Ambientalistas alertan sobre las consecuencias del deficiente tratamiento de los efluentes cloacales

Un grupo de ambientalistas recorrió las instalaciones de la planta de tratamiento de efluentes cloacales. Reconocieron el interés de la actual gestión, aunque indicaron que lo que se hace “no alcanza”. Apuntaron a la “falta de mantenimiento en 13 años”, como el principal problema.

La planta de tratamiento de efluentes cloacales funciona desde el 2005 en la ciudad, y prácticamente desde su puesta en marcha ha sido blanco de las críticas por las deficiencias que arrastra. Si ben es justo reconocer que Gualeguaychú es la única ciudad de la costa del Uruguay que trata sus efluentes cloacales antes de volcarlos –en el caso local, al arroyo Las Achiras–, también es cierto que en los 13 años que lleva funcionando nunca se le hizo el mantenimiento adecuado, consistente en la limpieza de los llamados “barros” cada dos años.

Desde el primer momento la gestión Piaggio –gesto que es reconocido por el Foro Ambiental– admitió las deficiencias de la planta. Pero las soluciones planteadas a corto plazo, como la extracción de barros mediante un tratamiento alternativo en el que se invirtieron cerca de 850 mil pesos, no dieron los resultados esperados. Y todo empeoró con la posterior rotura de la membrana de una de las dos piletas de aireación, que demandó el vaciamiento de la misma y, consecuentemente, que quede fuera de funcionamiento desde hace varias semanas.

La crítica situación generó la reacción del Foro Ambiental, que ayer se hizo presente en la planta junto a ElDía, para “mostrar de primera mano” el deficiente tratamiento de lo desechos cloacales que se vuelcan en el arroyo Las Achiras y desembocan en las aguas del río Gualeguaychú.

“Desde 2011 empezamos a reclamar el desagote de barros de las dos piletas de sedimentación, pero siempre nos dijeron que se hacía el mantenimiento necesario, cosa que no es real. A principio de año se presentó un mecanismo nuevo de extracción de barros que aparentemente no funcionó, por lo que se sigue buscando otras alternativas. Ahora con una pileta de aireación menos, porque se está reparando una de las dos, la planta funciona solamente con diez aireadores (de los 22 existentes)”, explicó médico ambientalista Martín Alazard.

Hace poco menos de un mes, el gobierno municipal dio a conocer la firma del contrato para la extracción de barros por parte de la empresa Guada SRL. Pero los trabajos no han comenzado y desde el Foro sintieron la necesidad de hacer un llamado de atención sobre la situación. Ya que “hoy son dos los problemas, porque al problema de la sedimentación, ahora se le suma el de la falta de degradación de la materia orgánica”, explicó el bioquímico Carlos Goldaracena.

Junto a ElDía los integrantes del Foro Ambiental recorrieron las instalaciones de la planta. Luego del proceso de aireación y sedimentación, está la última etapa antes de que los desechos sean volcados al arroyo Las Achiras: la de cloración. Pero, según explicó el licenciado en Bromatología y docente en Química David Caballero, esta etapa resulta deficiente por los problemas arrastrados de las dos etapas anteriores.

“Lo que viene de la pileta de sedimentación se clora, pero como llega con tanta carga orgánica se producen órganos clorados, que son cancerígenos, son peligrosos para la salud. Por un lado se baja el nivel de bacterias, pero por el otro se aumenta el nivel de compuestos cancerígenos en el agua”, explicó.

Ante esta situación, ahora resta esperar que sea reparada la pileta de aireación averiada –proceso complejo que implica volver a soldar la membrana rota– y que, tal como se adelantó, se comiencen a quitar los “barros” de la etapa de sedimentación.

“Hay que hacer lo que no se hizo en 13 años”, lamentaron los ambientalistas.

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