en la acción, merecen el reconocimiento permanente por su entrega a defender dignamente la causa que nos abarca y concierne a todos.

Por supuesto que el camino ha sido largo. Que lo será mucho más. La lucha desigual por el poder que se nos contrapone, es agotadora y no exenta de errores y hasta de excesos.

Es admirable pese a todo, la permanencia de quienes ofrecen su sacrificio diario. En todo momento. En nombre de ellos mismos. De nosotros. Son ganadores del reconocimiento de toda la sociedad.

A partir de ahora, después de este 26 de abril, seguro habrá de venir un tiempo de reflexión profunda, que permita superar los errores que sin duda también, se han cometido.

Pero tal cual históricamente se ha hecho, el debate que viene tiene que ser superador . Es necesario enriquecer los pensamientos. Las ideas nuevas sobre cómo sigue la lucha, o mejor dicho, cómo debe continuar, requiere de otra gran cuota de generosidad que de lugar a mayores espacios de diálogo respetuoso.

La evaluación y lectura amplia del mensaje comunitario expresado en la Marcha, debe ser muy profundo. La seriedad de las conclusiones no deben dejar lugar para actitudes caprichosas, individuales o egoístas.

Hasta en los más mínimos detalles, se debe recomponer la amistad social entre todos nosotros. La Marcha al Puente, anualmente sirve como oportunidad relevante para que todos transitemos un camino renovado, cada vez con mayor empuje, con mayor motivación.

Escuchémonos, unos a otros. Busquemos nuevos caminos. Busquemos ocupar nuevos espacios. La lucha nos identifica y nos iguala. Las acciones deben distinguirnos por una capacidad inteligente de elección.

Este día de hoy tiene que ser, sin duda alguna, un mojón más de lo que se consigue desde Gualeguaychú, cuando con fundamento decidimos enfrentar lo que aparece como una clara adversidad de nuestro estilo de vida.

La gente no le pegó al fiscal, ni al policía, sino al sistema

“Que se vaaayan toooodos que no quede uno soooolo…que se vaaaayan tooodos que no quede uno soooolo…”. El cantito de la turba enardecida acompañaba la huída del funcionario de turno de la municipalidad de Lanús.


Por Jorge Barroetaveña

Especial para El Día

 

Antes, la policía, a duras penas, le había podido arrancar al fiscal, que casi muere a palos. Hasta un comisario fue golpeado en un ojo con un objeto contundente. El fantasma del 2.001, volvió de nuevo.

A mediados del 2.001 la situación económica de la Argentina se había deteriorado notablemente. La Alianza era un barco sin timón que navegaba a la deriva, y las reservas del Banco Central caían peligrosamente. Después del portazo de ‘Chacho’ Alvarez y su histórico renunciamiento, el salvador Cavallo había reaparecido y no tuvo mejor idea que el ‘corralito’. La furia entonces estalló y no hubo nada que pudiera detenerla. El enojo popular de las clases medias, dejó sin sustento a Fernando De la Rúa y el peronismo empezó a hacer su trabajo. El hartazgo de la gente con la clase política en general se tradujo en escraches e insultos: por aquellos días no había político que pudiera caminar tranquilo por la calle. El “que se vayan todos” se convirtió casi en un himno popular que referenciaba la angustia y el cansancio ante la falta de respuestas y la indiferencia de los poderes de turno.

El miércoles por la noche, madrugada del jueves, pasó algo similar. El estallido no lo provocaron los bancos quedándose con la plata de la gente, lo disparó una de las tantas muertes absurdas e inexplicables que se enseñorean en ese país dentro del país que es el Conurbano bonaerense. Los nueve tiros que disparó el muchacho de 14 años contra Capristo, que mataron al padre de familia y lo sepultaron para siempre, también hicieron renacer el mismo sentimiento de bronca e indignación de los calientes días del 2.001. El “que se vayan todos y no quede uno solo”, reapareció en medio de las corridas, los insultos y los intentos de linchamiento.

El fiscal que fue hasta el lugar, no tenía nombre y apellido para los vecinos indignados. En realidad no le pegaron al funcionario judicial, le pegaron a un sistema que no da respuestas y cuyos operadores prefieren mirar para otro lado, transfiriendo siempre la responsabilidad. En la Argentina, nadie se hace cargo de nada. La policía afirma, en voz baja y alta, que tiene las manos atadas y que los menores salen por una puerta y entran por la otra. La justicia que sólo se ajusta a aplicar lo que dice la fría ley y que de ella no depende la seguridad. Y los políticos están más enfrascados en ver cómo conservan o aumentan el mucho o poco poder que tienen. Sólo tienen energías para chicanear a sus adversarios, olvidándose de lo que significan las políticas de estado para una buena gestión. En ese contexto, era esperable el estallido de violencia. Lo de Valentín Alsina podría ser el inicio de un largo recorrido por el infierno. El que ya vimos en el 2.001 y sabemos cómo termina.

A principios de la década del 2.000 la consigna que guió los reclamos populares era tan nítida como impracticable. El que se vayan todos se fue perdiendo con el paso de los años, ahogado por cierta bonanza económica. La Argentina salía del pozo y nada que se le pareciera a eso sería tolerable. Por eso, las demandas fueron mutando, pese a que la mayoría quedaron insatisfechas. Hoy, casi ocho años después de aquella sangría del 2.001, la educación que reciben nuestros hijos y nietos, ha mejorado? ¿Los hospitales prestan un buen servicio de salud? ¿ Poseen una infraestructura y personal acordes al incremento de las demandas?. La seguridad en las calles ¿ha aumentado? Las fuerzas de seguridad, ¿se siguen quejando por la falta de recursos y de personal? La justicia, ¿no está colapsada? Los partidos políticos, ¿se han fortalecido y han aumentado su nivel de representatividad? ¿Realizan procesos internos para elegir a sus candidatos? ¿Se han renovado las caras de la política con la aparición de nuevas generaciones de dirigentes? Se reciben apuestas. Cualquiera de estas preguntas, tiene una respuesta que todos conocemos. Y parte del hastío social y el mal humor también pasa por ahí. En general suele haber un disparador que actúa como catalizador. Es lo que pasó el miércoles, con el enésimo crimen.

La turba de gente no le pegó al Fiscal, ni al funcionario de seguridad ni a la policía. Le pegó a la angustia de convivir con la ausencia de respuestas concretas a sus demandas. Ausencia que cuesta vidas y deja heridas difíciles de cicatrizar.

La ceguera no suele ser buena consejera en política. Es que el llamado de la Presidenta a Miguel Pichetto para que parara la declaración de alerta sanitario por el dengue en el  Senado de la Nación, volvió a revolver el avispero y a arrojar sombras sobre la vocación de verdad que tiene el gobierno nacional. Si fue capaz de mentir y manipular el INDEC, hasta dejar por el suelo su credibilidad, porqué no podría hacer lo mismo con algo tan grave como el dengue. ¿Acaso no lo hizo el Chaco de Capitanich, qué hasta último momento seguía hablando de casos de gripe, en lugar de dengue?
La seguidilla es tan larga que asusta. Y Néstor Kirchner, en campaña, no hace más que echarle nafta al incendio. No hablar del dengue o rechazar  que sea una enfermedad emparentada con la pobreza, es  una peligrosa negación de la realidad, rayana en la ignorancia. Kirchner, como ex presidente casi presidente, tiene más responsabilidades que el resto de los ciudadanos. Sus palabras pueden contribuir a la pacificación o la guerra, al esclarecimiento o a la duda. El Kirchner de los atriles, durante su gobierno, nunca fue el mismo que el de los escritorios. Pero con ese llamado a Pichetto en el Senado, volvió la peor versión, encima la que maneja a su propia esposa. Todos, senadores oficialistas y opositores, y hasta la Ministra Ocaña estaban de acuerdo. Fue el temor al título de un diario o a la repercusión internacional. Kirchner parece cada vez más cerca del cuento del pastorcito mentiroso. Tanto mintió que, cuando dijo la verdad, nadie le creyó.

Hipocresía y egoísmo detrás de los Conflictos

Casi todo conflicto en la Argentina de estos días tiene connotaciones preelectorales. Además, obviamente, de los fundamentos que se exhiben al exterior como origen de tales conflictos.


Por Gustavo Carbone

Y son tantos en tantos frentes los conflictos que ocurren, que para analizarlos con mayor precisión, iniciamos esta columna con la definición exacta del término.

Conflicto: “Combate, lucha, pelea. Apuro, situación desgraciada y de difícil salida. Problema, cuestión, materia de discusión. Coexistencia de tendencias contradictorias en el individuo, capaces de generar angustia y trastornos neuróticos”.

Desde la perspectiva local en esta última quincena, diariamente, hemos asistido los ciudadanos de Gualeguaychú, a una pulseada entre la Municipalidad y sus autoridades de gobierno, y el Sindicato y la Federación que representa los empleados de la institución.

En la provincia también proliferan en estos días los conflictos con los docentes, empleados judiciales, hospitales, y decenas de organismos estatales que involucran a decenas de miles de trabajadores también.

También han existido escaladas conflictivas similares en otros municipios importantes como Concordia y Concepción del Uruguay. Muy sintomáticamente, así ha ocurrido.

Lo conflictividad local en estos puntos y sectores claves del funcionamiento de la administración pública, llaman poderosamente la atención.

Desconfiamos, como casi toda la sociedad, acerca de la presencia de “pícaros” -por calificarlos de manera benévola-, que meten sus manos, y personeros operadores, desde las sombras en las que se esconden, para llevar adelante estrategias personales de la vieja práctica de la política, muchas veces hipócrita y dañina.

Tal como viene ocurriendo en el escenario nacional con el mal ejemplo que parte del propio gobierno y la inefable oposición, que también vive de volteretas en el aire, ambos zigzagueando de manera permanente en busca de un mezquino número de votos y nada más, los ciudadanos nos vemos azotados por la falta de sinceridad y transparencia de muchísimos dirigentes, y fundamentalmente, y esencialmente perjudicados por la ausencia casi total de soluciones a problemas como el de la seguridad, la atención de la salud, la corrupción y tantos otros flagelos sociales, que maltratan a la familia argentina.

 

¿HAY O NO FANTASMAS?

Por qué duró tantos días el conflicto municipal en Gualeguaychú? Tal como concluyó la controversia, se puede concluir sin temor a equivocarse, que ha existido entre los componentes del conflicto, el aporte de ingredientes que han abonado el escenario de conflicto, desde las sombras.

Particularmente la interna política del partido gobernante es altamente probable (lo comenta toda la gente), que haya penetrado con su accionar, lo que debería ser exclusivamente una genuina demanda gremial.

Pero es que también allí existe (en el o los sindicatos involucrados) la interna que divide aguas, que enfrenta dirigentes. Pero es que “no hay peor cuña que la del mismo palo”, en cualquier conglomerado social.

Y también desde lugares expectables de sectores de oposición en Gualeguaychú, es posible que se haya inoculado el cuerpo central del conflicto, con una carga de acción que enmarañara las diferencias existentes para obtener funcionalidad desde el conflicto a su porción de intereses.

En todos los casos, sugestivamente, se percibió un silencio incomprensible, o algún comunicado irresponsable y falto de rigor en ciertos conceptos, como para poder colaborar y no “aprovechar”.

Al fin la ciudad y la provincia no están exentas de los tironeos irresponsables, personales o facciosos, que tratan a toda costa de imponer ubicaciones, de ocupar o no abandonar ciertos lugares.

O perpetuarse también, en lugares adquiridos legítimamente, pero que se intentan mantener aún a contrapelo de la ley, y sin la custodia de valores éticos que jamás debieran perderse.

“Los fantasmas no existen, pero que los hay, los hay”. Lo afirma una irónica expresión popular muy usada.

 

EN LA POLITICA GRANDE

También hay conflictos preelectorales, obviamente, en el ámbito nacional. Quién duda  hoy en nuestro país que la trampa, el engaño, los saltos de cerco permanentes, y toda mala práctica de los “genios estrategas”, están a la orden del día.

Así es que las mañosas operaciones tratan de ir socavando ciertos prestigios. Lo hacen entre sí, como ejercicios de fuego cruzado, dirigentes jóvenes y veteranos, políticos y gremiales, de los más diversos partidos y sindicatos.

Pujan, todos pujan, empujan también, atropellan, gritan, y no escuchan nada, por supuesto. Hasta que llega el momento conveniente a esos intereses, y algunos personajes se erigen en salvadores. Bastante después de haber avivado el fuego de un conflicto, dicen ser los operadores del agua que apaga los incendios.

En fin. Mientras tanto crece la pobreza a límites obscenos e indignantes, la inseguridad facilita homicidios de todo tipo y naturaleza, la droga y su tráfico realiza juegos siniestros, una epidemia grave sin distingos sociales se desparrama por todo el país, gracias a la imprevisión de muchos años y a la hipocresía en el manejo informativo, como en la actualidad también.

La Educación, como desde muchas décadas atrás sigue su camino de involución, y nos retrasa en la escala de excelencia en la región.
Falta sentido comunitario. Falta construir no sólo ciudadanía, falta restaurar de manera urgente la República. Falta grandeza. Faltan hombres grandes de espíritu y visión de futuro, generosos, honrados, serios, capaces y talentosos, que conduzcan con probidad manifiesta. Faltan paradigmas actuales.

Momento crucial de la democracia



Por Patricio Giusto*

Opinión

 

En un desesperado manotazo de ahogado, Néstor Kirchner comenzó a promover la conformación de listas “testimoniales” para las elecciones del próximo 28 de Junio. El ex Presidente pretende que los gobernadores e intendentes del PJ se postulen a cargos legislativos que jamás asumirán, perpetrando de esa forma una fenomenal estafa a lo más sagrado que tiene la democracia, que es la voluntad popular.

El brutal desprecio de Kirchner por las instituciones democráticas no es ninguna novedad. Con esta maniobra, el ex Presidente estaría coronando una extensa trayectoria plagada de atropellos y que se remonta a sus años como intendente de Río Gallegos, cargo que ocupó a fines década del 80.

Tampoco es nueva la conformación de listas testimoniales, práctica común en casi todos los partidos políticos desde hace varios años. Lo novedoso en esta ocasión es la magnitud del engaño, y que el propio gobierno lo haya preanunciado descaradamente.

Por otra parte, es lamentable que más de una docena de intendentes y el mismísimo gobernador de la provincia de Buenos Aires se presten a participar de esta vergonzosa iniciativa. Por el contrario, cabe destacar la valentía de varios dirigentes del oficialismo que anticiparon que no integrarán estas listas fantasmales.

Gran parte de la sociedad argentina está cansada de tanto manoseo de las instituciones y lo lógico sería que estos falsos candidatos sean rechazados de manera contundente en las urnas el próximo 28 de junio. Pero en política, y en Argentina en particular, no existe tal lógica.

Tal como están planteadas desde el oficialismo, las próximas elecciones serán un momento crucial para nuestra democracia. El pueblo, principalmente el de la provincia de Buenos Aires, deberá optar entre convalidar la maniobra de estos salvajes oportunistas o reafirmar la vigencia del sistema democrático. En otras palabras, el electorado deberá definir si se deja estafar o no y la Argentina que vendrá después dependerá pura y exclusivamente de esa decisión.

 

* Lic. en Ciencias Políticas

Percepción del comercio sobre la temporada turística

El Banco Estadístico y de Estudios Estratégicos de la Corporación del Desarrollo, dio a conocer los resultados de un estudio, sobre diferentes percepciones del sector comercial respecto de la última temporada turística (2008/2009) y su comparación con la anterior (2007/2008).


Por Lic. José María Blanco

Opinión

 

Durante el mismo, y a efectos de recabar información que posibilite una mejor inferencia respecto del nivel de impacto “real” que la actividad turística produce en el comercio local, la ciudad fue segmentada geográficamente en dos zonas: a) Costanera y b) calle 25 de Mayo (entre calles Gualeguay y Pellegrini).

Se relevaron un total de 111 comercios, distribuidos en Restaurantes de Costanera (11) y Comercios de todo tipo y rubro (100) sobre calle 25 de Mayo. En principio y si se toma en cuenta la opinión del conjunto de comercios relevados (111), surge que en promedio, la última temporada resultó “Buena” para el 61,5 %, “Regular” para el 21,5 % y “Mala” para el 17 % restante (ver Gráfico 1); pero si se desagrega la información en base al criterio de segmentación utilizado (ver Gráfico 2), comienzan a manifestarse señales diferentes.

Teniendo en cuenta que se relevaron las zonas que (en diferentes días y horarios) concentran la mayor cantidad de público, una primera reflexión invita a pensar sobre las posibles razones del por qué y a pesar de la gran afluencia de visitantes, la última temporada resultó regular o mala, para casi el 40 % de los comercios locales.

La comparación de las dos últimas temporadas, permite ampliar el “mapa” de análisis, ya que en promedio, el 56,5 % del total de comercios relevados, consideró a esta temporada (2008/2009) “Peor” que la anterior (2007/2008), el 23 % “Igual” y sólo el 20,5 % “Mejor”, situación que se agudiza (ver Gráfico 3) al visualizar las percepciones en ambas zonas de la ciudad: “Peor que la anterior” es la opinión que predomina, tanto para los comerciantes de Costanera (73 %), como de 25 de Mayo (40 %).

Estos indicadores deberían agregarse al análisis de la planificación futura de la actividad (clave para el desarrollo local), partiendo de la base que en los últimos cinco años, se viene agravando la cuestión de la estacionalidad y se está reduciendo la estadía promedio.

Resulta evidente el crecimiento de la inversión privada 2 (alojamiento especialmente), pero los problemas de infraestructura básicas (difíciles de resolver en el corto plazo) ameritan que quizás haya que “hacer foco” en los aspectos cualitativos antes que en los cuantitativos (¿menos gente que gaste más? o ¿más gente que gaste menos?), para avanzar en una estrategia de posicionamiento deseado para Gualeguaychú (¿cómo se percibe a la ciudad actualmente? y ¿cómo “queremos” que se la perciba?), que ayude a definir la estructura de la oferta turística, la tipología del gasto esperado del visitante, el perfil deseado del turista y hasta los estándares de calidad mínimos para los prestadores en general.

Algunos juegan a las escondidas

Las ambiciones desmedidas en el campo político, gremial, empresario o el que sea, están a la orden del día. Cada día que pasa, se nos ofrece algún episodio novedoso que persigue consolidar intenciones en el límite del delirio.


Por Gustavo Carbone

 

Lógicamente que hoy y por un par de meses, estaremos montados en una campaña electoral que muestra miserias de la conducta humana, que provocan vergüenza ciudadana, en muchos casos.

Algunos dirigentes se manejan desde las sombras. Tienen bien montadas sus estructuras politiqueras estratégicas de acción, a través de personeros o personajes sin escrúpulos generalmente, dispuestos a llevar adelante el “trabajo sucio”.

Así es que hacen gala de la técnica del apriete. Cuanto más ruido y mediatización de los conflictos, (piensan hasta hoy), mejor. Y piensan que es mejor para sus objetivos de búsqueda de espacio de poder permanente.  

No sólo dañan la imagen de adversarios sino que dejan un campo raso, fundamento para que se piense en ellos como salvadores oportunos, listos para actuar.

Es muy triste ver como se ha rebajado hasta la mínima expresión el destino primero y último de la política y los políticos, o de quien sea dirigente en cualquier actividad.

El bien común se ha ausentado de manera generalizada de los escenarios donde tuviese que estar, como bandera y como demanda insoslayable a quiénes tienen que accionar, orientar y encontrar soluciones que lo plasmen efectivamente.

 

PIEDRA LIBRE

Ha dejado de ser un juego de niños el de las escondidas. Ahora lo han adoptado los grandes. Y da vergüenza ajena verlos jugar a ellos.

También sentirán vergüenza propia en algún momento, cuando tomen la dimensión grotesca que adquieren sus acciones, y cuando se convenzan de los daños irreparables que le provocan a la gente.

Los funcionarios de oficialismo y oposición tienen que enfrascarse en la búsqueda de soluciones de fondo, en problemas que llevan muchas décadas de vanas promesas jamás cumplidas.

Las promesas que se plantean en campañas electorales por ejemplo. Como ésta, apurada sólo por intereses de conveniencia.

Fundadas sólo en el afán de conservar el poder a toda costa. Realizando alquimias, que como al “genio loco” de la historieta, puede llegar a explotarle en las narices con un chirlo ciudadano de millones de votos, que alguna vez tendrá que convencer a los extraviados,.

La gente está harta de rencillas intestinas, de soberbias y jactancias, y está hastiada también de que su vida diaria esté plagada de falta de solución a sus problemas.

Resulta que ahora somos –los ciudadanos- rehenes vergonzosos, dramáticos y trágicos también, de la inseguridad que azota a todo el país.

También hay hartazgo por corrupción estructural, cimentada por la impunidad y la inmunidad de sus delitos, de las que gozan ladrones de los dineros y también de la fe pública.

Además, somos presos permanentes de las internas gremiales o políticas, que se retroalimentan en conflictos a los que nadie parece interesarle una solución estable. Porque no conviene.

Cada pocos meses se reiteran encontronazos para los que desgraciadamente no faltan excusas. En muchos casos pueden ser justas, pero en muchos otros están fomentados por excesos en la lucha por conservar u ocupar más y más espacios de poder.

 

EL QUE NO ESTA SE EMBROMA

Dirigentes que están emparentados y usufructuando el poder giratorio de una posición a otra, sin vergüenza alguna, operan para descalificar y dificultar el tránsito normal, racional, de nuestra vida diaria.

Se ha elegido la confrontación, por un ejemplo que nace desde lo más alto, basado en la irrespetuosidad, intolerancia y descalificación del otro.

Mediante palabras directas con las que se adorna el insulto. Con las que se siembran dudas. Se multiplican amenazas. Y también mediante el fogoneo desde las sombras de esos conflictos interminables y sucesivos, que desgastan, que corroen.

Resulta que ahora son “geniales” aquellos dedicados a este oscurantismo. Se los reconoce como ágiles, de cintura inigualable y grandes vivos o mejor dicho avivados en el ejercicio de la política.

Basta de salvadores iluminados. Los personalistas, los “istas” de todos los orígenes nos han ocasionado perjuicios recurrentes y continuos a toda la sociedad. A la larga o a la corta.

Pareciese que el que no participa del juego siniestro y para nada infantil de las escondidas, es estúpido al no ser un especialista de la trampa y la falta de malas habilidades.

Muchos son los que creen que el que no está –en el juego- se embroma. Pero se está notando una reacción en los ciudadanos, que a través de manifestaciones sociales espontáneas, preparan la gran lección de las urnas para el próximo, muy próximo, 28 de junio.

Un último comentario sobre lo que más nos toca de cerca en estas horas, el conflicto gremial en la municipalidad de Gualeguaychú. Deseamos cordura, disipar las sombras con los que operan de la mano de intereses políticos personales o de facción, que pulsean en medio de un conflicto que aparece como interminable, intransigente.

Nos preguntamos si no es hora de sincerarse las partes ante toda esta sociedad. Desnudar los elementos que conforman la realidad. Ante sus mandantes, los ciudadanos, o sus afiliados. 

¿Cómo lograr y efectivizar que quienes están realmente rezagados en sus salarios, puedan acceder a una posición cuanto menos, de mayor dignidad?.

 ¿Cómo entender que no se puede con la satisfacción plena de todos?. Cómo entender que se debe realizar un esfuerzo extra en las actuales circunstancias, por parte de quienes están un poco más cómodos en la pirámide salarial?.

En definitiva, frente a frente, cara a cara, sin padrinos o representantes de la discordia, de aquellos que piensan que “cuanto peor, mejor”. Desplazando al lugar que les concierne a los que juegan a escondidas, sólo por un ánimo personal de allanar su camino en el poder o hacia el poder, del futuro.
Resuelvan las cuestiones como debe ser. Liberen a la gente cumpliendo con ella. Solucionando los problemas. Aunque felizmente estén las elecciones a la vista, no queremos ser rehenes ni un día más, de esas luchas intestinas sin destino y degradantes para el pueblo.

Hoy es Viernes Santo, día de reflexionar y agradecer

Viernes Santo. El día del prendimiento de Jesús, de Anás, del juicio de Pilatos, de las manos lavadas, de las negaciones de Pedro. El día de la madrugada ante Caifás y del Sanedrín que se reúne al despuntar el día.


Por Verónica Toller

 

La comparación con Barrabás: “¡a este otro crucifícalo!”. El día en que la mujer de Pilato lo defiende, por temor, y en que su esposo lo manda flagelar, para deshacerse de un problema.

Viernes Santo. Hay soldados que se burlan de Jesús (también hoy) y un soldado que reconoce sin embargo “Ecce homo”, éste es el hombre, éste era realmente el Hijo de Dios. El día de la cruz y del Cireneo que ayuda. La crucifixión, las ropas que se echan a suertes, la túnica tejida por su madre que va a rifa entre la soldadesca…

Viernes Santo. “Padre, perdónalos porque no saben lo que hacen”. Los dos ladrones, Dimas (el malo) y el otro, el que se robó el Cielo en el último minuto de su vida. Las burlas al pie de la cruz. El día que se hace noche en plena tarde. María, al pie de la cruz: “Madre, aquí tienes a tu hijo; hijo, aquí tienes a tu Madre”.

Viernes Santo. La soledad: “Dios mío, Dios míos, ¿por qué me has abandonado?” Y las otras palabras: “tengo sed”, “todo está consumado”, “Padre, en tus manos encomiendo mi espíritu”.

Viernes Santo. Dios se ha hecho hombre hasta morir, y morir en una Cruz. Se ha hecho débil para someterse a la muerte y, una vez dentro de ella, vencerla para siempre. Jesús paga el precio de la Justicia por los pecados nuestros.

Sobre la cruz –pena máxima en el Imperio, degradación mayor- había un letrero, otra burla: “Jesús, rey de los judíos”. 

Pero la cruz terminó por ser símbolo de victoria. Y la muerte fue vencida.

Hoy es un día de oración, de silencio, de recogimiento. Un día para reflexionar. Para rezar por los demás y por cada uno. Un día para agradecer el amor más grande de la historia, el rescate más valioso.

Mañana sábado seguiremos en espíritu de oración. Y en la madrugada del domingo, recordaremos que la tumba quedó vacía, y que los ángeles al lado de la piedra del sepulcro decían a las mujeres y a los discípulos que llegaron corriendo: «Él ya no está. ¡Ha resucitado!”. Y sigue vivo, en Él y en cada uno de los que aman como Él nos pidió.


Las siete palabras de Cristo

"Padre, perdónalos, porque no saben lo que hacen" (Lc 23,34)

"Hoy estarás conmigo en el Paraíso" (Lc 23, 43)

"He aquí a tu hijo: he aquí a tu Madre" (Jn 19, 26)

"Dios mío, Dios mío, ¿por qué me has abandonado?" (Mt 27, 46)

 “Tengo sed" (Jn 19, 28)

"Todo está consumado" (Jn 19,30)

"Padre, en tus manos encomiendo mi espíritu" (Lc 23, 46)

 

Qué es lo que está pasando en la Municipalidad

La Unión Cívica Radical de Gualeguaychú emitió una opinión sobre el conflicto que mantiene el Departamento Ejecutivo y el Sindicato de Trabajadores Municipales. Pidió bajar el gasto político.


El comunicado enviado a diario El Día señala lo siguiente: “trascurrido ya un año y cuatro meses del gobierno nos encontramos con este conflicto laboral que se originó allá por al año 2008, donde los trabajadores municipales pidieron un aumento de sus salarios, que fue concedido en cuotas, quedando para el año 2009 un nueva reunión para poder de alguna manera actualizar los salarios de acuerdo al proceso inflacionario que vive el país, que pareciera que ante igual situación en gobiernos anteriores distinta reacción fue de las organizaciones sindicales. Hoy nos encontramos con un conflicto que ya lleva 3 meses, transitando el cuarto del año 2009 y todavía quien tiene la responsabilidad política no ha podido encontrar los recursos necesarios para que los ciudadanos de Gualeguaychú no nos encontremos en medio de este conflicto político- sindical, esto sumado a que no se informa bien a la gente sobre el problema.

Además, también es cierto que esta situación de los municipios del interior es consecuencia de las políticas centralistas del gobierno nacional que terminan repercutiendo en las estructuras de las administraciones locales.

Creemos que es necesaria la mayor participación ciudadana en el control de las cuentas públicas evitando que ocurran situaciones imprevisibles, como lo ocurrido en la gestión anterior que perjudica las arcas del tesoro municipal, y que hoy ese dinero sería necesario para palear este conflicto.

Acá hay un pedido del sindicato de un aumento de sueldos del 25% que hoy, después de varias reuniones, bajaron su pretensión al 15%; este incremento sería sobre los básicos de los trabajadores -en blanco como se dice- y no como se explica en las solicitadas oficiales; el sueldo básico de un trabajador municipal es de $834… obviamente ese salario, según su categoría profesional, se ve incrementado cuando se le empiezan a sumar los distintos accesorios que integra un sueldo como ser presentismo, antigüedad, etc. Ahí sí se llega al número al cual hace referencia el ejecutivo municipal y que de cualquier manera, solo alcanza para sobrevivir tendiendo en cuenta el costo de la canasta familiar, que según todas las informaciones es de $ 4.400.

De manera tal que si tomamos como cierto lo que nos informa el ejecutivo municipal los trabajadores no son ricos de ninguna manera. Aunque todavía existe la esperanza de la tan mentada distribución de la riqueza. Pero hay una persistencia que para los trabajadores nunca hay. No hay recursos. No alcanza. Esas son las respuestas. Una vez más los trabajadores tendrán que esperar.

El ejecutivo hace nada mas que 6 meses atrás incrementó sus dietas en un 100%, lo cual parece contradictorio cuando oímos que no hay dinero para aumentos de sueldos; ahora le reflexión que se cae de madura es para los trabajadores no hay dinero pero para los principales funcionarios del municipio sí se consiguen recursos (actuales), y los que quedaron de la gestión anterior. Cómo explicamos esto que el presidente municipal cobre, y sus funcionarios cobren, el doble de sueldo de cuando ingresaron al cargo; creemos que desde arriba se debería predicar con el ejemplo y si es cierto que no hay recursos y que estamos ante una crisis no se debió tomar esa desafortunada decisión; en la solicita oficialista ponen como oferta a los trabajadores que el intendente dona el 10%, y que demás funcionarios darían de sus sueldos 100 pesos para de esta manera colaborar con los trabajadores. Estos mismos no están pidiendo limosna, están pidiendo que se actualicen los salarios de acuerdo a la canasta básica que surge de los índices de este gobierno; sería una recomposición salarial y no un aumento de sueldos, que no hay que olvidar que tiene carácter alimentario.

Por esto desde la Unión Cívica Radical llamamos a que el Ejecutivo y su equipo, pongan la voluntad, inteligencia, capacidad necesaria para solucionar este conflicto y que los ciudadanos gualeguaychuenses no queden atrapados en una pelea, a la vez que el manejo de la cosa pública debería estar cargada de austeridad, dando ejemplos claros y señales muy ciertas, evitando gastos que no condicen con la realidad. Ejemplos: aumento de profesionales y funcionarios políticos sin tener en cuenta el personal capacitado de planta permanente, evitar la comunicación por solicitadas que generan gastos, evitar el alocado uso de subsidios que no tienen fines sociales. Bajar el gasto político de la municipalidad porque sino, no coincide el argumento esgrimido por el Ejecutivo.

Finalmente, instamos desde nuestro partido al diálogo entre las partes y hacer una amplia convocatoria a todos los sectores sociales y políticos de Gualeguaychú para, entre todos, avanzar en una rápida solución”.

Alfonsín y un legado que habrá que respetar

Sólo el tiempo tiene el veredicto final. Vaya si lo sabrá Raúl Alfonsín, desde el lugar donde esté ahora. Esa multitud que lo despidió acongojada dejó muchos mensajes. No fue buscando el pasado sino el futuro.

Por Jorge Barroetaveña

Las imágenes se repitieron hasta el hartazgo. Buena parte de las miles de personas que reaccionaron conmocionadas por la desaparición física del caudillo radical, eran jóvenes que no vivieron su época y apenas por los libros y el relato de sus padres sabían qué había pasado. Está claro que a Alfonsín le tocó bailar con la más fea. Cargó sobre sus hombros los sueños de un país que venía de años turbulentos y tuvo que enfrentar el fantasma de los golpes de estado, como la mayoría de los gobiernos civiles de la segunda mitad del siglo pasado. Ese karma convirtió al gobierno que arrancó el 10 de diciembre de 1.983 en un caso testigo para el resto de la región.

Particularmente sentidas fueron las palabras de Julio María Sanguinetti durante el sepelio, quién destacó el rol que le cupo a la Argentina en aquella ‘ola’ democrática de los ’80, que sumó a Uruguay, Brasil, Paraguay y Chile. Está claro que el obstáculo de las Fuerzas Armadas como factor de poder no fue el único que debió sortear el gobierno alfonsinista. La Argentina posMalvinas se debatía en el borde del default y las necesidades de un sector grande de población eran cada vez mayores. El Plan Austral pergeñado por Juan Vital Sourrouille funcionó un año y medio, pero en 1.984 empezó a dar señales de fatiga. Las legislativas del ’87 fueron la primera derrota para la administración radical y el Plan Primavera  un manotazo de ahogado para tratar de evitar el naufragio. Los crecientes índices de inflación y las turbulencias políticas, habían dejado a Alfonsín a merced de las corporaciones, sin capacidad de reacción e inerme ante el avance del Justicialismo, ya lanzado a reconquistar el poder. Será la historia larga la que tenga el fallo final sobre hasta dónde la impericia radical y el complot influyeron en la caída, lo cierto es que el adelanto de las elecciones y la victoria de Menem, dejaron a Alfonsín sin muchas alternativas. Los saqueos a supermercados y el desborde social se habían vuelto incontrolables, tanto como los números de la economía. ¿Quién no recuerda a Juan Carlos Pugliese, en las postrimerías del gobierno, utilizando aquella frase famosa: les hablé con el corazón y me contestaron con el bolsillo? Ya las cartas estaban jugadas y aquella ida anticipada del poder marcó a fuego los años posteriores de la carrera política de Alfonsín. Con el Pacto de Olivos, llovieron las críticas, y el tufillo a arreglo de cúpulas hizo que su figura quedara aún más devaluada. Según explicó él mismo después, sino lo hacía por las buenas, el menemismo estaba dispuesto a buscar la reelección indefinida, algo que el caudillo radical quería evitar para salvaguardar la democracia.

Vital en el armado de la Alianza que terminó con los días de Menem en el poder, el fracaso estrepitoso de esa entente política, lo sumió otra vez en las dudas y en los cuestionamientos. Sin embargo, y paralelo a este proceso, su figura iba creciendo, como referente de conducta y de consulta. No pocas han sido las visitas que el Vicepresidente Cobos le hizo en los últimos tiempos y hasta la Presidenta Cristina Kirchner le realizó un sentido homenaje en la Casa Rosada. En la UCR además, se consolidó definitivamente ese halo de honestidad y caballerosidad que siempre lo acompañó, al tiempo que sus decisiones (cuestionadas muchas veces) comenzaron a ser comprendidas.

A ver, Alfonsín cargará para siempre en sus alforjas haber impulsado el juicio a las Juntas Militares, una experiencia única que ni siquiera se parece a Nuremberg. Si bien las Leyes de Obediencia Debida y  Punto Final fueron una defección, los años demostraron que la decisión fue acertada: el ex presidente quiso evitar un derramamiento de sangre y preservar el sistema. Fue la solución posible, no la mejor solución. Así lo reconoció la propia Graciela Fernández Meijide en el sepelio en la Recoleta. Fue el iniciador, junto a Brasil y Uruguay del Mercosur y tuvo un rol clave en la desactivación definitiva de las antiguas hipótesis de conflicto con los brasileños. Pero lo más importante, y es algo que fue reconocido por propios y extraños, es que Alfonsín le devolvió el significado a la militancia, a los partidos políticos, y a las ideas, demostrando que desde la honestidad intelectual también se puede hacer política.

Alfonsín fue el abogado que presentaba hábeas corpus por los desaparecidos en la época de la dictadura. Fue el mismo que casi se mata haciendo política en el sur, cuando los años y el cuerpo le pedían un descanso. Alfonsín es el mismo que fue capaz de representar el sueño de millones en los albores de la democracia, cumpliendo a medias, pero siempre desde las convicciones. Ese departamento de Barrio Norte, es el mismo en el que vivió toda su vida. La Presidencia y la política no cambiaron su forma de vida, una rareza en un país en el que el poder en lugar de cambiarle la vida a la gente le cambia la vida a los políticos. Demostró así que desde la honestidad se puede transitar por los pasillos del poder, y no pisar un solo tribunal de juzgamiento.

Al cabo, lo que los miles fueron a buscar y a tributar esta semana, frente al Congreso y el Cementerio de la Recoleta, es algo de todo eso. La política es sueños y Alfonsín supo encarnarlos como pocos en aquella primavera democrática. Fue la juventud que todos añoramos y la madurez que a veces nos pesa. Pero demostró que esos valores son inalterables. Que es posible hacer política desde la decencia y las convicciones, por más errores que se cometan. Que es posible pensar en una Argentina distinta, con diálogo, consenso y persuasión, como gustaba decir. Alfonsín no fue el padre de la democracia pero hizo un aporte que la historia y los argentinos ya le empezaron a agradecer.

 

Mensaje sin palabras

Muchas veces cuando alguien muere, se consagra “santo” por obra y gracia de quienes lo sobreviven. A mayor exposición pública en su vida, el muerto adquiere una veneración mucho mayor. Algunas veces de manera inapropiada. Otras, no.


Por Gustavo J. Carbone

 

Las virtudes que antes aparecían escondidas, o muy discutidas, o negadas, en el ser que parte hacia la eternidad, explotan y salen a la superficie.

Raúl Alfonsín, su muerte, generó sorpresivamente una conmoción en la sociedad que tuvo elocuente y masiva  manifestación, en la manera como fue acompañado a su última morada.

Por qué ha ocurrido ésto?. ¿Es que por haber llegado su muerte, Alfonsín se transformó de la noche a la mañana en un “santo”, en un individuo sin mácula, en un genio?.

No, no fue ni es, un santo ni un héroe, pero no queda habilitada la señora Hebe Bonafini para faltar el respeto a su memoria, con su autoritarismo fundamentalista que nos tiene hartos a la mayor parte de los argentinos.   

Dijo esta conocida  señora de lengua muy fácil, "Vimos a grandes hipócritas llorando y hablando de él –Alfonsín- como si fuera San Martín”.

Queda claro que para nosotros y la inmensa mayoría, el líder radical en su trayectoria política tuvo virtudes y aciertos, errores y equivocaciones, pero honestidad, austeridad y decencia, indiscutibles.

 

GESTIÓN DE GOBIERNO

No se puede discutir tampoco, el apego a las instituciones que caracterizó a Raúl Alfonsín.

Para perfeccionar el funcionamiento institucional del país, arrancó su gestión ofreciendo a Italo Luder, su adversario político derrotado en las elecciones del 83, la Presidencia de la Suprema Corte de Justicia de la Nación. 

Una clara muestra de su coherencia de conducta. Su afán por consolidar la paz interior, tan necesaria para que en la diversidad de pensamientos se pudiese consolidar la Democracia y la República, fundamentalmente. Ese espíritu lo proyectó también en muchas otras acciones institucionales.

Lamentablemente, aquella convergencia que pudo haberse dado y que animaba el espíritu de Alfonsín no se concretó, por la incompresión de muchos. Y fue otra frustración de intento de unión de los argentinos, que no tuvo la suerte necesaria como tantas otras veces en nuestra historia.

Mientras tanto, catorce paros generales soportó aquel gobierno radical de Alfonsín. Fogoneados desde la oposición, fueron un azote para su gobierno.

Como contracara, desde el gobierno en escalones más bajos, contradiciendo a su propio jefe político, quienes se decían “alfonsinistas” más que radicales, hicieron gala de una soberbia insoportable al borde del autoritarismo en muchos casos, con una ambición desmesurada de poder con que también lo que también hirieron severamente el éxito posible de la gestión.

Definitivamente, el saldo de la acción de aquel gobierno, fue netamente positivo en materia de apertura de la puerta ancha de la democracia, y la fortificación primaria de las instituciones republicanas.

Y fue negativa, esa gestión, en múltiples aspectos que todos conocemos y que muchos criticamos y mostramos, a través de nuestra disconformidad en aquellos tiempos. Y por las consecuencias de esos muchos desaciertos, en los tiempos que siguieron, también lo hacemos.

Pero Raúl Alfonsín, no obstante esta visión, deja un legado muy rico,  que muchos quieren apropiarse por razones de circunstancias, sobre todo políticas electoralistas. Y de ello debemos cuidarnos también hoy.

 

MIRAR AL FUTURO

Por la muerte del viejo político, se produjo una movilización social de características notables. Inesperada y sorpresivamente quienes fuimos críticos consecuentes de Alfonsín en el plano ideológico, de muchas de sus concepciones, revalorizamos tantas cuestiones positivas trascendentes, de su persona, de su paso por la vida, que el efecto multiplicador fue enorme.

Las pasiones que tantas veces nos enceguecen, se aplacan con la muerte, y dejan de ser estériles.

Una lectora de diario elDía, que por razones profesionales y personales tuvo ocasión de conocer y tratar a Raúl Alfonsín, a raíz de la tapa en la que anunciamos la muerte del caudillo nos expresó textualmente una síntesis, de todo ese sentimiento que movilizó a radicales y no radicales.  

Dijo en la nota que nos enviara: “muchas gracias por la emocionante tapa del diario de hoy. He llorado la muerte de ese entrañable viejo cascarrabias por lo que representó, por su honestidad no sólo material, sino intelectual, por su decencia, porque aún con las enormes diferencias conceptuales e ideológicas que me separaban de su pensamiento, siempre valoré su lucha auténtica por lo que él consideraba era lo mejor para el país. Me duele mucho no poder mostrar a mis hijos ejemplos de políticos bien intencionados -no abundan-, cuyo debate esté centrado en las ideas y su preocupación genuina -aún en los circunstancias en que las decisiones o ideas no fueran las adecuadas- por el bienestar de los ciudadanos y el país, y no en ver cómo hacen para resolver sus propias cuestiones y las de sus amigos. Por eso, entre otras cosas, creo que hoy siento tanta tristeza. Y por eso también es que me emocionó tanto la tapa de hoy”.

Y nosotros finalizamos, expresando que debemos tranquilizar nuestras palabras y profundizar mucho más las reflexiones. Sin nublar nuestros pensamientos y la conciencia, podremos extraer lo mejor y lo bueno de alguien tan activo.
Aquello que nos pueda quedar como su legado trascendente, para mirar el futuro con optimismo, sólo a través de sus “mensajes sin palabras”.

Simples palabras para la memoria



Por Oscar Ávila

Opinión

 

Importante es que los pueblos no perdamos la memoria colectiva y no olvidemos lo bueno y lo malo que como nación nos ha pasado. Por estos tiempos, en el mes de marzo más precisamente, en Argentina nos hemos puesto de acuerdo (nos falta mucho todavía) para trabajar en la ardua tarea de recuperar la memoria colectiva y hacer presente para todos lo acontecido en ese período nefasto que tuvo la Argentina.

Período que algunos intentan disfrazar con expresiones como “fue una guerra”, sin advertir que cuando estás en tu casa o en tu lugar de trabajo o de estudio y te sacan por la fuerza que el estado debería usar para cuidarte, esta claro que eso no era una guerra, es lisa y llanamente un abuso de autoridad y si además te llevan para hacerte desaparecer es un crimen y es una violación a los derechos humanos porque es el estado el que utiliza mecanismos perverso para  subyugarte.

Pienso que hay testimonios que resultan de mucha importancia para el objetivo mencionado, (apelar a la memoria) se han hecho y faltan muchos más, pero también es importante agregarles lo vivido por quienes éramos jóvenes y naturalizábamos muchos hechos que con el tiempo descubrimos eran horrorosos.

Expresiones como: “algo habrán hecho” “cuidado con quien te juntas” “llevá los documentos” “si te revisan déjalos” “no hables con cualquiera” y tantas otras estaban asumidas como parte de la sobre vivencia inconciente que teníamos que hacer.

En la etapa de búsqueda, de deseos, de ganas, de anhelos, de revolución joven aparece don Raúl Alfonsín con su empuje para vivir otra vida “la democracia”, con su coraje, luchar contra la dictadura cuando muchos esperaban soluciones para asomar la cabeza, con su perseverancia que le permitía ver que íbamos por el camino cierto, con su convicción de que los argentinos nos podíamos unir para estar mejor, con sus ideales de distribuir bienestar y justicia, y  lo más relevante con conductas que mostraban su hombría de bien y la búsqueda del bien común.

Siempre creí en esas virtudes (quienes me conocen lo saben y quienes visitan mi casa habrán visto que de siempre tengo una foto de él) y más que creer, me marcaron a fuego  por eso le estaré siempre agradecido como ciudadano de esta nación.

Por sus discursos elocuentes, claros y llenos de esperanza me anime a pensar, hacer y reafirmar mis convicciones ideológicas.

Por sus virtudes honestidad, humildad, hombría de bien creía y creo en la política.

Por su desapego a lo material, creía y creo que hay otra forma de hacer política

Por es el respeto que tenía por el adversario político, aprendí que es posible la construcción en la diferencia.
Seguro que habrá tenido sus errores como humano que fue. Cuando hablemos de recuperar la memoria colectiva también hablemos de ver en la historia los legados que nos dejan los grandes hombres como lo fue Don Raúl Alfonsín.

La oportunidad que nos deja Alfonsín

La muerte de Raúl Alfonsín ha dejado una profunda sensación de vacío moral en gran parte de la sociedad argentina, algo que quedó evidenciado en los rostros de los más de cien mil argentinos que participaron de la emotiva despedida del ex Presidente.

 


Por Patricio Giusto

Opinión

Pero más allá del profundo dolor que provoca esta pérdida, también se nos presenta una inmejorable oportunidad para refundar nuestra defectuosa democracia a partir de la unidad nacional y los valores republicanos, algo por lo que Alfonsín luchó hasta el último día de su vida, con honestidad, coherencia intelectual e inquebrantables convicciones, independientemente de los errores cometidos en materia de gestión cuando le tocó presidir la Argentina.

Por otra parte, debemos enfrentar esta pérdida con madurez y espíritu de superación. En ese sentido, sería un retroceso lamentarnos por la ausencia de un “padre”. Es hora de dejar atrás, de una vez por todas, ese paternalismo que nos caracteriza, tan propio de las sociedades primitivas, individualistas y subdesarrolladas.

En otras palabras, dejemos de refugiarnos en padres salvadores, sigamos el ejemplo de hombres íntegros como Alfonsín y comencemos a promover los líderes republicanos que tanto necesita nuestro país. Como ciudadanos, tenemos el deber moral de tomar la posta del legado indestructible de Alfonsín para perfeccionar nuestra democracia y seguir luchando por la República, algo que todavía no supimos conseguir.

Quién fue Alfonsín

Raúl Alfonsín fue un hombre honorable, cabal, ético, moral, plural; fue una figura confiable, un hombre sin dobleces.


Por Ricardo Rodríguez*

 

El ex presidente de la Nación no fue un político de aptitudes especulativas sino frontal y sincero, intransigente con sus principios, un hombre de firmes convicciones virtudes y autoridad moral con lo cual consolidó la democracia y las instituciones, un demócrata auténtico. Fue ejemplo de lucha de compromiso, símbolo de la acción política, vivió por y para la política, dejó valores de honestidad, ética y de moral, fue un eterno luchador por las libertades individuales.

Luchó en su gobierno contra los últimos vestigios de la dictadura y los famosos 14 paro generales, pero debemos rescatar lo positivo de su gestión, la lucha por la defensa de los Derechos Humanos, la creación de la Asamblea Permanente, la conformación del Conadep; se puso al frente de la democratización de América Latina, precursor del MERCOSUR para integrar la región en el contexto internacional, la pacificación de nuestro país en el referendo con Chile por el teme del Beagle, el divorcio vincular y la patria potestad.

Alfonsín tuvo una virtud de reconocer en los momentos de crisis la economía de guerra, la inflación. Creó el Consejo de Consolidación de la Democracia, un proyecto de  trasformación fundado en la ética solidaria y la democracia participativa para así modernizar las estructuras científicas y culturales de la Argentina. Apostó a la consolación democrática basado en el pacto de garantías, la democracia participativa y la convergencia programáticas

La convergencia programática fue el gran sueño de Alfonsín porque apuntaba a la convergencia de todas la fuerzas políticas y planteaba como meta modernizar la Argentina, no solamente en términos de eficiencia sino en términos de la sociedad y el estado de la economía, la cultura colocando al hombre como el principal protagonista de la sociedad, y ampliar a la democracia hasta el nivel de la vida cotidiana. A redefinir el rol del estado para que deje de ser una maquinaria sobre dimensionada ineficaz y obsoleta.

A reformular el aparato institucional, revertir el proceso centralización y concentración de poder. Hacer un país más federal, rediscutir la economía a partir de la producción la convergencia, apuntaba a trabajar sobre la educación pública, la salud; sin dudas que fue uno de los grandes sueños del ex presidente.

Soñó con un pluralismo que implicaba aceptar la diversidad, el disenso para finalmente aunar y conciliar criterios para si evitar que cada presidente comience todo de nuevo; es decir soñaba con reales políticas de estado, con una reforma constitucional que culminara en la segunda república, con un sistema parlamentario y un pleno federalismo. Consideró a la política como instrumento de construcción.

Hay una frase de unos de sus discursos que deja en claro cuál era su pensamiento “llegan mas lejos las acciones concertadas de un pueblo que cualquier acto solitario de un gobernante por mas genial que parezca”.

* Presidente del Comité Departamental de la UCR

La oportunidad es hoy

La oportunidad es hoy. No hay mañana en la política. Pues para que lo haya debe haber un hoy. De eso se trata el escenario que se está verificando en la conformación de los distintos espacios políticos para las elecciones.

El mantenimiento del poder como única estrategia política para el oficialismo provincial. El mismo negocio de siempre para el radicalismo: ser segundos y conservar su parte del poder esperando una remota mejor oportunidad, negociando puestos en la justicia, asesorías, y siendo los socios más aceitados del esquema bipolar de la política impidiendo la aparición de nuevas alternativas políticas.
El resto: como nunca antes, cerca de un acuerdo legislativo, -y hasta me animaría a decir electoral- que demuestre ideas superadoras de la mezquindad de siempre. Quiénes: aquellos que anteponemos la convivencia democrática, la pluralidad de ideas y los principios republicanos por encima de nuestros partidos. Para qué: para superar la coyuntura de quiebre y debilidad institucional a la que nos proyecta el gobierno actual, el más alejado de los valores que supieron fundar nuestra República y que nos tuvieron a los Entrerrianos como protagonistas centrales de los acontecimientos históricos más trascendentes sobre los que se cimienta este bendito país. Para qué más: para que los entrerrianos podamos votar por mayor representatividad en el Congreso Nacional, demostrando que no hay mejor construcción del futuro que sobre la diversidad, aquella que nos representa a las verdaderas mayorías.
Rechazamos la idea del pensamiento único que pretende imponer el totalitarismo K, atacando a la prensa, entre otras demostraciones de debilidad extrema y de intolerancia hacia quienes piensan distinto. Qué nos asusta: la confrontación permanente y sectaria impuesta por los gobernantes de turno que, 1º no se creen de turno sino de permanencia, lo que los aleja de la democracia republicana que rige en nuestra Constitución, y 2º no gobiernan para la totalidad de los argentinos sino que lo hacen para sus intereses personales, luego para los intereses de sus amigos y finalmente para su partido, empobreciendo a quienes dicen representar entre otros flagelos que –oportunismo político mediante- aparecen reconociendo como la inseguridad.
Apelemos a la sensatez de quienes verdaderamente queremos un país mejor. Con un Congreso plural que participe activamente para modificar la calidad de vida de los argentinos. Despojémonos de los intereses sectarios por los del conjunto. Estaremos construyendo un futuro mejor.

Mauro Vazón
Vice Presidente 1º PRO. ENTRE RIOS

Responsabilidad Social – Exclusión – Discapacidad – Coyuntura

Estamos viviendo en nuestro país momentos de angustia y tremenda incertidumbre. Estemos en el lugar que estemos, no podemos dejar de preocuparnos por esta situación, ya que como ciudadanos nadie puede escapar de ser perturbado por esta realidad social.


Por Pablo Recchia*

Colaboración

 

El escenario es el mismo para todos y la coyuntura es transversal.

Hay quienes están pensando sacar partido de esta circunstancia, hay quienes saben moverse muy bien dentro de la incertidumbre y lograr desestabilizar aún lo que está medianamente bien encauzado.

No cabe ninguna duda que a nuestro gobierno, las cosas no le están saliendo bien, pero como todos somos opinólogos matriculados solo buscamos los culpables que mas nos convienen, sin analizar las verdaderas causas.

Tampoco dudamos el avance de la exclusión social, el empobrecimiento y la angustia de los sectores más vulnerables, sin encontrar salidas o al menos carriles por donde transitar con más luces y menos sombras, mientras una franja muy importante de nuestra comunidad solo protesta y acusa. Donde está la Responsabilidad Social, o la Co-responsabilidad, ya que los hechos no se producen solos, pero siempre nos ingeniamos para ver hacia otro lado y negarnos como actores y responsables de los destinos de nuestra Nación.

La coyuntura nos dispersa, nos hace perder la memoria no nos deja ver la triste y reciente historia de nuestro País, nos olvidamos del terrorismo de Estado, de los años negros de la Dictadura, cuando no podíamos hablar y se nos castigaba por pensar democráticamente. También los tiempos fueron muy difíciles.

Quienes nos ocupamos de la problemática de las personas con Discapacidad, sectores vulnerables y exclusión en todos sus términos, seguimos sintiendo que es una Utopía luchar por estas realidades, pero es un desafío y seguiremos proclamando la igualdad de oportunidades para todos.

De todas maneras, familiares y personas que se dedican a seguir batallando por estos derechos, son resilientes, es decir saben hacer de sus grandes dificultades una verdadera fortaleza, por revertir su situación y mostrar a los demás de diferentes maneras, que se pude construir desde su propia dificultad una verdadera inclusión social, sin renegar de ello y duplicando su propio esfuerzo.

¿Por qué nuestro país y su gente no toman esos ejemplos? ¿por qué no todos son resilientes? ¿qué es lo que nos hace habitualmente perder el hilo conductor?

Tanto las autoridades, como la sociedad misma, parecen estar buscando la paja en el ojo ajeno. No vasta con tener legislaciones de avanzada, Cartas Orgánicas excelentes y discursos brillantes, hay que poner todo esto en práctica, de lo contrario dentro de unos años seguiremos hablando de lo mismo y repartiendo culpas a quien sabe quien.

Es importante no perder el aliento. Todavía tenemos a nuestros hijos, a quienes debemos legarles nuestros mandatos, el compromiso de cumplir con nuestras responsabilidades como personas de bien. Dar un verdadero sentido al Desarrollo Sustentable de nuestro planeta, porque está comprometida nuestra propia humanidad.

A pesar de todo seguimos creyendo en los cambios. Estamos pendientes de las buenas intenciones  (aunque no bastan), pero vislumbramos pequeños estímulos que nos entusiasman a seguir y motivan nuestra lucha.

Hoy en nuestra comunidad hay quienes han comenzado a cambiar la mirada, en ver al otro con sus potencialidades y dejar de marcar sus diferencias.

Las personas con discapacidad son una muestra de ello. Debemos aprender de ellos.

Hace apenas unos días, en conmemoración del Día Internacional de las Personas con Síndrome de Down, el Sr. Gustavo Carbone en su Editorial del Diario El Día nos hablaba precisamente de estos cambios, de valorizar estas “historias de vida contra un mundo desalmado, egoísta, autosuficiente, exaltando la voluntad de poderío”. “Abrir la mirada poniendo énfasis en las habilidades y potencialidades de la personas que padecen de impedimentos”. También nos decía y estamos plenamente convencidos de ello que “si bien las ciudades progresan por su producción, lo mas importante es la fuerza moral de sus vecinos” Y en este sentido realmente todos están involucrados  como una verdadera comunidad, con todas sus organizaciones  como un “capital invaluable”

Los medios Nacionales e Internacionales reflejaron los avances de las organizaciones que luchan por estas cuestiones, pero no nos quedemos con los discursos y las buenas intenciones, promulguemos permanentemente la inclusión.

Como dice nuestro colega Paraguayo Dr. Paredes Bordon: “Nuestra misión es recordarle al mundo que todas las personas somos iguales en dignidad, que tenemos el derecho al desarrollo de nuestra personalidad, con nuestras especiales características, aptitudes y  limitaciones”.

Auque parezca paradójico, estas desavenencias nos estimulan y nos motivan para seguir en esta lucha, en este afán, de buscar que los excluidos, los sectores vulnerables, sean tratados como personas, se instruyan, se eduquen, compartan la escuela, el club, el barrio, la plaza y el trabajo con todas las demás personas, activa y participativamente.

Renovemos y reafirmemos nuestro compromiso diario, cumplamos la misión que hemos recibido y dejémosle a nuestros hijos un mundo diferente y no tan comprometido moral y materialmente como el que les estamos dejando.

 

* Fundador; ex presidente; ex miembro de la Asociación Síndrome de Down de Gualeguaychú, Entre Ríos (1992 – 2006).

Ex miembro Consejo Federal de Discapacidad – (1998 – 2000), ex miembro del Comité Ejecutivo de Cjo Federal de Discapacidad; ex miembro del Cjo. Provincial de Discapacidad de la Provincia de Entre Ríos.

Ex Consejero de la Corporación del Desarrollo de Gchú

Director de la RSE Manuel Alarcón – Consejo Provincial del Menor

Fundador y actual presidente de la Fundación Incluir.

La vida que pasa

Varias veces hemos recordado aquella frase que dice con mucho acierto, “el dirigente va solo y adelante”. Se podría agregar, que debe estar iniciando nuevos rumbos siempre ese dirigente.


Por Gustavo Carbone

 

El camino que se inicia cuando es de interés general, tiene que ser continuado con esfuerzo y generosidad también, por quienes releven y actualicen esa marcha.

Está muy clara hoy la existencia de problemas que afectan a todos los ciudadanos de este país. Y ellos estamos demandando de nuestros dirigentes y funcionarios, contracción a sus obligaciones y concentración en sus ideas, estrategias y planes para enfrentar o mejor dicho prever, anticiparse, a la aparición de las dificultades, y encararlas con buenos resultados.

Pero desgraciadamente ésto que debiera ser norma general, sólo se efectiviza a través de algunas excepciones. Sí, la verdad que son bien pocos los políticos, funcionarios y legisladores que se muestran preocupados por un futuro con anticipación.

Centran sus intentos de desembarcar en el futuro inmediato (internas y elecciones generales) dónde habrá de dirimirse la puja. Por cierto que allí comienzan los discursos o el palabrerío que exponen la imprevisión, la falta de estudios serios sobre los problemas ciudadanos, y todo se reduce a una pobre pelea de campaña inundada de frases insultantes, ofensas personales con las que se pretende descalificar a quién está enfrente.

Es lo que en estos días vemos en franco incremento. Ya estamos en al campeonato de “quién pega más fuerte”. Para estos venideros tres meses hay que prepararse para la impudicia con la que mucho políticos de todos los partidos, pese a los problemas enormes de los ciudadanos, tratan de desviarnos de los problemas que nos agobian. A nosotros “ciudadanos de a pié”.

Pero no tanto para ellos, que tienen el montaje de estructuras dedicadas todo el tiempo a imponer sus estrategias militantes, sin sustento sobre verdaderos proyectos que puedan ser conocidos y discutidos con tiempo por la sociedad.

Ya casi no se sabe quién es quién en la política vernácula. Los movimientos de rotación y ubicuidad coyuntural, están a la orden del día, entre otoros males mayores incluso.       

 

LA REALIDAD

Por cierto que en esos momentos surge algún funcionario con suficiente espacio de poder, que felizmente logra impulsar algunas cuestiones concretas.

Hace valer ese espacio de poder para mover la intrincada y mañosa burocracia, también manejada desde sectores de intereses muy fuertes.

En cierto aspecto es loable que se muevan sin pereza. Es positivo, que se hagan mover los resortes necesarios que permitan hechos concretos.

Ello es capacidad de gestión, valiéndose de la oportunidad, de las circunstancias de moverse entre relaciones que respaldan, desde otro lugar de mayor poder aún.

Aunque la realidad que significa el logro (parece que ahora sí) de la construcción del futuro Hospital Bicentenario, es un hecho que con justificada satisfacción se encargaron de comunicar Guastavino y Bahillo, termina en alegría y satisfacción para todos en esta región, y particularmente para Gualeguaychú.

Es una cuestión ponderable. Es bien compartida por toda persona de sanas intenciones, este logro.

Pero también se requiere desde la sociedad, un compromiso grande también, extensible a toda la dimensión de problemas que la rodean.

Eso se puede lograr en una pelea que encuentre esa misma garra de gestión, y de alzar la voz ante el poder central, provincial y nacional, en la causa medioambiental y del sector rural por ejemplo, que demandan de nuestros representantes una inclaudicable y si es posible, más estentórea adhesión de la que a decir verdad ya se han tenido algunas manifestaciones.

Es cierto que estamos en un escenario en el que prevalece el ejercicio de una política desagradable y difícil de enfrentar, que proviene de los más altos niveles. Pero hay que hacerlo.

Ese ejercicio de confrontación caprichosa y permanente, que hace oídos sordos a toda demanda de diálogos, hace difícil y casi imposible la búsqueda y encuentro de verdaderos acuerdos.

Para transitar y poder salir de la crisis reconocida, para no dejar que pueda llevar hacia una situación declinante o terminal.

Esta responsabilidad le cabe a los hombres de gobierno. También por supuesto a los de la oposición.

 

LO QUE DEBIERA SER

No podemos dejar de clamar para que se escuche, el “clamor” de la gente a sus dirigentes.

Estamos hartos de los enfrentamientos huecos de contenido. De la falta de respeto a una elemental escala de valores. La del respeto, la seriedad, la honestidad intelectual, el acuerdo, la suma de esfuerzos.

Qué tiempo éste para recalcar este clamor, dirán muchos. Tiempo en el que se malversan a diario reglas y las normas esenciales que aseguren credibilidad y certeza.

Pero es que precisamente por esto, porque estamos en con la puerta ya abierta a duros y difíciles momentos sociales, económicos, es que la Política requiere de pilotos de tormenta avezados, tranquilos, equilibrados, que puedan timonear con éxito el trámite turbulento, tenga la intensidad que definitivamente tenga.

Y en momentos también de los que aquí los argentinos tomamos como “pelea electoral”, con más razón todos debemos desde cada uno de nuestros lugares, ser impecablemente responsables y prudentes. No llegan tiempos de fiesta y celebración.

Tenemos que prepararnos para afrontar y enfrentar, “la vida que pasa”. La vida que “nos” pasa. Un presente muy pero muy difícil. Un futuro que debe estar dotado de fuerte esperanza, pero que no se consigue gratuitamente.

Los Kirchner recurrieron a una vieja amiga para contener a los traidores: la chequera

Por la plata baila el mono dice el dicho. En otro intento desesperado por seguir evitando las fugas y con el dato fresco de los 109 legisladores que se sentaron en sus bancas para sesionar en el Congreso de la Nación, el ‘Presidente’ y su esposa dieron otro golpe de efecto: plata para gobernadores e intendentes del polémico fondo sojero.o


Por Jorge Barroetaveña

 

El año pasado, cuando el fuego de la 125 amagaba con incendiar medio país, fue el primer intento. Aquella vez el argumento fue que ese dinero se volcaría en gastos sociales, léase escuelas, hospitales y viviendas y que alejado estaría de cualquier atisbo de clientelismo político. La furibunda oposición y el famoso voto no positivo de Cobos dejaron en la nada aquella idea. De hecho, pasó casi un año y el gobierno nacional jamás amagó siquiera con darle a ese fondo otro destino que no fuera rentas generales. El argumento siempre fue ‘las retenciones no son impuesto’ por lo tanto ‘no son coparticipables’. Pero pareciera que en el país que gobiernan los Kirchner todo es posible, hasta desdecirse de eso y cambiarlo con un decreto de necesidad y urgencia, los mismos que la Presidenta Cristina descalificaba con dureza en los tiempos del menemismo.

Urgidos ya por los tiempos electorales, que ellos mismos se encargaron de atizar con el adelantamiento de las elecciones, los kirchneristas se encaminan a tres meses de batalla feroz por retener el poder, poniendo en juego el modelo que han instaurado desde el 2.003 en la Argentina. Las alternativas no son muchas o, mejor dicho, para la lógica sureña es una sola: ellos o el abismo. Así, en estos términos, es que han puesto la elección del 28 de junio, como si de ella dependiera el futuro de la Argentina y de la propia Presidenta de la Nación.

Emilio Pérsico, un ex piquetero hoy devenido en funcionario K y de llegada directa a Néstor Kirchner, blanqueó el pensamiento oficial, aunque cometió el pecado de hacerlo público. “Si perdemos, Cristina debería renunciar y que se haga cargo Cobos…”, disparó sin medir la repercusión de sus palabras. Pérsico, en rigor, le puso letras y plazos, a lo que piensa Néstor Kirchner. Cuando escucharon y leyeron sus palabras, no pocos recordaron aquellas horas aciagas posteriores al voto de Cobos, cuando el ex Presidente intentó obligar a Cristina a renunciar y sólo un atribulado Alberto Fernández pudo evitarlo.

Por aquellos días, y el escenario parece volver a repetirse, la realidad oficial sólo se dividía entre buenos y malos, entre aquellos que estaban con el modelo o estaban en contra del modelo. Semejante caricaturización de la realidad suele ser peligrosa y conducir a diagnósticos errados que sólo terminan confundiendo al resto de la sociedad. Si las elecciones de junio eran un escollo que dificultaban gobernar, cuando se lanzó el adelantamiento, no deberían implicar ahora una prueba de fuego para el gobierno. Y mucho menos hacer sobrevolar el fantasma de la renuncia ante un eventual chirlo electoral. La Argentina tiene una triste historia con renuncias y mandatos incumplidos y es absolutamente innecesario agregarle incertidumbre a un proceso de por sí, tambaleante.

Cristina Kirchner fue votada en el 2.007 para cuatro años de mandato. Con una elección en el medio, como marca la Constitución Nacional. Una derrota o un triunfo son las dos alternativas lógicas que guarda el sistema. Ni una ni otra deberían implicar un zafarrancho institucional.

 

Que un conflicto se extienda por tanto tiempo sólo indica una cosa: una gran incapacidad para resolverlo. Por supuesto que cuando las partes son dos, las responsabilidades se diluyen y las acusaciones mutuas florecen. Pero también es cierto que, la principal responsabilidad es de quien fue elegido para eso, para buscar el equilibrio social entre el conflicto y el consenso. El matrimonio presidencial ha hecho gala, en sus años en el poder, de moverse mejor en las situaciones conflictivas y utilizarlas para debilitar a los eventuales adversarios.

Con el sector agropecuario el tiro le salió por la culata, y generó además la aparición de otras demandas, hasta ahora insatisfechas. El repentino brote federalista que patentó la Presidenta el jueves en Olivos, es una jugada más para evitar perder el apoyo de gobernadores e intendentes, cada vez más enojados con la Casa Rosada. Esos fondos, que ahora se distribuirán de acuerdo a la Ley de Coparticipación, no solucionan el conflicto ni le cambiarán la vida a ninguno de los distritos. A Entre Ríos le corresponderían 312 millones de pesos. De ese monto, el 70% quedará para el estado provincial y el 30% solamente goteará para los municipios. Aunque hay un detalle: Buenos Aires, Córdoba, Santa Fe, Entre Ríos, Santiago del Estero y Chaco aportan el 92 por ciento de la recaudación, pero sólo recibirán el 52 por ciento, según el esquema dispuesto por el Poder Ejecutivo. Entre Ríos es la cuarta provincia que más aporta en concepto de retenciones a las exportaciones de soja con 1.463 millones de pesos, pero percibirá 312,9 millones porque su coeficiente es 4,8 por ciento. Todo esto sin contar, las obras anunciadas por la Nación en los últimos 2 años, que están fuera de presupuesto. Al fin, no se trata de nuevos fondos, sino de un cambio de manos de su administración. Todo sea por la lealtad de los que amagan con fugarse.

 

El campo y los productores tienen un gran desafío: no perder con los cortes de ruta y las protestas, la simpatía social que se ganaron en el último año. En marzo del 2.008, la sociedad empezó a conocer, por primera vez, la problemática de los chacareros y a entender el porqué de su enojo. Esto provocó cierta mirada tolerante sobre la protesta. Hoy, un año después, con el país sumergido en la recesión y un profundo pesimismo, el humor cambió. Si no se dan cuenta perderán el debate de la opinión pública y el ex presidente se habrá salido con la suya: los habrá puesto de rodillas.

 

Mendigando ciudadanía





Los ciudadanos somos la base y fundamento del poder. Los dueños indiscutibles del poder. Sin embargo no logramos que esta sociedad gire en torno al supremo interés del pueblo.o





classid="clsid:38481807-CA0E-42D2-BF39-B33AF135CC4D" id=ieooui>

Por Gustavo Carbone

 

El pueblo, en la acepción más alejada de la que sutilmente y no tanto, utilizan la demagogia y el oportunismo, cuando se libera de la expresión facilista y demagógica utilizada por ciertos dirigentes, obliga a recorrer nuevos caminos, más serios.

El razonamiento que se utiliza es de simple de conclusión después de hacerse para sí, tres o cuatro sencillas preguntas. Qué debe prevalecer?. El interés y los beneficios personales?. El de un partido político?. O el de la gente?.

La mayoría de esa gente común, todos los días debemos mendigar que se nos tenga en cuenta. Hasta suplicando por ejemplo, como ocurrió el jueves pasado en el Congreso, para que los mismos diputados que estuvieron en el recinto un día antes dando quórum, discutiendo y votando, la idea presidencial de adelantar las elecciones, se negaron a dar quórum en el recinto  veinticuatro horas después, para discutir sobre la interminable problemática coyuntura del campo argentino.

Es evidente que hay “representantes” que “no” nos representan como correspondería, a la hora de importantes definiciones. Triunfan sobre ellos las alquim,ias de la politiquería. Obtienen resultados buenos para sus fines con los aprietes o las trampas del toma y daca, tan característico de la política argentina.

Así como el éxito, provisorio, circunstancial, no significa felicidad en lo personal, mucho menos significa que una mayoría circunstancial que se impone a la fuerza, sin admisión o búsqueda de consensos con lo diferente, logre resultados sólidos y positivos para el interés general.

La toma de distancia en los problemas reales, ésos que nos golpean en la cara cotidianamente, está arraigada en muchos de los que gozan la cómoda poltrona del poder.

Esa comodidad se aprecia mucho en ciertos actores de la política actual que a medida que se ven envueltos por los vahos seductores del poder y el mando, mayor distancia toman de ellos (los problemas), por conveniencia personal o partidista lógicamente.

No solamente se transforma en una conducta despreciable y reprochable en sí misma esa comodidad, sino que es altamente dañina para los intereses de toda la nación la alta dosis de falta de contracción al trabajo, y la no asunción de las responsabilidades que ciertamente les conciernen.

 

REPARTIR SIEMPRE

Sorpresiva convocatoria, rezaban los títulos periodísticos del jueves por la tarde. Eran en alusión a la cita en Olivos, para escuchar “importantes anuncios presidenciales”.    

Los analistas versados, han de ocuparse en los diarios de hoy del tema y los acontecimientos que sobrevivieron. Lo harán con la jerarquía que tienen para profundizar en estos temas de tan alto voltaje político.

Nosotros, sólo queremos reflejar la reacción que nos produce a una inmensa mayoría de ciudadanos, encontrarnos expuestos a estos anuncios rimbombantes, improvisados, oportunistas, poco serios.

El marco de componentes abonados a un aplausómetro coyuntural y casi genuflexo, provoca en la gente común una clara desazón. Un rechazo elocuente.

Cunde la confusión entre lo que es, y lo que debiera ser. Nos mareamos ante el bombardeo circunstancial de anuncios, como ya dijimos, grandilocuentes pero sin sentido, sin estudio serio y por ende improvisados.

No puede ni debe ser una atribución graciosa, auto adjudicada, el decidir desde lo alto del poder determinar qué es lo supuestamente más conveniente, según su exclusivo criterio.

Se trata de decisiones graves, como para que una persona o un matrimonio, por presidentes de la Nación o de un partido político importante del país que se traten, terminen diciendo poco menos que “el estado soy yo”. O somos nosotros. Como se quiera.

La distribución de la renta nacional en cualquiera de sus formas, nos corresponde por derecho a provincias y municipios, en primer lugar. Por derecho. No por obra, gracia o antojo de circunstanciales mandatarios.

Siempre se debe repartir y distribuir con equidad y justicia. De hecho se lo debe realizar a ese reparto, con la aquiescencia y acuerdo de todos. En un verdadero marco de paz generalizado.

 

CASTIGOS Y PREMIOS

A propósito hemos invertido este señalamiento de marcar “premios y castigos” que se utiliza habitualmente. Ese es el natural orden de importancia de la frase.

Pero lo alteramos a propósito. Es que en la Argentina de hoy, una vez más, primero parece que hay que castigar a quien trabaja. A quien produce, A quien respeta las normas de convivencia social. A quien no mata. A quien no roba. A quien se somete a la justicia. A quien cumple con el pago de sus impuestos. Todos estos actores sociales hoy, son los fieles destinatarios de cuanta agresión, incomodidad, persecución o consecuencias de la impunidad, somos sometidos a diario. Somos efectivamente “los castigados” de hoy. 

Los premiados son los haraganes. Los vagos. Los usureros. Los que se burlan de las normas más elementales de la convivencia social. Los que matan. Los que roban. Los prófugos de la justicia. Los que evaden sus obligaciones fiscales. Los impunes. Entre otros privilegiados más, son “los premiados” de hoy.

Mientras tanto, la auténtica y verdadera mayoría de buenos ciudadanos, la castigada, debemos andar mendigando un poco de calidad ciudadana. De observancia republicana.

El Respeto, la previsibilidad, el rigor del cumplimiento. Todo ésto tiene que nacer del ejemplo de los de arriba.

La calidad y el cuidado de la educación, de la cultura, la seguridad, la justicia, llegó al final del camino en lo que corresponde a su maltrato. No se aguanta más.

Son valores ciudadanos que marcan el rumbo de una cultura de trabajo y decencia que tiene que ser recuperada. Llevamos años mendigando por ellos. Los gobernantes tienen que recuperar la memoria de sus discursos en las campañas electorales.

Los ciudadanos exigimos no más defraudaciones de todo tipo y naturaleza. Hay hartazgo por la mentira. Hay hartazgo por los delirios personales, de un cada vez más manifiesto espíritu intolerante y de confrontación.

Los Kirchner recurrieron a una vieja amiga para contener a los traidores: la chequera




classid="clsid:38481807-CA0E-42D2-BF39-B33AF135CC4D" id=ieooui>

Por la plata baila el mono dice el dicho. En otro intento desesperado por seguir evitando las fugas y con el dato fresco de los 109 legisladores que se sentaron en sus bancas para sesionar en el Congreso de la Nación, el ‘Presidente’ y su esposa dieron otro golpe de efecto: plata para gobernadores e intendentes del polémico fondo sojero.o





classid="clsid:38481807-CA0E-42D2-BF39-B33AF135CC4D" id=ieooui>

Por Jorge Barroetaveña

Especial para El Día

 

El año pasado, cuando el fuego de la 125 amagaba con incendiar medio país, fue el primer intento. Aquella vez el argumento fue que ese dinero se volcaría en gastos sociales, léase escuelas, hospitales y viviendas y que alejado estaría de cualquier atisbo de clientelismo político. La furibunda oposición y el famoso voto no positivo de Cobos dejaron en la nada aquella idea. De hecho, pasó casi un año y el gobierno nacional jamás amagó siquiera con darle a ese fondo otro destino que no fuera rentas generales. El argumento siempre fue ‘las retenciones no son impuesto’ por lo tanto ‘no son coparticipables’. Pero pareciera que en el país que gobiernan los Kirchner todo es posible, hasta desdecirse de eso y cambiarlo con un decreto de necesidad y urgencia, los mismos que la Presidenta Cristina descalificaba con dureza en los tiempos del menemismo.

Urgidos ya por los tiempos electorales, que ellos mismos se encargaron de atizar con el adelantamiento de las elecciones, los kirchneristas se encaminan a tres meses de batalla feroz por retener el poder, poniendo en juego el modelo que han instaurado desde el 2.003 en la Argentina. Las alternativas no son muchas o, mejor dicho, para la lógica sureña es una sola: ellos o el abismo. Así, en estos términos, es que han puesto la elección del 28 de junio, como si de ella dependiera el futuro de la Argentina y de la propia Presidenta de la Nación.

Emilio Pérsico, un ex piquetero hoy devenido en funcionario K y de llegada directa a Néstor Kirchner, blanqueó el pensamiento oficial, aunque cometió el pecado de hacerlo público. “Si perdemos, Cristina debería renunciar y que se haga cargo Cobos…”, disparó sin medir la repercusión de sus palabras. Pérsico, en rigor, le puso letras y plazos, a lo que piensa Néstor Kirchner. Cuando escucharon y leyeron sus palabras, no pocos recordaron aquellas horas aciagas posteriores al voto de Cobos, cuando el ex Presidente intentó obligar a Cristina a renunciar y sólo un atribulado Alberto Fernández pudo evitarlo.

Por aquellos días, y el escenario parece volver a repetirse, la realidad oficial sólo se dividía entre buenos y malos, entre aquellos que estaban con el modelo o estaban en contra del modelo. Semejante caricaturización de la realidad suele ser peligrosa y conducir a diagnósticos errados que sólo terminan confundiendo al resto de la sociedad. Si las elecciones de junio eran un escollo que dificultaban gobernar, cuando se lanzó el adelantamiento, no deberían implicar ahora una prueba de fuego para el gobierno. Y mucho menos hacer sobrevolar el fantasma de la renuncia ante un eventual chirlo electoral. La Argentina tiene una triste historia con renuncias y mandatos incumplidos y es absolutamente innecesario agregarle incertidumbre a un proceso de por sí, tambaleante.

Cristina Kirchner fue votada en el 2.007 para cuatro años de mandato. Con una elección en el medio, como marca la Constitución Nacional. Una derrota o un triunfo son las dos alternativas lógicas que guarda el sistema. Ni una ni otra deberían implicar un zafarrancho institucional.


*****


Que un conflicto se extienda por tanto tiempo sólo indica una cosa: una gran incapacidad para resolverlo. Por supuesto que cuando las partes son dos, las responsabilidades se diluyen y las acusaciones mutuas florecen. Pero también es cierto que, la principal responsabilidad es de quien fue elegido para eso, para buscar el equilibrio social entre el conflicto y el consenso. El matrimonio presidencial ha hecho gala, en sus años en el poder, de moverse mejor en las situaciones conflictivas y utilizarlas para debilitar a los eventuales adversarios.

Con el sector agropecuario el tiro le salió por la culata, y generó además la aparición de otras demandas, hasta ahora insatisfechas. El repentino brote federalista que patentó la Presidenta el jueves en Olivos, es una jugada más para evitar perder el apoyo de gobernadores e intendentes, cada vez más enojados con la Casa Rosada. Esos fondos, que ahora se distribuirán de acuerdo a la Ley de Coparticipación, no solucionan el conflicto ni le cambiarán la vida a ninguno de los distritos. A Entre Ríos le corresponderían 312 millones de pesos. De ese monto, el 70% quedará para el estado provincial y el 30% solamente goteará para los municipios. Aunque hay un detalle: Buenos Aires, Córdoba, Santa Fe, Entre Ríos, Santiago del Estero y Chaco aportan el 92 por ciento de la recaudación, pero sólo recibirán el 52 por ciento, según el esquema dispuesto por el Poder Ejecutivo. Entre Ríos es la cuarta provincia que más aporta en concepto de retenciones a las exportaciones de soja con 1.463 millones de pesos, pero percibirá 312,9 millones porque su coeficiente es 4,8 por ciento. Todo esto sin contar, las obras anunciadas por la Nación en los últimos 2 años, que están fuera de presupuesto. Al fin, no se trata de nuevos fondos, sino de un cambio de manos de su administración. Todo sea por la lealtad de los que amagan con fugarse.

El campo y los productores tienen un gran desafío: no perder con los cortes de ruta y las protestas, la simpatía social que se ganaron en el último año. En marzo del 2.008, la sociedad empezó a conocer, por primera vez, la problemática de los chacareros y a entender el porqué de su enojo. Esto provocó cierta mirada tolerante sobre la protesta. Hoy, un año después, con el país sumergido en la recesión y un profundo pesimismo, el humor cambió. Si no se dan cuenta perderán el debate de la opinión pública y el ex presidente se habrá salido con la suya: los habrá puesto de rodillas.

La inseguridad en Entre Ríos: aporte para el debate

La problemática de la seguridad pública y sus modelos de resolución constituyen uno de los temas más preocupantes para los habitantes. La concepción de seguridad pública incluye una amplia gama de situaciones, como lo son: hechos delictivos, seguridad ambiental, prevención de siniestros, seguridad vial, seguridad urbana, etc.o


Analizamos con absoluta  intranquilidad la progresión del índice de inseguridad, el crecimiento de la violencia, la disminución de la edad en que se comienza a delinquir, el alto grado de reincidencia, la tenencia ilegal de armas  y el crecimiento del consumo y tráfico de drogas,  que se padece en nuestra  provincia y en todo el país.

Intentar abordar la cuestión exclusivamente desde los aspectos institucionales o instrumentales constituye un grave reduccionismo. Las causas profundas de los males que nos aquejan en este tema son múltiples y exceden largamente el marco penal.

La crisis de la Seguridad tanto en el país como en Entre Ríos reconoce orígenes socio-económico-educativos y políticos. La lucha para recuperar los índices de seguridad y tranquilidad como modo de vida que caracterizaban a nuestros pueblos en otras épocas, demanda políticas públicas de fuerte contenido inclusivo, donde la Escuela y la generación de empleo no público, son elementos vitales. En ese sentido, también es importante la defensa del Federalismo y de un Plan Agropecuario e Industrial que proteja a las principales fuentes de actividad de la economía provincial.  El Estado debe, por tanto, garantizar a los ciudadanos, la seguridad en su concepción más amplia, mediante políticas de prevención del delito y de asistencia a la víctima (art. 32, Constitución Provincial).

Es cierto que el notable incremento del delito y la violencia –a veces desenfrenada en su perpetración- es un grave problema, al que hay que procurarle urgentes carriles de solución. Pero una política criminal nunca estará aislada ni será indiferente de la política social: los programas y políticas sobre el delito deben estar relacionados con los procesos sociales e históricos y las políticas sociales y económicas de un país, porque el fenómeno del crecimiento del crimen se encuentra inserto en los primeros y condicionado por las segundas. Para ello se requiere un desarrollo concertado de todas las otras políticas relacionadas con la prevención del delito: sociales, educativas, prevención y tratamiento de adicciones, protección de las víctimas, tratamiento de adolescentes infractores de la ley penal, cárceles, acceso a las armas, etc. El delito y  el delincuente deben considerarse como fenómeno social.

La morosidad del poder judicial, el escaso presupuesto para su funcionamiento, la falta de infraestructura,  el resquebrajamiento de las instituciones, el colapso del sistema carcelario, su hacinamiento y las dificultades para acceder a la justicia contribuyen a este cuadro de situación. La seguridad como tal no puede ser tratada desde una postura ideológica sino desde una perspectiva seria y republicana: debe atender con firmeza las causas que llevan al individuo a delinquir, para evitarlo; debe investigar exitosamente descubriendo al responsable para su juzgamiento y condena en establecimientos que favorezcan su reinserción social, como mecanismo de defensa de la comunidad frente al elevado índice de reincidencia. Tendrá que ser eficaz dentro de la ley, para lograr el castigo del delito en todos los casos, pero especialmente en lo relacionado con los delitos muy violentos, la criminalidad organizada, el ilícito económico, el narcotráfico y la corrupción gubernamental y administrativa: la sociedad debe percibir que efectivamente “el que las hace las paga”.

 Además la problemática del delito y la seguridad ciudadana  debe ser encarada pensando en contribuir a la paz social mediante la prevención de los conflictos, procurando a la vez instalar una cultura de la paz frente a la cultura de la violencia.

 

Medidas a tomar

Con esta introducción, que amerita un desarrollo mayor en materia de políticas sociales donde la existencia de un Seguro de Ingreso Mínimo Indispensable, sin clientelismo ni dádivas, es clave, proponemos en materia de Seguridad:

Urgente implementación del servicio telefónico 911. Pese a que es ley en la provincia desde hace dos años, hasta el presente no se ha habilitado este servicio de llamadas de emergencias que viene demostrando suma eficacia en otras jurisdicciones.

Puesta en vigencia del nuevo Código Procesal Penal, insólitamente demorado por trabas burocráticas y falta de convicción política. Sanción de un nuevo Código de Faltas.

Profesionalización de la Policía, desterrando la ingerencia de punteros políticos y la desvirtuación de la carrera policial la que debe basarse en méritos y no en acomodos con los gobiernos de turno. Recrear la Policía Comunitaria. Fortalecer la Policía Rural. Educación y Prevención: campaña para aprender a cuidarnos. Salario digno para el personal policial acorde con la función y el riesgo.

Declaración de la Emergencia en Seguridad en el marco de la Ley de Seguridad Interior, habilitando que se celebren convenios con fuerzas federales.

Convenios con Gendarmería y Prefectura para asignarle tareas de prevención, inteligencia y represión del delito en zonas compatibles con sus jurisdicciones, donde conforme el Mapa del Delito sea más necesario.

Acuerdo con el Ministerio de Defensa para emplear cuarteles para la reclusión de presos con condenas firmes y buena conducta, priorizando las cárceles para los delincuentes peligrosos o de mala conducta. Laborterapia y educación obligatorias en las cárceles. Los establecimientos penales deben ser sanos y limpios.

Aplicación de la normativa que desfederaliza la represión de ciertos delitos vinculados al tráfico de drogas, dando intervención a la policía y a la justicia de la provincia.

Discusión en la Legislatura del proyecto de creación del Defensor de la Seguridad y de los Consejos Municipales y Rurales de Seguridad. Las intendencias y juntas de gobierno tienen un rol clave para asegurar la participación de los vecinos y desarrollar políticas preventivas en materia de alumbrado, transporte, etc. 

Otorgar más presupuesto y estructura a la Dirección de Toxicología de la Policía, asumiendo la decisión política de combatir al narcotráfico en Entre Ríos.

Abrir un Padrón para que los retirados de la Policía se anoten para desempeñar funciones administrativas en las dependencias policiales, liberando personal activo para incrementar su presencia en las calles. Con igual objetivo, se pueden reasignar transitoriamente empleados públicos de otras reparticiones del Estado, previa capacitación.

Programa de Control de Delincuentes Sexuales. Registro de abusadores o violadores, condenados y liberados, accesible por Internet.

Reglamentar la Ley de Violencia Familiar. Incrementar y descentralizar las dependencias judiciales y policiales que intervienen en casos de violencia familiar. Capacitar y actualizar al personal policial en la materia.

Impulsar el Plan de Entrega Voluntaria de Armas de Fuego. Aumentar la destrucción de armas ilegales. Descentralizar los trámites de registro de tenencia, licencia de uso y compra de armas.

LA LUCHA CONTRA EL DELITO Y LA INSEGURIDAD ES TAREA DE TODOS, PERO LA RESPONSABILIDAD ES DEL GOBIERNO, LA LEGISLATURA, LA POLICIA Y LA JUSTICIA. Hay que atacar el problema YA, mañana será tarde.

La contradicción y sus pésimos resultados

Pensar o decir algo y hacer lo contrario, es moneda corriente entre nosotros. Políticos, periodistas, militantes sociales, desde todas las profesiones y actividades, nos muestran conclusiones de sus actos, en términos ciertamente contradictorios.o



Por Gustavo Carbone

 

La identidad propia es malversada sin rubores ni pruritos. Nos desviamos del camino serio y responsable, sólo por un puñado inmediato, urgente, de logros huecos y endebles.

Sin hablar del pasado mediato o aún del más lejano, y remitiéndonos sólo a este  cuarto de siglo democrático, podemos inferir que con reglas improvisadas, nos hemos ido acomodando en al arte de conseguir atajos, de manera profesional, estéril y peligrosa.

La contra institucionalidad ha ganado los espacios más importantes de nuestra vida.

En la nación y prácticamente en todas las provincias, se deshonran a diario las normas no sólo jurídicas, sino también las morales. La ética más elemental queda de lado.

Y pese a la experiencia argentina, como pocas en el mundo sobre lo que no se debe hacer, insistimos en el error.

 

SORPRESAS

Recibimos esta semana noticias que la propia comunidad tiene que analizar exhaustivamente, para detectar su exacta dimensión, y que provienen de sectores muy importantes del poder.

Un poder que no sólo tiene que ser traducido en términos políticos. También en términos económicos y estratégicos nacionales, tienen que ser blanqueados determinadas resoluciones.  

Aquéllos que privilegiadamente hoy en la Argentina pueden decidir lo que quieren, tienen que dar claras explicaciones a sus mandantes.

Por lo que ellos (ciertos funcionarios) creen que nada pasa, ¿o sí?, con sus “avances”, sus decisiones, que vaya si nos afectan.

Nos avisan generalmente a través de comunicados de prensa acerca de noticias que nos rozan directamente. Nuevos boyados y balizamiento para el río Gualeguaychú ( un “caramelo” que hace mucho estamos esperando), por ejemplo.

Pero inmediatamente nos enteramos del boyado también, del río Uruguay, desde su nacimiento hasta el puerto de Botnia. Por qué esto?.

Sucesivamente, como una secuencia de película de suspenso, también nos anoticiamos aquí que “avanzan con un acuerdo bilateral con Finlandia” en materia de producción de la madera, y de alimentos.

Con un agregado ciertamente contradictorio de la política exterior, que de manera aparente, nuestro país tiene. En ese encuentro se le reconoció al país nórdico, su “buen trato de los recursos naturales”.

Nos preguntamos qué concepto existe del trato a nuestros recursos naturales. Del río Uruguay por ejemplo, aquí, ahora, ya, cómo lo tratan ellos?.

Con operaciones tremendas realizadas por medios nacionales como Clarín?. Con notas periodísticas parciales y omisivas de la máxima fuente de contaminación que tiene nuestro río: la actividad contaminante de Botnia .

A este mismo río, al que se lo agrede estructuralmente, se lo dota de un nuevo balizamiento desde su nacimiento hasta frente mismo a Botnia, de acuerdo entre el Uruguay y Argentina, para cuidar el tránsito fluvial con destino a la usina más grande contaminación que tenemos en nuestras narices los pueblos argentino y uruguayo, agregamos nosotros.

Otra contradicción más. Una más, con las que nos sorprenden, infelizmente, en los últimos tiempos.

Por otra parte y mientras tanto, la sorpresa no la podemos esquivar tampoco en materia de anuncios urgentes hechos de la noche a la mañana, en materia de convocatoria a elecciones.

 

IDAS Y VUELTAS

Nada peor para resentir la autoridad. Nada peor para debilitar la credibilidad. La utilización argumental dialéctica, bien estructurada, buscadora de fundamentos inconciliables que nos obligan, estando en el sector ideológico que sea, a improvisar acciones, haciendo al revés de lo que lógicamente debiera ser.

Y si ésto es grave para una circunstancia de vida normal, qué se puede decir sobre lo que significa la improvisación, además de contradictoria, de las palabras y discursos grandilocuentes que se extravían en laberintos sobre los que algunos parecen encontrarse solos, perdidos, y sin ánimo de tender puentes para que nos ayudemos en serio entre todos.

Se abre esta semana con un frente de tormenta que promete serias turbulencias. La dirigencia, quiénes tienen las mayores responsabilidades, los que pocos días atrás nos prometían un agradable viaje comparando con ironías nuestra coyuntura con la de otros rincones del planeta, ante semejante crisis tienen responsabilidades insoslayables de implementar políticas de estado.

La desocupación, es una de las miserias y vicisitudes más dolorosa de cualquier ser humano. En países ricos, o en países empobrecidos, históricamente, como los nuestros.

En síntesis, la contradicción es manifiesta y tiene efecto cascada, de quienes aún con la carga y obligación de hacerlo no reaccionan. No abren sus mentes. No abdican de sus viudeces ideológicas. De sus intransigencias estúpidas y egoístas.

Para los que gobiernan, para los que son oposición igualmente, pero que de todas maneras “conducen”, o mejor expresado “deben conducir”, les exigimos coherencia y enfrentar estos tiempos y los que vendrán, muy turbulentos para los pueblos del mundo.

El camino es uno solo. Enfrentar con verdades difíciles y no con mentiras fáciles, un proceso que demanda mucha interacción. Es tiempo de omitir las diferencias minúsculas. El fondo del problema es un gran pozo negro. De todos y cada uno depende encontrar la luz. Sin contradicciones.

El espíritu asambleísta está vivo

La Asamblea Ciudadana Ambiental de Gualeguaychú ha marcado a fuego su huella en la historia de esta comunidad. Con los defectos y virtudes de toda obra o acción humana, tiene ya un largo e importante camino recorrido.o



Por Gustavo Carbone

Tiene bien asumido su pasado de más de un lustro de vida. Atraviesa un presente de constantes episodios que obligan a una vigilia permanente en todos los campos. Y el futuro que le aguarda, es seguramente, de más complicaciones para su accionar.

La siesta que quienes hemos acompañado desde afuera, mucho más que actuado dentro, de la Asamblea, tendrá que terminar decididamente, con motivo del mayor acto de convocatoria y demanda social lugareño que significa la “marcha al puente”, el 26 de abril próximo.

 

PASADO

Quienes hoy permanecen allí, en el ya casi mítico y polémico (pero rico) ámbito interno de la Asamblea, deben hacer el mayor esfuerzo posible por sumar más voluntades de trabajo y acompañamiento.

Incluso las voluntades que también aportaron lo suyo en los comienzos y hasta mucho después. Los que se extraviaron, o abandonaron, o sucumbieron, ante la presión que significa para muchos espíritus estar sometidos a intensas discusiones que desgastan y muchas veces lastiman. Todos deben integrarse.

El paso del tiempo, sirve a los inteligentes para decantar las pasiones, los egoísmos, y para darnos cuenta que siempre es buen tiempo para transitar junto al que piensa diferente, un camino que inevitablemente nos enmarca a todos: un proyecto común de vida, aquí, en este lugar. No en otro. En este lugar, sobre el que nada ni nadie tiene derecho a destrozar nada.

Cuando se comenzó la lucha y demanda social de Gualeguaychú, la consigna que nos reunió fue el “Sí a la Vida, NO a las papeleras”. Nada ha variado, como para que la consigna siga viva. La amenaza que aparecía entonces, hoy es la realidad de la contaminación. Muestra sus garras. Ya nos castiga.

 

PRESENTE

Como en la primera hora, hoy también las exigencias de respaldo cierto a la convicción de la lucha, está dado en tres frentes.

El de la acción social militante, esa de la pasión cotidiana por defender y mostrar las banderas de la lucha.

En cualquier lugar, en cualquier momento, esa impronta de “presencia” necesaria, pacífica, positiva y silenciosa, que ha retroalimentado una fuerza, pese a errores importantes, pero que crece.

Este presente no es el mero fruto de una suposición. Es el resultado de aquella crónica anunciada de contaminación, y más contaminación, durante uno, cinco o cuarenta y más años de acumulación que ya empezaron a correr. Que ya estamos contando.

La dificultad que significa estar en un año electoral, para sintonizar adecuadamente la confianza mutua entre ciudadanía y gobernantes, debe ser atravesada con mucha inteligencia y generosidad al encarar la lucha en el presente, desde adentro de la Asamblea.

No es fácil para un político en competencia, sustraerse a la tentación de malversar causas nobles, y tratar de inclinar en beneficio de sus intereses personales o partidarios (en gobierno y oposición), y con eso buscar adhesiones para la circunstancia electoral.

Suelen hacerlo con un manejo inteligente de la dialéctica. De las operaciones cargadas de intencionalidad confrontativa por la confrontación misma. Negativa siempre.

Volverse intransigente en extremo, cierra cualquier camino. Explota por los aires cualquier buena disposición. Por eso el reclamo de prudencia, el acopio de conocimientos cada vez mayores de la problemática que se dice defender, y mucha tolerancia, respeto y discreción, son materia necesaria en momentos cada vez más difíciles de esta larga lucha.

 

FUTURO

En esta perspectiva de lo que vendrá, para Gualeguaychú y particularmente para la Asamblea, pensamos que acentuar la expresión en los otros dos de esos frentes que mencionamos en el párrafo anterior, es de vital importancia para lograr el objetivo de un triunfo final.

El frente científico, está muy bien defendido y sostenido por el equipo técnico de profesionales locales reconocidos, en concurso con profesionales de la valía del Ingeniero Elías Matta, y muchos otros que por diferentes razones accionan con su apoyo.   

El que ese grupo técnico sea de confianza extrema para todos nosotros, que realice los aportes didácticos con los que incorporamos de manera sencilla pero muy convincente, los conocimientos que tan bien saben transmitir, da tranquilidad y también indica que estamos bien parados.

Y completando, el frente jurídico conformado por abogados de la ciudad. También la compañía, el asesoramiento y experiencia del Embajador Raúl Estrada Oyuela.

Tanto el doctor Estrada Oyuela, como el ingeniero Matta, con su reciente visita, nos han alentado sobre el enfoque correcto de una lucha cada vez más exigente. Cada vez más demandante de conocimientos.

El complemento entre todos, sin que el camino de la superación de la instancia actual esté cerrado, debe resultar una feliz ecuación.

El frente social activo y militante, el ámbito científico, y el sostén jurídico de la Asamblea Ciudadana Ambiental, están en muy buenas manos. Desde el ámbito municipal además, se está acompañando con toda corrección y buena voluntad, a este movimiento social asambleario.
El espíritu está intacto. Los resultados, así, serán detectables cada vez en mayor medida, si se sigue mejorando la capacidad, el pensamiento y las acciones.

Algunas ideas en busca de un proyecto-país

En todo proyecto normalmente anida alguna idea, pero en alguna idea no siempre se anida un proyecto, como proceso, como camino a recorrer y como objetivo a cumplir.o


 

   

Por Dr. Raúl Arellano

                                                                                                                                   En este año electoral (elecciones legislativas) se empiezan a definir unos y a despegar otros sobre cómo construir una nueva aventura política; vía alianzas, acuerdos, y por qué no trasnochadas uniones que piensan más en los votos de urnas que en gobernar ciertamente; una filosofía tan mediática como irrelevante ante el escenario socio-económico porque atraviesa Argentina que casi no permite más improvisaciones; producto en parte de una crisis venida de afuera y otra crisis provocada y desarrollada desde adentro, como consecuencia de inacciones recurrentes, de decisiones extempóreas y de una falta de proyecto-país realmente preocupante.

Las ideas dan origen a algunos opositores, pero los proyectos son el punto de partida de una eventual oposición; asignatura pendiente sobre la que hay que trabajar como guía de toda propuesta en gestación.

Dos preguntas casi obligadas ameritan el análisis  ¿Hay un proyecto-país que suponga un plan B como alternativa? ¿Cuál es la razón de la sin-razón que impide articular una oposición creíble y posible?

Sin entrar en ningún análisis filosófico sobre naturaleza e importancia de la política como fenómeno social de cambio, resulta interesante incorporar el significado de ejercer el poder como variable funcional de expansión y de toma de decisiones para cambiar expectativas y eventualmente realidades.

En el mundo, su majestad la realidad, plantea el desafío inteligente de cómo mejorar el presente status quo y neutralizar de manera conveniente y oportuna los efectos no deseados de una globalización cada vez más globalizada; incluida la política. Esto requiere; desde lo político; de una oposición con reglas de juego claras, con acuerdos mínimos y con cierto nivel de coherencia y no de opositores mediáticos con escaso valor agregado y con pocas ideas.

Definitivamente, toda idea que no se transforma en un proyecto resulta una mala idea; porque el infierno tan temido está lleno de buenas intenciones.

En el marco referencial de un menú básico a tener en cuenta en función de un sector de la clase dirigente que tenga la responsabilidad de gobernar y no de crear un acuerdo electoral victorioso, se podrían considerar algunas ideas-fuerzas conceptuales para articular a posteriori un proyecto-país sustentable, posible y digno.

 

Algunas ideas

 

GOBERNABILIDAD: La gobernabilidad es la cualidad propia de una comunidad política según la cual sus instituciones de gobierno actúan eficazmente dentro de su espacio de un modo considerado legitimo por la ciudadanía, permitiendo así el libre ejercicio de la voluntad política del poder ejecutivo mediante la obediencia del pueblo.

 

COMPROMISO: Responsabilidad u obligación que se contrae.  Acuerdo por el que dos partes enfrentadas reducen sus demandas o cambian sus opiniones en un intento de llegar a un entendimiento.

 

ETICA: Proviene del griego "Ethos" cuyo significado es "Costumbre". Tiene como objeto de estudio la moral y la acción humana.

 

GESTION: Conjunto de trámites que se llevan a cabo para resolver un asunto de manera eficiente y eficaz.

 

PARADIGMAS: Proviene del Griego Paradeima = Modelo, tipo, ejemplo. Un paradigma es el resultado de los usos, y costumbres, de creencias establecidas de verdades a medias; un paradigma tiene rango de ley hasta ser desactualizado por uno nuevo.

 

RESULTADOS: Efecto y consecuencia de un hecho, operación o deliberación.

 

CONFIANZA: Esperanza firme o seguridad que se tiene en que una persona va a actuar o una cosa va a funcionar como se desea y de manera previsible.

 

MISTICA: La mística es una corriente filosófica o teológica, que trata los fenómenos que no pueden explicarse racionalmente; trata de la unión del ser humano con Dios, de los grados de esta unión y de una energía mágica que se reinventa.

 

INCLUSION: Modelo político que facilita a los ciudadanos la capacidad de asociarse, de organizarse y de integrar un proceso de desarrollo social estructural.

 

Obviamente; el detalle no resulta taxativo sino meramente enunciativo y representativo de ideas referenciales que no se pueden ni deben desconsiderar en ningún proyecto político como masa crítica imprescindible.

Si las ideas-fuerzas no se articulan y no interactúan como un modelo sistémico que resulte una base de apoyo para un eventual proyecto, terminan siendo voluntades voluntaristas sin valor agregado ó un gattopardismo inocuo, light y mediático.

Argentina necesita urgente desarrollar una propuesta superadora, en términos de un contrato moral y social sustentable para reformular alguna fórmula que evite un voto castigo y promueva un voto positivo. Es tiempo de dejar en el ayer decisiones que se resignan a lo menos malo y que es lo más parecido a igualar para abajo. Optar sin temor por lo bueno y si es posible por lo mejor no sería una mala idea porque no siempre vienen en envases distintos.

La sociedad argentina esta un poco desencantada de no tener nuevas expectativas, aunque muchas veces comete el error garrafal de crear sus propias trampas y luego caer en ellas.

No hay desarrollo sustentable sin un proyecto creíble, posible y participativo. Primero el país, luego el hombre y después los partidos no sería una escala para desconsiderar y echar a rodar una cuota de grandeza, un nivel de compromiso colectivo y una línea de coherencia demostrable; porque las palabras enseñan pero los ejemplos arrastran.

No alcanza con juntar compañeros de rutas, es necesario e imprescindible convocar compañeros de causa, porque de eso se trata.

Un proyecto-país basado en el diálogo, en el compromiso y en la coherencia permitirían definir con absoluta claridad lo que no tenemos que hacer y la inviabilidad de algunas ideas que parecen interesantes pero no convenientes cuando se procesan en un proyecto.

No se puede seguir hablando en los próximos veinticinco años de los veinticinco años que pasaron de la democracia que no fue; porque todo sistema democrático se retroalimenta y se perfecciona con calidad democrática. 

Ir hacia adelante y hacia arriba resulta una buena hipótesis a cultivar y a poner en práctica; porque después de una profunda crisis no hay otra salida que salir hacia arriba y para adelante; de la mano de un proyecto posible apoyado en un liderazgo que convoque, que enamore e inspire mucho respeto.

El lugar es aquí y el momento es ahora, porque mañana es la mentira piadosa con que se suelen engañar algunas voluntades…

Lo urgente; elaborar un proyecto-país; lo importante que el proyecto-país nos ilumine pero no nos encandile.

 

 

 

Desconfianza, confrontación y mediocridad

Estos tres componentes de las relaciones humanas, son hoy en día la nota característica en cuanto episodio cotidiano se produce en nuestra sociedad.o


Por Gustavo J. Carbone

De la redacción de El Día 

 

Están dañadas no sólo las relaciones entre gobernantes y gobernados, entre gobernantes y opositores, que son las que aparecen afectadas con mayor elocuencia.

Es que de tal manera se ha infiltrado la sociedad toda, que hasta en las mismas relaciones particulares, desde las más simples y rutinarias hasta las mayores y sustanciales, se deteriora día tras día una normal convivencia que debiera estar apoyada en los valores contrarios, que representan la confianza, el acuerdo y la calidad.

Esto puede sonar a idealismo ingenuo. Es posible que así sea, pero dada la fenomenal crisis global que no va a perdonar ningún rincón del planeta según parece, exige inteligencia mayor, una gran dosis de sabiduría y una cuota desmedida de generosidad.

Es que si no logramos encontrar el rumbo, las circunstancias nos harán añicos dejándonos sin alternativa alguna de vista al futuro.

 

DESCONFIANZA

 

Se ha generalizado de tal manera, que hasta en la más simple operación de intercambio, prejuzgamos las intenciones del otro, de manera rápida, imprudente, sin el suficiente análisis.

Lejos, muy lejos han quedado los tiempos  del “sólo basta la palabra”. Es que el ejemplo que baja desde lo más alto de la sociedad, es casi siempre acompañado por un certificado de incumplimiento de lo prometido.

Así es que se va generando un concepto sobre que lo pragmático obliga a las variaciones retorcidas. Por eso la no sintonía entre lo sostenido y lo ejecutado. Entre lo que se promete y luego no se cumple.   

Parece mentira, pero a más de 25 años de reinstalada la democracia, los dirigentes, políticos sobre todo, no han evolucionado lo suficiente.

Y eso que no han ahorrado, esos dirigentes, viajes por el exterior durante estos 25 años. Viajes y visitas a países donde las relaciones se manejan con respeto, tolerancia y racionalidad.

Poco se ha aprehendido de esas buenas prácticas en tierras extranjeras. Sólo una suerte de buenas intenciones “moncloístas”, cuando han andado por España. Pero que sólo ha servido para grandilocuentes expresiones de deseo, no concretadas en lo más mínimo.

Las mentiras que reparten unos u otros, retroalimentan el alto grado de desconfianza que hoy reina entre nosotros, de manera generalizada.

 

CONFRONTACION

 

Un verdadero “deporte” nacional. Y provincial. Y municipal también, aunque felizmente en menor escala aquí en Gualeguaychú.

Pero de todas maneras acabamos de asistir a uno de esos esporádicos episodios de inmadurez aquí también, y falto de manejo habilidoso y prudente, como lo ha sido la presentación de renuncia de una funcionaria a la Dirección de Medioambiente.

De allí emerge patente la realidad que marca la presencia de “internas”, entronizadas en cualquier rincón de cualquier actividad pública o privada, donde converge más de una persona.

Por supuesto que el daño mayor se produce por la repercusión negativa de las luchas intestinas y egoístas, en el ámbito público.

Las consecuencias absolutamente negativas de estas pulseadas permanentes, se derraman con toda su carga negativa sobre el ciudadano común, sobre la gente de carne y hueso que rema todos los días en busca de un destino mejor.

Los enfrentamientos se dan en todo terreno. Como ya lo expresamos, se ha fundado un desencanto en las relaciones, que vivimos todos prevenidos, prejuiciosos y emitiendo señales de tener para sí toda la verdad, cualquiera sea las cosas o temas que se traten.

 

MEDIOCRIDAD

 

Es lamentable y doloroso, apreciar una verdadera involución de casi toda la sociedad, en materia de conocimientos serios y profundos.

Se aprecia, se palpa a cada paso y en cualquier instancia, la improvisación de muchos para afrontar situaciones, muchas veces de importancia superior.

Se pasa por encima a quiénes tienen reconocidos fundamentos en su saber. Se los desprecia con frecuencia. Se les opone una resistencia que se basa en la sordera interesada.

Llegan a convencerse que son actores de primera, fabricando un protagonismo que en realidad es hueco e intrascendente al final del camino.

Aquel viejo y tan repetido “calma radicales”, hoy debería extenderse a toda la sociedad, sin distingos de ideologías, sentimientos partidistas definidos, o religiosos que se adoptan como fundamentales y casi únicos.

Ese imperio de mediocridad, hoy se ha apoderado de factores fundamentales de poder. Toman decisiones inconsultas, provechosas a intereses ocultos que con impunidad sobre todo, han ganado lugares insospechados.

La llave de transformación, de manera exclusiva se apoya  y proyecta en la educación y las más genuinas expresiones de la cultura. Es hora que se escuche a la intelectualidad ubicada en cualquier punto del arco del pensamiento.

Pero es sin duda que manejando con pericia un fuerte proceso de mejoramiento cualitativo de los futuros dirigentes, que sólo se podrá concretar dando lugar a la posibilidad incluyente de todos los seres que habitan este paíos.

La igualdad de oportunidades debe hacerse realidad. La abolición de privilegios bien disimulados, enquistados. Escondidos, camuflados, que hoy sobreviven en cabeza  de los aprovechadores, tiene que desaparecer para siempre.

 

Busti volvió a ratificar que no será candidato

Consultado sobre la posibilidad de que él sea candidato en las próximas elecciones, el diputado Jorge Busti aseguró: “no tengo pensado ser candidato ni mucho menos;  sí, en apoyar fuertemente a los candidatos del justicialismo porque nunca me he ido del justicialismo y no me voy a ir ahora. Aguanté situaciones mucho peores en el justicialismo, de intolerancias, como en la época de López Rega, en la época dura, siempre me mantuve con esta identidad, en este sentimiento y lo voy a seguir haciendo. Pero de ahí a ser candidato porque otros quieran, me parece que no es políticamente correcto”.o


 

 

Trajo a colación algunas declaraciones: “a mí me molestaron mucho las opiniones de algunos dirigentes o pseudo dirigentes que se meten a opinar sobre el peronismo y sobre el rol que tiene que tener un diputado nacional, que es quien representa al pueblo. Si uno es diputado nacional de la provincia de Entre Ríos representa al pueblo entrerriano, a todos: a los profesionales, a los trabajadores, a los desocupados, a los docentes, a los productores y tiene que llevar esas inquietudes, esas necesidades al Parlamento”.

“Y por supuesto, el diputado nacional pertenece y a un proyecto nacional, o respalda al Gobierno nacional; pero, en mi opinión, tiene que priorizar la defensa del federalismo, la defensa de su provincia y de su pueblo”. Prensa legislador