La droga que cae del cielo es cosa seria

El hallazgo de bultos conteniendo marihuana en un campo de Paranacito, rodeado de amenazas a quienes denunciaron la novedad, más otros episodios de aparentes balaceras, son un severo llamado de atención.


Aparentemente, los paquetes de marihuana habrían sido arrojados desde una avioneta a los arroyos de la zona, para que luego pequeñas embarcaciones o lanchas los recojan.

Todo hace presumir que la geografía del lugar, de difícil acceso, es un convite para que prosperen este tipo de maniobras, dirigidas al ingreso de droga.

No hace mucho, desde esta página, dábamos cuenta de que voceros de la justicia y de la policía reconocían el aumento del tráfico y el consumo de estupefacientes en Entre Ríos.

Se puntualizaba, además, la sospecha de las autoridades en el sentido de que existirían pistas clandestinas de aterrizaje en la provincia, para ingresar droga al país.

“Sabemos que hay ingreso de avionetas clandestinas a la provincia. Y eso daría cuenta de que existirían pistas clandestinas”, había admitido el titular de la Dirección de Toxicología de la Policía, comisario general Luis Churruarín, en declaraciones a El Diario de Paraná.

“En la provincia se ven avionetas en todo momento. Sabemos de su ingreso, en diferentes horarios y en diferentes días. Pero no podemos hacer un control exhaustivo”, señaló el jefe policial, al admitir la necesidad de que la provincia cuente con radares.

Al respecto, cada tanto salta a la opinión pública argentina la falta de infraestructura para controlar los vuelos clandestinos en los pasos fronterizos, por ejemplo en el noreste del país.

De hecho, se le ha criticado al gobierno la inexistencia de radares militares capaces de visualizar esos vuelos ilegales. Y esos vuelos suponen la existencia de pistas clandestinas de aterrizaje, que sumarían alrededor de 1.500 en todo el país.

El cargamento de marihuana hallado en Paranacito se inscribe en el marco de un comercio ilegal que va en aumento, en lo que hace a venta y consumo de estupefacientes.

Como ha reconocido el juez del Tribunal Oral Federal de Paraná, Roberto López Arango, para quien “todas las semanas ingresan a la Justicia entre dos y tres casos” de este tipo.

“Ha proliferado la tenencia de estupefacientes con fines comerciales”, dijo el magistrado. “Además –agregó- hay un alto porcentaje de casos que no se saben, ya que a nosotros nos llegan por semana entre dos o tres casos, pero la cantidad real se debe duplicar o triplicar”.

Con respecto a la tenencia de plantas de marihuana dijo que “hay que tener en cuenta la cantidad y que además tenga el principio activo que le da la parte tóxica”.

“Por eso es necesario –aclaró- atenerse al código penal y tener en cuenta que son estupefacientes aquellos productos que pueden producir adicción física o psíquica”.

A todo esto, las autoridades llaman la atención sobre el hecho de que los procedimientos en los que se secuestran drogas son cada vez más frecuentes, y con mayor kilaje.

En los primeros ocho meses del año la policía provincial logró incautar 38 kilogramos de marihuana y 25 kilos de cocaína. Además, el 12,6% de los adolescentes de entre 15 y 17 años admite haber consumido droga alguna vez, según una encuesta hecha entre 2.010 estudiantes secundarios.

La droga, por otro lado, no sólo baja desde el cielo, a través de avionetas.

Las rutas 14, 12 y 127 aparecen como las más sensibles al transporte terrestre de estupefacientes.

En tanto, se supo que el puente General San Martín, que conecta Gualeguaychú con Fray Bentos, y el puente General Artigas, que une Colón y Paysandú, figuran como las vías por las cuales se manda droga al exterior.

 

Comentarios

Los comentarios publicados son de exclusiva responsabilidad de sus autores y las consecuencias derivadas de ellos pueden ser pasibles de sanciones legales. Aquel usuario que incluya en sus mensajes algún comentario violatorio del reglamento será eliminado e inhabilitado para volver a comentar. Enviar un comentario implica la aceptación del Reglamento.