Los venezolanos que se van de su país

1501017224_997023_1501049198_noticia_fotograma

Acosados por la crítica situación sociopolítica de su país, los venezolanos de clase media buscan otros destinos, protagonizando un fenómeno migratorio inédito.

Si bien no hay cifras exactas sobre cuántos decidieron abandonar Venezuela desde que la crisis comenzó a profundizarse, a partir de 2014, los números son significativos.

Según la Organización Internacional para las Migraciones, entre 2015 y 2017 se fueron de ese país 606.281 habitantes. Pero para Claudia Vargas, investigadora sobre emigración y profesora de la Universidad Simón Bolívar (USB), entre 2,8 y 3,1 millones de personas salieron de su país buscando una alternativa a la crisis en 2017.

Esto significa que casi el 10% de su población ha elegido irse de esa nación. Los analistas coinciden en señalar que semejante migración sólo se verifica en países en guerra. Y en el caso de Venezuela se trata de una escapatoria a la dura situación política, económica y social que atraviesa el país caribeño.

Los habitantes de Venezuela viven entre el racionamiento, la hiperinflación, la escasez de medicinas, la inseguridad y la polarización política. Estos son los factores endógenos que han vuelto invivible el país, según el relato de los que migraron.

A falta de cifras oficiales, consultoras privadas informaron que Venezuela cerró el 2017 con una inflación del 2.616%, llegando el aumento de precios al 85% en el mes de diciembre.

El FMI prevé en Venezuela una caída del 15% del Producto Interior Bruto (PIB) y una inflación del 13.000% en 2018. Así, si se cumplen las previsiones del organismo internacional, ese país sudamericano perderá un 50% del PIB desde 2013.

Otro problema de Venezuela es la violencia en las calles. En 2017 hubo, según la ONG Observatorio Venezolano de Violencia, 28.479 asesinatos en un país con una población de 30 millones de habitantes.

La mayoría de quienes emigran de Venezuela tienen entre 18 y 35 años, es decir, cuentan con capacidad para iniciar nuevamente su vida, aunque estén lejos de su núcleo familiar más cercano.

Casi todos los venezolanos que viven fuera del país ayudan a los familiares que están dentro, en especial a sus padres y abuelos. Quien puede manda dinero vía transferencias realizadas por circuitos ilegales y participa en redes de conocidos o en negocios de contrabando para hacer llegar medicinas y artículos de higiene personal a sus seres queridos.

Panamá, Perú, México, Colombia, Estados Unidos son los principales destinos que eligen los venezolanos para emigrar. Hasta la Argentina es testigo de ese fenómeno, que se vislumbra no sólo en Buenos Aires sino en varias de las principales ciudades del país.

Según la Dirección Nacional de Migraciones, 4.698 venezolanos tramitaron su residencia en Argentina en 2015. Dos años después, la cifra se multiplicó por seis: en 2017 se inscribieron 27.075. Y la tendencia sigue en aumento.

Muchos de los que eligen Argentina son jóvenes de clase media y media-alta, que ven más futuro aquí que en su país de origen, aunque tengan que empezar de cero. Los analistas llaman la atención que esta migración fue a la inversa en el pasado.

Durante las décadas del ‘60 y el ‘70, miles de argentinos se fueron a vivir a Venezuela. Muchos salieron del país, después de la Noche de los Bastones Largos, y otros escapando de la persecución política desatada por el gobierno militar.

La salida de argentinos a Venezuela continuó a comienzos de los ‘80, incluso después del retorno de la democracia, alentados por el boom del petróleo y de la construcción que atrajo a miles de ingenieros y arquitectos.

Comentarios

Los comentarios publicados son de exclusiva responsabilidad de sus autores y las consecuencias derivadas de ellos pueden ser pasibles de sanciones legales. Aquel usuario que incluya en sus mensajes algún comentario violatorio del reglamento será eliminado e inhabilitado para volver a comentar. Enviar un comentario implica la aceptación del Reglamento.