Aclaraciones necesarias sobre Violencia de Género
Este pequeño aporte surge de observar un error conceptual importante en un artículo periodístico publicado en el diario ElDía con el título "Cada vez hay más denuncias por violencia de género en la ciudad", de fecha 25/11/2015.Ignacio JournéSociólogoEn el mismo, luego de citarse distintos casos locales de violencia contra mujeres, dice: "También está el caso de la mujer que apuñaló al esposo. A pesar de que no es una mujer la víctima, no deja de ser un caso de violencia de género. (...)", y continua describiendo este y otros casos. Pero me detengo en estas pocas palabras sin ánimo de hacer polémica sino de realizar una aclaración necesaria, puesto que es efectivamente una cuestión ya saldada tanto en términos teóricos como legislativos y políticos, pero que sin embargo se presenta muchas veces de forma confusa, guardando su reproducción en el sentido común un potencial peligroso.Nota relacionada: Cada vez hay más denuncias por violencia de género en la ciudadIlustrar sobre el concepto de "Violencia de género" nos exige mínimamente una aclaración básica sobre la diferenciación entre "Sexo" y "Género", cuestión por cierto fundamental a la hora de hablar desde la perspectiva de género. El concepto "Sexo" nos remite a una categorización dual: hembra - macho, varón - mujer; la misma se asienta sobre el sustrato biológico de la condición humana, y basa su dualidad en la diferenciación de los humanos a partir de razones biológicas (perfil hormonal, anatomía exterior, órganos internos, etc.).Por su parte el concepto de "Género" no tiene que ver directamente con el nivel orgánico ni sus funciones, sino que remite a las formas de construcción social de la sexualidad, la instancia cultural, los sentidos desde los cuales los sujetos producen, reproducen y realizan sus deseos, su erotismo, su sexualidad (identidad de género, expresión de género, elección sexual, roles, etc.) Esto por ende supera los límites de lo "natural", y habilita a comprender las formas sociales en las que los sujetos se sexúan y recrean sus identidades.En segundo lugar, debemos remitirnos a la perspectiva de género y el feminismo, sin las cuales el concepto de violencia de género se hace inentendible y ciego. Estas perspectivas parten de entender a nuestras sociedades modernas y contemporáneas, como sociedades estructuradas sobre una dominación patriarcal, es decir, sobre un marco de relaciones asimétricas, desiguales, en el que el género "Hombre" tiene una posición dominante sobre los demás. Entendiendo "Hombre", vale aclarar, no exclusivamente como portador de un órgano sexual específico, sino como portador de determinadas características y formas que definen el "ser hombre" en estas sociedades (adulto, racional, jefe de hogar, heterosexual, etc.).Los roles sociales, las nociones, el conjunto de valores que definen "lo bueno" y "lo malo", lo "correcto" y lo "incorrecto"; el conjunto de representaciones de la vida social no sólo debe sus formas a esta relación de poder en el que el Hombre es el género dominante, sino que a su vez estas cumplen la función de invisibilizar y legitimar esta desigualdad. Es por ello que se habla no sólo de violencia material o física, sino también de esa violencia que produce el consenso social necesario para reproducirlas: la violencia simbólica.Volviendo al concepto de Violencia de género, este surge para permitirnos iluminar e identificar entre todos los distintos tipos de violencias de nuestras sociedades (laboral, social, institucional, policial, de género, infantil, etc.), aquellas en las que la cuestión de género, entendido como identidad social en el marco de una estructura de dominación patriarcal, es la explicativa, la distintiva.Entonces, si entendemos que el rasgo distintivo es el género, y que en las sociedades actuales hay uno que es dominante que tiene mayor capacidad de producir consenso social sobre su posición, la violencia de género es la que está dirigida contra las mujeres, no la que está dirigida contra los hombres. La potencia específica del concepto está en que nos permite identificar específicamente las prácticas violentas que se articulan, engranan funcionalmente y reproducen una estructura de sometimiento dominada por lo masculino.Esto no implica desconocer que hay mujeres que golpean o matan a hombres. Sin dudas que esto pasa como tanta otra violencia. Pero estas no se explican por la variable género, puesto que al tener las mujeres menor poder en la relación no tienen capacidad de legitimar cualquier violencia, cosa que sí tiene el hombre.De no ser así, si el concepto violencia de género sirviera para ilustrar cualquier caso en cualquier dirección sin reparar en la unidireccionalidad que impone una estructura de dominación patriarcal, si diluimos la asimetría de poder y relativizamos la existencia del rol dominante machista, deberemos suponer que están todos los géneros (hombre, mujer, gays, lesbianas, trans, intersexual) en condición de igualdad efectiva en cuanto a legitimación de sus prácticas violentas, por lo cual deberíamos incluir como Violencia de género todos las combinaciones posibles: violencia de la mujer sobre hombre, trans sobre hombre, mujer sobre trans, trans sobre mujer, gay sobre hombres, gays sobre mujer, lesbiana sobre hombre, lesbianas sobre trans, etcs. infinitas. Si todo es violencia de género, nada es violencia de género.La realidad es diversa e infinita, suceden hechos constantemente y para comprenderlos elaboramos conceptos. Perderlos, por ende, obstaculiza la comprensión y sobre todo, lo más riesgoso, nos vuelve acríticos sobre nuestras prácticas y nos impide transformar las relaciones de sometimiento.
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