La historia de los dueños del terreno de la polémica: "Pagamos sobretasa por algo que no tenemos"  

Fue el tema que marcó la agenda política de la semana. La aprobación de la ordenanza, necesaria para la expropiación pretendida, abrió un necesario debate sobre la propiedad privada en la ciudad. "No tiene sustento legal", aseguró Fernando Bossi, uno de los propietarios, sobre el proyecto votado por el oficialismo.

La gestión municipal que termina el 10 de diciembre se ha caracterizado por una serie de políticas sociales, marcadas por el interés comunitario sobre el privado. El importante impulso al Banco de Tierras municipal y la discusión sobre la tenencia y la acumulación con fines especulativos han sido puntos sobresalientes en este sentido.

Pero la semana pasada estalló inesperadamente un conflicto que pone en jaque todo lo bueno hecho hasta ahora. Primero el ruido se hizo escuchar en el hall de la Municipalidad, cuando un grupo de vecinos del barrio Quijano se hizo presente para reclamarles a las autoridades una solución urgente. ¿Qué había pasado? Les había llegado un aviso de desalojo de parte del Poder Judicial que los intima, en el plazo de diez días, a dejar el lugar que ocupan ilegalmente, hace más de diez años en algunos casos.

Nota relacionada: "Piaggio no puede hacer política afectando la propiedad privada", denuncia la oposición

Cuatro días después, el estallido llegó al Concejo Deliberante, donde el oficialismo –que infructuosamente había intentado aprobar sobre tablas y sin debate la declaración de “interés y utilidad pública” el terreno de 12 mil metros cuadrados– apeló a la mayoría automática y con el voto aliado aprobó la polémica ordenanza.

Los cuestionamientos a la misma apuntan a cómo se llevó a cabo el proceso –sin discusión y de una semana para la otra– y, sobre todo, al peligroso precedente que puede sentar para el futuro si finalmente la legislatura de Entre Ríos aprueba la expropiación.

Embed

“Tuve la chance de hacerme mi casa y la perdí””

Fernando Bossi tiene 39 años, es contador público y uno de los dueños del terreno de la discordia. Desde el 2008 está en litigio por la ocupación de su propiedad, pero hasta ahora no había tenido ninguna respuesta, ni de la Justicia, ni de la política, ni de nadie.

En los últimos días, Bossi recibió el apoyo y la solidaridad de muchos vecinos. Es que no se trata de ningún terrateniente o de los pocos y grandes tenedores de tierras que manejan el mercado en Gualeguaychú. Es un trabajador como tantos otros, que vive “el día a día” y, entre otros padecimientos, debió subdividir la propiedad que heredó de su madre para que una de sus dos hermanas tenga un techo. La otra, alquila.

“He discutido con la gente que usurpa, he hecho denuncias en la Comisaría Sexta, pero la Policía no puede hacer nada, aunque vaya con el título de propiedad. La ley no le da herramientas para hacerlo, eso lo he planteado en las audiencias que hemos tenido en la Justicia”, expresó en ElDía desde Cero. Y contó que la última vez que fue al terreno “estaban armando una casilla delante de mí, mientras yo llamaba a la Policía”.

Nota relacionada: Paso de comedia en el Concejo Deliberante: ¿Por qué Echandi asumió por sólo 3 minutos la presidencia?

“Es indignante porque es injusto. Uno quiere hacer las cosas bien, con las de la ley, y terminás siendo el más perjudicado de todos. Porque, ahora, por más que lo expropien, lo tasen y nos hagan una oferta, nosotros no vamos a recuperar lo que era nuestro”, se quejó el contador que asegura haber recurrido, en diferentes oportunidades, a los funcionarios de turno. Pero nada.

“Mi vieja, que nos crio con un sueldo de enfermera, se murió esperando una solución”, contó quien, además de ejercer su profesión se considera un busca. “He hecho encuestas para el indec, he tenido barras en boliche; este verano, en mis vacaciones, fui albañil en mi casa”, donde vive con su esposa y su hijo.

Años atrás, como tantos argentinos, Fernando se inscribió en el Procrear, con la intención de tener su propia casa, en una parte del terreno que no había sido ocupada aun. Fue seleccionado y hasta viajó a Concordia para iniciar los trámites del crédito.

Pero la ilusión se derrumbó en el momento en que usurparon esa parte del terreno. “Tuve la chance de hacerme mi casa y la perdí”, lamentó. “Incluso –continuó– mis amigos, con los que viajé a hacer los trámites, ya tienen su casa propia, y la están pagando cómodamente”.

Sobretasa e interés público

“Estamos pagando sobretasa de un terreno que está usurpado”, denunció Bossi. Este impuesto extraordinario –dispuesto por el oficialismo para los “terreno ociosos” – significa prácticamente el 100 por ciento de la tasa inmobiliaria. “Pagamos sobretasa de algo que no tenemos”, remarcó.

Por último, celebró la actitud de los funcionarios municipales en la reunión del miércoles, en la que comenzaron a discutir algún tipo de negociación, pero cuestionó todo el proceso previo: “Me esteré por ustedes sobre la idea de expropiación”, relevó en referencia al programa de ElDía desde Cero del viernes.

“Nos citaron para el lunes a una reunión que era meramente informativa, ya estaba todo cocinado”, criticó. Y aseguró que la norma aprobada “no tiene sustento legal”. Porque “cuando se hace una expropiación se lleva a cabo para abrir una calle o para hacer un gasoducto, por ejemplo, no para sacarle un privado y darle a otros. No hay interés público, se le saca a uno para darle a veinte”, resumió el propietario.

Dejá tu comentario