Preocupación por la sequía y el aumento desenfrenado del maíz y la soja

arrasados

Los productores rezan por una lluvia que salve lo poco que aún no afectó la sequía que afecta el desarrollo de los cultivos, que además desencadenó una tendencia alcista en muy poco tiempo de los precios del maíz y la soja.

Fabián Miró

La campaña 2017/2018 comenzó complicada: aunque suene irreal, al comienzo los mayores problemas fueron por la humedad derivada del clima hostil y las lluvias intensas que azotaron al sur de Entre Ríos, pero luego se pasó sin graduación directamente al otro extremo: en diciembre las lluvias comenzaron a brillar por su ausencia y este problema se acrecentó durante enero y febrero, arrancando así una de las peores sequías, por lo menos del último medio siglo.

“Lo más preocupante de esta sequía agravada por las altísimas temperaturas es que no sabemos todavía cómo va a terminar, porque todavía estamos en proceso de deterioro”, lamenta muy preocupado ante ElDía Sergio Ronconi, integrante de la firma Tierra Greda de Larroque.

Durante los últimos tres meses, la soja y el maíz sufrieron un stress calórico (jornadas de más de 32 grados durante más de 10 horas) durante 18 días en diciembre, 22 en enero y otros tanto en febrero.  “Al no llover, se dan estas temperaturas, que para los cultivos equivalen a un lanzallamas”, explica gráficamente Ronconi.

 

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Con temperaturas más acordes, o si se hubiera  registrado algún afloje térmico, la historia podría ser un poco más leve. Pero además del calor extremo, las lluvias tampoco hicieron una  cobertura total: hubo zonas, muy puntuales,  donde llovió entre 40 y 80 milímetros, mientras que en otras, el registro no superó los cinco. “Esta es la actual condición crítica en la cual se encuentran os cultivos”, enfatiza.

La producción, que según se estima tendrá pérdidas en unos 5.000 millones de pesos en toda la provincia, sufre ahora por consecuencia de las inclemencias climáticas un descalabros en los precios que augura otro dolor de cabeza para el campo.

“El mercado internacional venía acusando alguna falta de mercadería o dificultades con la soja, mientras que el maíz era un cultivo que estaba más tranquilo porque la última producción fue muy buena. Veníamos de una campaña fantástica, lo que hizo que los valores estuvieran bastante estables”, introduce en el tema Ronconi y luego prosigue: “Pero ahora, en gran parte por responsabilidad de la sequía, todo cambió y se está dando una tendencia alcista que no sabemos hasta donde llegar”.

 

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Lo cierto es que el maíz, que hasta hace un mes estaba en  el orden de los 2500/2600 pesos,  hoy  está en los $3400. Y lo mismo pasa con la soja, producto que pasó de los $4500 a estar entre $6000 y $6200; aumentos  importantes  para el corto plazo  en el cual se dio.

En lo que tiene que ver con el maíz, los tempranos podrían  llegar a cubrir los costos de producción si han tenido algún desarrollo normal, fundamentalmente los implantados en septiembre. Sin embargo, los especialistas estiman que estos sólo van a rendir entre cuatro y cinco mil kilos.

“Con el aumento que ha tenido el maíz en los últimos días, quizás pueda compensar un poco la suba de precios el faltante de productos,  pero en lo que hace al maíz de siembra tardía, muchos ya tienen la suerte echada. No hay nada. Y si no llueve pronto,  el resto de lo que hay no va a generar”, sostiene y amplía el panorama para la soja: “La oleaginosa está muy comprometida. Puede ser que al chacarero que tuvo la fortuna de recibir algunos chaparrones salve algo, pero en líneas generales la condición del cultivo dista de ser la ideal”.

 

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“El maíz y la soja son dos componentes básicos para el tema de alimentos, y van a tener un impacto fuerte en lo que  hace a los  costos de producción avícola, en la porcina y en los tambos. Pero lo peor es que no sabemos dónde se va a estacionar el valor de cada uno”, reflexiona antes de concluir: “En el departamento de Gualeguaychú, el productor al cual no le llovió en su campo o que no pudo tener la condición ideal a la hora se sembrar, está muy  complicado”.

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