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Greta Thunberg: ¿de las huelgas escolares al Premio Nobel?

Ya están los candidatos al premio Nobel 2020 y Greta Thunberg es una de las favoritas. Entre todos los candidatos, la joven activista sueca es una de las figuras destacadas. Thunberg representa una voz necesaria. A pesar de su corta edad, demuestra un compromiso con la causa del cambio climático capaz de mover montañas. Su simple mensaje dirigido a los líderes mundiales la ha puesto en el ojo de la tormenta. Sin buscarlo, se ha convertido en un referente de muchos jóvenes. Pero su voz no sólo resuena entre los adolescentes sino entre muchos adultos que escuchan atentamente una verdad conocida por todos. Esto la coloca entre las candidatas al Nobel de La Paz más interesantes del año.

El recorrido de Greta Thunberg comenzó cuando su maestra de primario le mostró un video sobre los efectos del cambio climático. La niña cayó en una profunda depresión. Dejó de comer y de hablar hasta estar casi hospitalizada. Luego de que le diagnosticaron Asperger, comprendieron por qué tuvo esa reacción después de conocer qué es lo que estaba sucediendo. Procesa la información de otra manera y su capacidad de análisis y foco es mayor que la de otros chicos de su edad.

En 2018, publicó un artículo sobre el tema en un diario de Suecia, y un activista la contactó. Ella propuso hacer una protesta ante el cambio climático pero su idea fue rechazada. Luego de eso, decidió comenzar una protesta para que el gobierno sueco siguiera las metas del Acuerdo de París. Su protesta continuó hasta las elecciones de aquel año. Los primeros días de protesta estuvo sola, y poco a poco, varias personas se fueron uniendo. A fines de septiembre, el movimiento Fridays for Future había nacido. A fines de aquel año, miles de chicos en todo Europa se unieron a la protesta. En enero de 2019, 35.000 adolescentes protestaron en Bélgica. Durante todo el año, el movimiento continuó creciendo hasta dar con protestas alrededor de todo el mundo con millones de personas de todas las edades.

Las imágenes de Thunberg se convirtieron en ícono de una generación que se rehúsa a dar el brazo a torcer. Por ejemplo, cuando dio su discurso en la Cumbre sobre la Acción Climática de las Naciones Unidas el pasado septiembre, o dirigiéndose a miles de manifestantes en Montreal a la semana siguiente, o saludando a los activistas indígenas en Standing Rock. Hoy es la personalidad del 2019 para la revista Time.

Thunberg es más que un personaje público. Ella representa el paso a la acción directa de la ciudadanía. Si no lo hacemos nosotros, y por todos nosotros, ¿quién lo hará?

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