A un año y medio de asumir, la gestión Erro casi no tolera críticas
Por Jorge Barroetaveña
De la redacción de Gualeguay Al Día
Nada extraño ni comprometido además para una administración que apenas había asumido y no tenía responsabilidad alguna en la historia. Y una excelente oportunidad, en caso de hacer una buena tarea, de mostrar cuánto se había avanzado y la cantidad de ‘baches’ que se habían tapado. Pero el reclamo llegó rápido y contundente. “Nos quieren perjudicar”, se dijo.
La pequeña historia, que podría ser una anécdota risueña, fue adquiriendo otro color a medida que la municipalidad empezó a mostrar cuál era su verdadera visión sobre la gestión de gobierno, cómo comunicarla y, a partir de allí, su relación con los medios en general. De a poco la ola de intolerancia a las críticas se fue agrandando. Y empezaron a aparecer mojones. Uno de los primeros fue el incidente que el Secretario de Obras Públicas de la Municipalidad Alfredo Dellagiustina mantuvo con el periodista Gustavo Juliá de Canal 2. El funcionario prácticamente lo echó de Bomberos, siendo esto denunciado públicamente por Juliá a través de los micrófonos de LT38. Dellagiustina siguió en el cargo y nunca hubo una postura nítida del DEM: la respuesta siempre fue evasiva. Indirectamente avalaron el comportamiento del funcionario y todo siguió como si nada.
Mientras esto ocurría, los reclamos para el tratamiento que se daba a las quejas por la deficiente prestación de los servicios públicos también se fueron incrementando. En el caso particular de LT38 la molestia principal eran los llamados telefónicos. El ‘llama cualquiera y dice lo que se le antoja y uds. lo pasan al aire’ se convirtió en el principal argumento. Hubo reuniones cuyo saldo, en los papeles, fueron interesantes: cada uno en su rol pero admitiendo el pensamiento diferente y evitando la descalificación mutua. Pocas cosas cambiaron y las quejas, lejos de ceder, continuaron. Encima llegó el conflicto del campo y el discurso oficial no se movió un ápice, acusando a los medios de difundir sólo la versión interesada de los ruralistas y jugar a favor de ellos. El punto culminante fueron las pintadas que aparecieron el año pasado, no sólo en edificios públicos (incluida la Asistencia Pública, el Banco Nación y el Museo Quirós) sino en el frente de Radio Gualeguay y en la casa particular de Jorge Alarcón. Como antes, la condena oficial fue tibia, apenas un compromiso como para guardar las formas.
El carnaval 2.009 fue otra muestra de la intolerancia oficial frente al trabajo de los medios. Varios medios de Gualeguay recibieron llamados telefónicos en los que, la municipalidad, ‘pedía’ con ‘gentileza’ que se silenciara a Rodolfo Patiño, integrante de la Productora L&B y actor protagónico en el escándalo de la organización del carnaval. El mismo ente que había fogoneado y piloteado el desembarco de la productora y su rol en el carnaval, le pedía a ahora a diarios, canales y radios que no reportearan al principal denunciante. El último cruce público, motivado por la no concurrencia del Secretario de Gobierno Jorge Míguez a un debate televisivo, se desbarrancó con más descalificaciones y la intención de ‘presionar’ a LT38 con el quite de la licencia y pedir el despido de quien esto escribe. El argumento utilizado por Míguez (dicho paradójicamente en la misma emisora a la que criticaba), y respaldado por el intendente Luis Erro y la concejal Mariela Tassistro, fue que habría que preguntarse a qué sectores respondía el periodista, poniendo en duda sus reales intenciones y deslizando sospechas sobre su honorabilidad. La táctica en realidad es tan vieja como la política: desacreditar con descalificaciones sin recurrir a argumentos sólidos.
En todos los casos anteriormente mencionados, y en otros que no trascendieron, hubo un hilo conductor: el pedido a los medios para ‘acompañar’ la gestión oficial, aportando ideas y no solamente críticas. Esta visión parte de un error de concepto grosero. El rol de los medios de comunicación es, primordialmente, el de informar, siendo críticos del poder de turno, y poniéndole voz y micrófono a los que no lo tienen. Demasiado poder fáctico tienen nuestros funcionarios para que además, estén los medios engordándoles las orejas con elogios innecesarios. Todos los gobiernos comunales han afrontado, con matices, las críticas de los medios de comunicación. Con Jaime en la intendencia y un país que amagaba incendiarse todos los días, hubo roces, con Jodor en su segundo mandato igual, pero ninguno se atrevió a llegar tan lejos. Sólo falta la palabra ‘conspiración’ para cerrar el círculo y adscribir ciento por ciento a las teorías del gobierno nacional.
Si la administración Erro hace una buena gestión no habrá medio de comunicación que pueda contra eso. Pensar lo contrario es creer que la gente vive en una burbuja, ignorando todo lo que sucede a su alrededor. Contra la realidad no se puede, y lo que hay que hacer es trabajar para cambiarla: ¿hay una fórmula? Sí, menos palabras y más actos.
Carbone: “lo que dijo Míguez fue injusto, fuera de lugar y me dolió mucho”
Gustavo Carbone, Director del Diario El Día de Gualeguaychú y propietario de LT38 condenó los dichos de Míguez Iñarra y defendió la tarea de Barroetaveña. “Nunca ha habido mala intención y lamento que lo piensen. Pero no deja de ser una cuestión opinable, son diferencias civilizadas y respetuosas. Lo grave es cuando se cae en el terreno de la irrespetuosidad y se empieza a juzgar y a dudar de las intenciones personales”, arrancó Carbone en contacto con Gualeguay al Día. El empresario periodístico admitió que “algunos periodistas hacen eso con muchos funcionarios, cuando dicen ‘este estará coimeando con tal o cual, está prendido en tal negocio”, etc. Algunos lo hacen pero nosotros hemos dado muestras acabadas de lo que nos enseñaron nuestros ‘padres fundadores radiofónicos’ de LT38, del respeto y exigencia del rigor periodístico de cada uno de los que hacen uso del micrófono o escriben en el diario. La verdad que nunca hemos tenido este tipo de inconvenientes con un funcionario, sobre todo alguien respetable como el Secretario de Gobierno, un hombre que debería tener una visión estratégica política amplia. Estos dichos son graves, porque el Secretario de Gobierno Míguez Iñarra sugiere que a Barroetaveña le paga alguien. Y a Jorge Barroetaveña aquí le paga el sueldo, muy precario para lo que él significa, Radio Gualeguay, una empresa privada, como a toda la gente que está aquí. Pero todas las personas y más aquellas que hacen uso del micrófono que tienen una responsabilidad grande sobre sus espaldas, no tienen precio”. Molesto con los dichos del funcionario, que el intendente Erro avaló con su silencio, Carbone insistió con que “allí está lo más grave de lo que dijo el Secretario. Nosotros le pagamos a Barroetaveña y él sale a producir sus propios programas en televisión como lo hace, porque les aclaro que esta no es una empresa superavitaria, no lo fue jamás. Y este último tiempo, de cierta mejora durante la administración Kirchner, se renovó el equipamiento porque no daba más. Eran equipos de 30 años de antigüedad y se apostó a mejorarla técnicamente. Esto nos dará una sobrevida, seguramente hasta que a algún político, de esos que están con los ojos abiertos a ver como manotean una licencia de AM, porque piensan que ganarán una elección con una radio que les esté chupando las medias todos los días. Pero allá ellos, cada uno sabrá lo que hace”. Carbone agregó que “lo que quiero dejar bien en claro es que Radio Gualeguay está muy orgullosa de todos y cada uno de sus integrantes. De la única manera que pudimos atravesar la crisis fue con la gente porque es cada vez más difícil sostener medios de esta estructura”.
El actual Director de El Día de Gualeguaychú remarcó que “me duele en el alma que Jorge Míguez Iñarra hijo haya hecho semejantes declaraciones. Jamás lo hubiera imaginado, por más que estemos en medio de una campaña política. Con argumentos discutamos todo lo que haga falta y está bien la crítica. De hecho el espacio que tiene la municipalidad está para eso, para que se expresen con libertad pero con el mismo cuidado con el que lo hacemos nosotros. Que lo hagan con responsabilidad y sin poner en tela de juicio la honorabilidad de las personas cosa que nosotros no hemos hecho. Espero que interpreten lo que digo y le sirva a toda la clase política. Déjense de jorobar y tomen en serio las cosas, póngase a trabajar en lugar de ocuparse de lo que se dice o no se dice. Hagan, tanto en el oficialismo como en la oposición. Sean responsables, prudentes, no bajen al terreno personal. Cada cuatro años a los políticos les toca estar en una parte o en otra, pero nosotros seguimos como radiodifusores. Y seguiremos haciendo exactamente lo mismo mientras dispongamos de esto”.
“Si me llaman los saco vendiendo almanaques”
Carbone rechazó supuestas presiones para echar a Barroetaveña de la radio. “No me han llamado pero si se atreven a hacerlo los saco vendiendo almanaques”, disparó el empresario. “La verdad que todavía estoy sorprendido por las declaraciones del Secretario de Gobierno en relación a Jorge (Barroetaveña) y a los medios, tanto la radio como Gualeguay al Día. Han sido palabras injustas, fuera de lugar y que me dolieron mucho, sobre todo de la manera que habla de Jorge. Está en todo su derecho de criticar cómo se armó un programa de televisión, pero hay cosas serias y graves que no se pueden dejar pasar”. Sobre los rumores de presiones y pedidos para silenciar periodistas, Carbone fue enfático: “No me han llamado y si alguien me lo hubiera dicho, porqué no lo sacás del medio a Jorge para que nos deje tranquilos, lo hubiera sacado vendiendo almanaques. No permito ni admito una sola palabra porque sé lo que es Jorge, con su trayectoria y su familia aquí en Gualeguay. Sería una ofensa en lo personal si me lo pidieran y no lo admitiría un solo segundo. Por supuesto que no soy tan ingenuo para pensar que esto no pueda pasar y alguien tenga alguna intención. Sí han estado muy quisquillosos con las críticas que se hacen desde acá”.
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