Sacerdote trabaja para enfrentar la ludopatía

CasinoEl juego, la adicción al mismo y las consecuencias que provoca en el grupo familiar, es una preocupación constante del Padre José María Aguilar. En la Parroquia de Luján apuntala a un grupo en recuperación, con apoyo a sus seres queridos. Explicó la recolección de firmas contra una probable colocación de tragamonedas en un barrio.

Rubén Skubij

 

La ludopatía es una problemática que avanza en todos los países del cono sur. La relación ‘presencia de tragamonedas-adicción de personas’ va en aumento, lamentablemente.

En Gualeguaychú el avance del juego y la posible incorporación de nuevas tragamonedas en la zona del hipódromo, originó la reacción de varios sectores de la sociedad como la Iglesia, credos protestantes y ATE.

El sacerdote José María Aguilar, a cargo de Parroquia Nuestra Señora de Luján, desde hace tiempo abrió las puertas de la misma para que se reúnan semanalmente jugadores en recuperación, sus familiares y también las personas que son víctimas del juego.

Al tema lo conoce bien, de allí su preocupación constante. Afirmó a El Día que se continúa recepcionado firmas, se explica a la gente cuál es la problemática de fondo y que no nos queremos meter en un tema político-partidista. Hace rato que venimos trabajando con la adicción al juego, un problema en varias familias de Gualeguaychú”.

Aclaró que “no poniendo una nueva sala no se soluciona el problema pero sí disminuyen las posibilidades; además, habría que seguir hablando sobre el horario del casino local”.

- ¿El tema de las tragamonedas cómo se resuelve?

Con respecto a los concejales hace bastante tiempo que venimos conversando, intercambiamos cartas. En el 2012 se hicieron reuniones con ediles de la oposición y del oficialismo, luego con otras fuerzas políticas y últimamente también hemos hablado con otras instituciones no necesariamente políticas sino más de la sociedad.

Creo que todo lo que es enfermedad en cuanto a ludopatía, la preocupación está en todos, hay que tratar de pulir algunos ribetes que pueden a obstaculizar el diálogo dado que todos buscamos lo mismo.

- ¿Cuál es el rol de monseñor Lozano?

El Obispo junto al resto de sus pares, en diciembre de 2010, emitieron una carta a todos los argentinos informando lo peligroso que se estaba tornando el juego. En cuaresma de 2011 publicaron una cartilla para que se trabajar en todas las parroquias con relación a la prevención; no tuvo mucho éxito porque muchos piensan en la droga y la inseguridad que ésta produce en la calle; la ludopatía se vive de la puerta para adentro y hay mucha vergüenza”.

- ¿La ludopatía avanza en todos los países de América del Sur?

Para mí fue liberador en cierta forma comprender que esta problemática de la ciudad y que enfrenta el oficialismo con la oposición, no está enquistada acá, es un tema que origina inquietud en todo el cono sur.

Me comentaron lo que pasa en Chile, entré al Google y me sorprendió la situación que se vive con las adicciones; seguí investigando y sucede lo mismo en Perú, Paraguay y Uruguay. En el vecino país la cosa es terrible. Debemos discernir lo legal de lo legítimo”.

 

Juego y familia

El tema de la presencia masiva de los tragamonedas en los barrios es un efecto devastador para la familia, coinciden los que impulsan el rechazo de su instalación en la zona del hipódromo.

No obstante, Aguilar dijo que “el casino de Gualeguaychú está en una zona que de alguna manera queda lejos de todos los barrios y sin embargo la gente va. Va en colectivo, su auto propio, en un remis, la persona se hace llevar y después pone un horario para que lo vayan a buscar. Más que nada pasa eso con las mujeres, señoras grandes. Todo eso hace que de alguna manera influya en la familia, primero porque de alguna manera tanto el padre como la madre gastan un tiempo estando ahí. Por otro lado, cuando la adicción es grande y se gasta más, la repercusión en lo económico es terrible”.

Consignó que el casino, de 24 horas, 21 está abierto (8 a 5); de 168 horas a la semana 147 horas permanece con las puertas abiertas, entonces regulando esas cosas se podría evitar que la gente tenga menos posibilidades del juego, el problema de la ludopatía como otras cosas es de salud pública”.

Ante este panorama, el objetivo es “tener mucho apoyo con las firmas, probablemente la semana que viene haya una reunión de todos los que estamos involucrados en esto para ver cómo seguimos. Tal vez nos falta más diálogo entre los que estamos trabajando en esto dado que nos pusimos un tiempo demasiado largo entre que se hizo la audiencia pública y que se largó las firmas”.

En la planilla “se expresa claramente para que haya una negativa de las salas de tragamonedas en la ciudad, probablemente esto es como la punta”.

 

Lunes, en el salón

A las 20,30 de cada lunes, en el salón de Doello Jurado empieza a llegar la gente. “Saben que está el encuentro, se saludan todos y cada uno va a su lugar. En la cocina se reúnen los familiares y amigos del jugador, en el salón grande los jugadores”, explicó el sacerdote.

Destacó que “el hecho que el jugador vaya a un grupo de autoayuda está diciendo que quiere cambiar, busca que de un día para el otro pueda llegar a tener un dominio de sus funciones compulsivas. Por eso se  trabaja en el hoy, en el día a día, es la misma metodología del grupo de narcóticos y de alcohólicos”.

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