A San Cayetano por Paz, Pan y Trabajo
Hoy se celebra la Fiesta anual de San Cayetano. Miles y miles de peregrinos se acercan a los cientos de Santuarios que hay en todo el país, aunque centremos nuestra mirada en el barrio de Liniers como lugar emblemático de esta devoción. A las 12 de la noche se abrieron las puertas y comenzó la lenta peregrinación delante de la imagen venerada.Por monseñor Jorge Eduardo Lozano*OpiniónSoportando el frío, muchos hermanos hacen la cola, rezan, charlan con otros, comparten el mate. Expresan que la vida es peregrinar hacia Dios, caminar como Pueblo y Familia suya. No andamos aislados ni amontonados. Tampoco solos: los Santos y la Virgen caminan con nosotros. Es más, el mismo Jesús Resucitado se hace compañero de camino y no nos abandona jamás.Este año el Lema que ilumina la Fiesta es: "Junto a San Cayetano rezamos por la Paz, el Pan y el Trabajo".Pedimos por la Paz en la familia y en el barrio, en los lugares de trabajo. Necesitamos Paz para cuidar la vida, vivir como hermanos, trabajar y ganar con dignidad el Pan de cada día.La Paz se logra también con igualdad de oportunidades. Si por nacer con un apellido u otro algunos tienen la vida de arriba y otras muchas miserias garantizadas, esa injusticia no engendra la Paz. Es violencia que se prolongará en el tiempo, inequidad difícil de superar.Cuando decimos que hace falta amistad social, nos referimos a la necesidad de erradicar todas las expresiones de violencia. Desde las agresiones e insultos verbales que producen enojos y crispaciones, hasta las agresiones físicas que lastiman y matan. ¡Cómo debe dolernos la muerte en Jujuy!. Cuando se producen conflictos por reclamos de derechos hay que tener gran cuidado de la vida como valor supremo y la integridad física de todos. La protesta emerge como reclamo desesperado que lleva años. En estos días nuestros hermanos jujeños piden por una vivienda digna. La violencia comenzó hace tiempo desoyendo o ninguneando la dignidad del hombre. ¿Y ahora qué?No hay Paz sin Justicia. Se reclaman mutuamente. Tampoco pueden estar una y otra sin Solidaridad. El egoísmo e individualismo hacen que el corazón se endurezca y se cierre a las necesidades de los hermanos. Hay un gran mal que se ha ido expandiendo: la indiferencia.Los que peregrinan llevan muchas intenciones y motivos para agradecer. Pero uno de los mayores pedidos tiene que ver con lo laboral.El trabajo remunerado con Justicia conduce a ganar con dignidad el Pan, y así estar en Paz con todos. Y no sólo vemos el Pan como alimento para el estómago. También es "Pan" la vivienda, la educación, la salud, la recreación y el descanso en familia.En este camino del Bicentenario del 2010 al 2016 debemos reforzar nuestro compromiso para construir una Patria en Justicia y Solidaridad; erradicar la pobreza y promover el desarrollo integral.San Cayetano dijo: "quiero amar a Jesús con cada latido de mi corazón. Ser útil a los necesitados, servir a todo el que me pide una ayuda". Te deseo de todo corazón puedas pronunciar esa frase como un anhelo y una búsqueda también para vos. *Obispo de Gualeguaychú y miembro de la Comisión Episcopal de Pastoral Social
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