Desazón, tristeza y sueños rotos en el bunker de Roko

La alegría del domingo fue justicialista, pero no fue para todos igual. Siempre hay un opuesto para todo y ese papel lo cumplió Jorge Roko, el otro médico que peleaba por llegar a la oficina de Irigoyen 75. Ayer, esas ilusiones quedaron hechas añicos en la esquina de Alem y Del Valle, donde el Director del Hospitalito Baggio tenía su centro de cómputos.

Roko era competidor directo de Martín Piaggio y como si se tratara de una fase eliminatoria de un mundial de fútbol, el que perdía se iba a su casa. Jorge Roko perdió la interna y – a pesar que estuvo a 8 puntos de Cambiemos – no podrá estar presente en los cuartos oscuros de las generales en junio.

En el centro de cómputos, incluso antes de prender los equipos para recibir los informes de los fiscales que actuaron en las distintas escuelas, ya había una sensación de vacío. Cuando trascendieron datos sobre dos escuelas claves, como la ENOVA y la del barrio Pereda, y los números eran arrolladores a favor de Piaggio, ya estaba prácticamente todo dicho.

Luego de ello fue solo esperar que el tiempo transcurriese y que lo que vaticinaban las tendencias se trasladaran a cifras oficiales. María Victoria Dacal, la precandidata a vice y compañera de fórmula de Roko, no fue necia y reconoció rápidamente lo que el clamor popular había hecho saber en las urnas.

Roko, la persona que discursivamente se había mostrado más opositora a Piaggio, incluso superando todo lo que Cambiemos dijo sobre la gestión del actual intendente de la ciudad, prefirió esperar en una habitación contigua a donde se encontraba la militancia y donde se cargaban los datos de las escuelas.

 

Comentarios

Los comentarios publicados son de exclusiva responsabilidad de sus autores y las consecuencias derivadas de ellos pueden ser pasibles de sanciones legales. Aquel usuario que incluya en sus mensajes algún comentario violatorio del reglamento será eliminado e inhabilitado para volver a comentar. Enviar un comentario implica la aceptación del Reglamento.