“Yo soy femicida”: la confesión del asesino de la estudiante chilena

Femicida

Lucas Azcona cumple condena perpetua por matar a Nicole Sessarego Bórquez y habló con Mauro Szeta desde el penal de Ezeiza. “No tengo una respuesta de por qué la maté, nunca esperé hacer lo que hice”.

Nicole Sessarego Bórquez era una estudiante chilena que vivía en Buenos Aires y fue asesinada cuando volvía de bailar en la madrugada del 15 de julio de 2014 en el barrio porteño de Almagro. Por el crimen quedó detenido Lucas Azcona, quien la siguió durante varias cuadras y la esperó para matarla a puñaladas. Ahora, el asesino rompió el silencio y se confesó por primera vez en una entrevista con Mauro Szeta desde el penal de Ezeiza, donde cumple prisión perpetua por el delito de “homicidio doblemente agravado con alevosía y femicidio”.

El día que asesinó a Nicole, Lucas Azcona se levantó a las cuatro de la mañana para cumplir con su rutina habitual de trabajo, en el área de limpieza de un hospital. Se tomó el colectivo de la línea 148, en San Francisco Solano, para llegar hasta la Capital Federal. Luego se bajó en Constitución y se tomó el subte para hacer el tramo final de viaje. Pero lo que siguió después no fue un día más de su vida: las cámaras de seguridad captaron cómo siguió a la joven de 21 años hasta el edificio ubicado en la calle Don Bosco 4109, donde la asesinó de 11 puñaladas, hasta quitarle la vida.

Casi cuatro años después de ese día, Azcona se confiesa. Dice que su causa “es por homicidio”. Y luego de ello, asegura que en todo momento “se hizo cargo del homicidio que provocó por un tema de acumulación de ira”. Lo justifica así: “Me habían pasado cosas en el trabajo, en la vida, durante muchos años y eso me generó bronca, ira, dentro mío, exploté generando eso”. Ante la pregunta de qué cosas le pasaron para asesinar a alguien, contesta que existieron “muchas variantes” para ponerse “alterado”. “Estar en un hospital, que me suspendan, no llegar con las cuentas”.

“Todo mi pasado tuve momentos así, ese día no aguante y exploté de esa manera que no fue algo que esperaba”, dice Azcona, sin tapujos, sin remordimientos. Después, al ser interpelado sobre cuál fue el motivo que lo llevó a cometer el asesinato, contesta que “no era consciente”. “Fue espontáneo”, agrega. Y luego añade: “Fue sentir una carga negativa y a la vez no sentir ningún sentimiento, tampoco recuerdo lo que pasaba. Estaba completamente ciego. Vi las imágenes después y al ver eso y preguntarme mi viejo, le dije sí”.

Tras la difusión de las cámaras de seguridad que lo mostraban a Lucas Azcona detrás de Nicole el día del crimen, fue su propio padre quien lo reconoció en las imágenes y lo entregó a la Justicia. “El siguiente día, ya nos fuimos para la comisaría de Solano. En ningún momento dije algo que no sea la verdad”, dice ahora el asesino, con la mirada medio perdida. Después, sobre si sabe el nombre de su víctima, contesta que sí, y a secas dice que Nicole.

Azcona recuerda el primer día que estuvo detenido. “Pensé todos los años que estuve afuera y a la vez el hecho que cometí, fue muy impactante todas las memorias y todos los sentimientos provocados en ese momento”. Segundos después contesta a las preguntas que siguen y dice que soporta la condena y que la considera justa. Luego, sobre si sintió o no culpa del asesinato que cometió, la respuesta que sigue es es que no recuerda nada. “No tengo ni una imagen en la cabeza. Siempre me pregunté por qué lo hice, no me faltaba nada, vivía bien. Generé algo que ni yo tengo una explicación”.

Al final asegura que siente dolor y culpa. “Nunca esperé hacer lo que hice. Nunca me lo imaginé. Lo siento por ella y lo siento por mí, más por ella, joven. No lo puedo explicar. No tengo una respuesta de por qué maté a Nicole”, concluye.

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