La versión inquietante que ofrecen los medios

Experta-en-malas-noticias

Hay gente que se queja que no se pueden leer los diarios, escuchar las radios ni ver la televisión sin tener la sensación de que todo es un horror en el mundo. ¿Acaso los medios sólo ofrecen “malas noticias”?

El tópico es tan viejo como la profesión del periodismo. Dado que la noticia es un “recorte” de la realidad, ¿qué criterio define el carácter noticioso de lo que se publica?

O en otros términos: ¿qué hace que algunos hechos sean considerados más relevantes que otros para que sobre ellos se informe en los medios de comunicación?

La definición canónica al respecto es que debe ser un hecho novedoso o no muy común, que tenga interés para la mayoría de la población. Eso significa, por tanto, que la noticia tiene una ideología.

A propósito, en las escuelas de periodismo se ejemplifica esto con la siguiente pregunta: ¿Qué es noticia: que un perro muerda a un hombre, o que un hombre muerda a un perro?

En la profesión, noticia es lo segundo. Es decir, podría decirse que los periodistas desarrollan un olfato especial para detectar lo anormal, tienen afinada la mirada para ver lo patológico.

El conflicto, por ejemplo, es algo altamente noticioso. Guerras, crisis económicas, catástrofes naturales, disidencias, violencia de todo tipo, configuran un menú habitual en las mesas de redacción de la prensa.

La pregunta que cabe hacerse, al respecto, es si la versión que da el periodismo sobre la actualidad, dada su inclinación por los aspectos sórdidos y anormales, no implica una distorsión sombría de la realidad.

El dicho periodístico “Good news isn’t news” (“Una buena noticia no es noticia”), tiene una larga tradición en el mundo de los medios de comunicación, y sugiere que la noticia “negativa” atrae más que la “positiva”.

Aunque el semiólogo italiano Umberto Eco cuestiona esta interpretación: “Es una ideología vieja considerar que noticia es sólo lo que es excepcional: el hombre que muerde al perro y no al revés. Pensándolo bien, está concepción de la noticia es lo opuesto a la noción histórica y científica de un hecho significativo”, escribió.

Como sea, dado que los medios de comunicación son un negocio y que su mercadería son las noticias, hay razones para sospechar que éstas deben atrapar de algún modo el interés del público.

¿Funcionaría, por ejemplo, un diario que se propusiera publicar sólo buenas noticias? ¿No estaría condenado ese medio al fracaso? En principio, decir que todo está bien, equivaldría a ignorar los horrores que genera una parte de la sociedad.

Pero además, ¿acaso al público no le gustan el morbo y el escándalo? ¿No está probado, por ejemplo, que las noticas sobre crímenes o desgracias enganchan y conmueven como ninguna otra historia?

Para el filósofo español Fernando Savater es verdad que en periodismo notica  es lo que “sale de la norma”, y por lo cual que el sol amanezca cada día o que los aviones arriben normalmente a los aeropuertos no lo consideramos noticia.

Pero añade: “Lo insólito puede ser negativo o positivo, y la tendencia suele ser más bien el inclinarse por lo negativo. Por ejemplo, cuando informamos sobre un descubrimiento científico, suele gustarnos subrayar más los males que pueda acarrear dicha investigación que no sus ventajas”.

Savater plantea a este respecto un tema interesante: “En los diarios, la publicidad hasta ahora suele ser el espacio de las buenas noticias, ya que todo lo que se anuncia en ella es maravilloso. Y, por contraposición, la información se limita más bien a las noticias malas”.

 

 

Comentarios

Los comentarios publicados son de exclusiva responsabilidad de sus autores y las consecuencias derivadas de ellos pueden ser pasibles de sanciones legales. Aquel usuario que incluya en sus mensajes algún comentario violatorio del reglamento será eliminado e inhabilitado para volver a comentar. Enviar un comentario implica la aceptación del Reglamento.