Trabajan para instalar un centro de salvataje y rehabilitación equino

Florencia Sampietro es la presidente del espacio y quiere trasladar la experiencia de Brandsen, donde se desempeña desde su puesta en marcha. Ella trabaja junto a Juan Núñez, quien es el médico veterinario.

Fabián Miró

Entrevistados por ElDia contaron su dura experiencia en Brandsen, localidad ubicada a 60 kilómetros de la ciudad de La Plata y a poco más de Quilmes, La Matanza, Ezeiza y Moreno, puntos críticos en cuanto al maltrato animal de ganado equino que es utilizado para trabajar en los carros.

Florencia indicó que la ONG se fundó hace cinco años en Buenos Aires debido al grave problema que origina la tracción a sangre animal. El abanico de inconvenientes que genera esta práctica es muy grande e incluye el “maltrato animal, trabajo infantil, abigeato e ilícitos, hechos que motivaron a la creación del centro para dar una respuesta a una problemática donde el Estado -en muchos casos- brilla por su ausencia”.

En diciembre pasado cumplieron los primeros 5 años de vida con un total de 300 caballos rescatados. En ese lapso pasaron situaciones límites, donde fueron apuntados con un revólver o hasta amenazaron con matar a puñaladas a un caballo, antes que entregarlo.

“Otra situación terrible fue cuando encontramos a una yegua empalada y vejada de la peor manera”, contó Florencia Sampietro, quien señaló que un caballo puede comenzar a ser utilizado con “fines laborales a los 4 años, pero algunos a los 11 meses ya los atan a un carro y terminan con serias deformaciones. Ni hablar de las yeguas preñadas que con su cría transitan basurales y caminos tirando de carros llenos de escombros, basuras y otros elementos”.

Recordó que en Quilmes, cuando se dragó el arroyo Las Piedras, sacaron 800 cadáveres de ejemplares equinos que fueron arrojados a las aguas.

 

“Los intentan reanimar a golpes”

El médico veterinario Juan Núñez remarcó que cuando un “caballo queda tirado en una calle, o donde sea, es porque no tiene más fuerzas y su estado reviste gravedad. Causa indignación que algunos carreros intentan reanimar al animal con golpes”.

“Si permanece caído mucho tiempo genera una serie de patologías, además de fracturas y otras lesiones hacen imposible que se levante; también incide la condición corporal y general porque hay animales que están famélicos y con 100 kilos menos que el peso normal”, explicó el veterinario. “Generalmente cuando llegan a esa situación es porque están anémicos”, indicó.

Asimismo, comentó que no cuentan con el material médico necesario, solo lo elemental, y “la experiencia médica que hemos adquirido en los años que llevamos en la profesión”.

Agregó que un “número importante de rescatistas ayudan y cuando ven a un caballo maltratado, que a duras penas se puede trasladar, dan aviso e intervenimos”.

El profesional contó que han tenido que practicar amputaciones y que los equinos, luego de un largo proceso pudieron recuperar parte de su vida en libertad, sin tener que tirar de un carro.

Por otra parte, Florencia explicó que “la idea es expandir lo que hacemos en otros lugares, rescatando equinos maltratados y reinsertándolos; en algunas provincias a los proteccionistas no se los escucha y no cuentan con el apoyo del Estado”.

Comentó que en base a la experiencia de Brandsen “queremos armar en Gualeguaychú una sede del Centro de Rescate y Rehabilitación Equino (CRRE) para asistir a los caballos de una provincia que presenta serios problemas en Paraná y en otras ciudades.

Además, relató que se contactaron con “la gente de Mi reino por un caballo de Paraná que hacen lo imposible para recuperar equinos y darlos en adopción”. “Lamentablemente, en la capital de la provincia es común ver carros manejados por niños, con el peligro que esto conlleva”, manifestó la presidente de la entidad.

Ahora, buscan instalar en Gualeguaychú, algo similar a lo de Brandsen, donde cuentan con “un malacate para los animales que no se pueden levantar por sus propios medios, además de voluntarios que trabajan en forma desinteresada”.

 

La importancia de los padrinos

Todo lo que hacen desde el Centro es posible gracias al aporte de personas que colaboran mensualmente apadrinando un ejemplar; esa ayuda les permite mantener las instalaciones, medicamentes y alimentos.

En Gualeguaychú se encuentran abocados a la búsqueda de un espacio donde comenzar a recibir animales, víctimas del maltrato en toda la provincia.

En cuanto a la gente que desee colaborar, informaron que pueden contactarse con la página de Facebook CRRE, una asociación civil sin fines de lucro cuyas siglas significan Centro de Rescate y Rehabilitación Equino.

 

Ejemplos de animales que emocionan

Es hermoso ver los vínculos que se forman en el CRRE entre caballos que han pasado por experiencias terribles y hoy encuentran la paz y la libertad junto a sus pares.

Florencia y Juan contaron que viven felices “con quien compartir y sentir el pastito, la laguna, el bosque y sus vidas lejos del carro y el maltrato. Todos vivieron diferentes historias y algunos llevan las marcas y cicatrices de la lucha que debieron afrontar para hoy poder ser ejemplo que con fortaleza, amor, compromiso y dedicación, hasta lo imposible se vuelve posible”.

“Ellos nos dan la fuerza para seguir todos los días, son los protagonistas de esta tarea maravillosa y maestros de vida. Berlín y Rayen son dos ejemplos de vida y compañerismo”, expresó Florencia.
“Berlín cuida permanentemente de Rayen, porque aunque es viejito, sabe que su amiga es ciega y que donde él vaya, ella lo seguirá. Le muestra dónde está el agua y la lleva por los lugares donde es fácil transitar, nunca los podemos separar, hasta cuando come su ración no deja de mirar dónde está ella y relincharle permanentemente para que no se asuste y sepa que él está cuidándola”, concluyó.

 

 

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