Se lanzará a sí mismo en un cohete casero para probar que la Tierra es plana

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Se trata de un hombre de 61 años que está convencido que la forma redonda del planeta es una conspiración de la Nasa. Por eso quiere volar más de 550 metros hacia arriba en una nave que construyó con chatarra.

Da igual lo que diga la ciencia, la Tierra es plana para algunas personas. Sin embargo, después de un año donde un tipo se subió a un avión con un cronómetro y un nivel de obra para demostrarlo, parecía imposible que alguien lo superase. Hasta que llegó Mike Hughes y su cohete casero.

Básicamente, Hughes trata de demostrar que la creencia de que la Tierra es esférica no es más que una conspiración. Para poner remedio a ello tiene un plan un tanto peligroso: el sábado se lanzará a 550 metros de altura en un cohete que construyó con chatarra.

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Dando por supuesto que el vuelo a través del desierto de Mojave no acaba mal y tiene “éxito” (el hombre termina sano y salvo), se completaría la primera fase de su ambicioso proyecto. Su objetivo final es un lanzamiento posterior que lo coloque a kilómetros de distancia de la Tierra, desde donde este chófer de limusinas de 61 años espera fotografiar la prueba definitiva del engaño en que han vivido los habitantes del planeta.

Hughes ha logrado esta primera fase del proyecto recaudando dinero con la ayuda de otros “creyentes” (gran parte por un grupo llamado Research Flat Earth). Entre sus teorías explica a quien le quiera escuchar que la NASA está controlada por masones, habla de Illuminati y dice que Elon Musk fabrica cohetes falsos a partir de globos dirigibles.

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Por esta razón, ha prometido que expondrá la conspiración con su cohete impulsado por vapor, cuya lanzadera tendrá lugar desde una casa móvil modificada.

Mike Hughes ha estado construyendo cohetes durante años, aunque con resultados mixtos. El hombre construyó su primer cohete tripulado en el 2014, y logró volar medio kilómetro sobre Winkelman, Arizona. Como vemos en la siguiente pieza, el vuelo terminó con Hughes sufriendo heridas debido al impacto de los restos del cohete.

Sea como fuere, el vuelo del próximo sábado es otra cosa, ya que tratará de recorrer 1,6 kilómetros de distancia a una velocidad de 800 km/h antes de embarcarse en la segunda fase. Poca cosa para Hughes, quién busca “cerrar de una vez por todas el rey de los engaños y demostrar que esta tierra es plana”.

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