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Advierten faltantes de mercadería por falta de entrega de los mayoristas

Adolfo Solari, presidente del Centro de Defensa Comercial, se refirió a la situación que atraviesa el comercio local. Indicó que desde que se inició la pandemia cerraron alrededor de 500 locales, muchos de los que estaban en la zona céntrica emigraron a bulevares y barrios; mientras que otros achicaron su infraestructura.

Las calles céntricas, salvo la zona de los bancos, presentaba un panorama casi desolador. Casi como si fuese la siesta de un domingo o un día feriado. Espacio para que los autos estacionen inclusive en cercanías de entidades financieras. Propietarios y empleados de comercios en la puerta de los mismos, o en el interior esperando la llegada de algún cliente.

En definitiva un panorama preocupante que se recrudece con la altura del mes y las famélicas billeteras de los argentinos. Una de las comerciantes consultadas sobre la poca cantidad de gente que transita por las principales arterias dijo que “se nota que es fin de mes y que la gente gastó lo poco que tenía en el Día de la Madre, jornada en la que las ventas fueron buenas si la medimos en el contexto en el que nos encontramos”.

Adolfo Solari, presidente del Centro de Defensa Comercial de Gualeguaychú, entrevistado por ElDía, señaló que “la ausencia de gente en las calles no se si pasa por una cuestión de distanciamiento social o terror de bolsillo”. Sostuvo que “todo esto de cuidarnos con una cuarentena extensa, llevó a que la gente no salga, no consuma y en el mientras tanto, las cosas continúan subiendo y el poder adquisitivo de la gente sigue un proceso de deterioro muy fuerte. Todo esto conlleva a que la gente no tenga para comprar en diferentes rubros”.

Solari expresó que “desde el Centro de Defensa Comercial venimos planteando y pidiendo políticas activas para que el comercio tenga el impulso y las ventas, caso contrario, advierte, va a ser muy complicado aguantar una situación por demás compleja”. Se mostró esperanzado en que “el verano llegue con un movimiento de turistas que reactive el sector, cumpliendo siempre con los protocolos, en algo que será fundamental para que el comercio tome un poco de aire en un cierre de año para el olvido”.

Sobre las ventas realizadas para el Día de la Madre, el dirigente indicó que “es uno de los mejores días para el comercio y las ventas señalando que en este 2020, fueron buenas en relación a lo que se venía trabajando, pero lo que se comercializó osciló en un 50% de lo que se trabajó en el 2019”.

Contó que uno de los problemas que se está agravando con el correr de los días es el de la entrega de mercadería.” Muchas empresas, en diferentes rubros, se están quedando sin stock, debido a que algunas no pueden fabricar y otras, directamente, no reciben productos importados”. Sobre el dólar señaló que “el dólar real para algunas actividades es el de 80 pesos, sin embargo la gran mayoría se maneja con el dólar Blue”, añadiendo que “las empresas vienen aumentando los precios en el caso de los que entregan; mientras que otras aguardan, esperan un poco para tener un panorama más claro, con el temor de que si entregan pueden quedarse sin stock y sin dinero para reponer”.

Dijo que lo que “alegan los mayoristas es que no pueden reponer lo que tienen, y prefieren vender a cuentagotas para no quedarse descalzado y sin producto”.

Sobre la cantidad de locales vacíos, Solari indicó que “desde que comenzó la pandemia se acentuó el cierre de locales céntricos, otros achicaron la estructura, algunos se mudaron a las transversales, zona de bulevares y en distintos barrios. En un primer pantallazo detectamos alrededor de 500 comercios cerrados. Muchos se han transformado, se han ido a vender a sus casas, comercializando en las redes, generando una informalidad en la actividad comercial en algo que es entendible, porque la gente tiene que subsistir”.

Por otro lado han abierto negocios que se dedican a la venta de productos derivados de la avicultura y pizzerías, además de un número importante de verdulerías. Al respecto, Solari sostuvo que “se trata de gente de clase media que quiere trabajar, que no espera que le regalen nada, gente que busca alternativas para seguir manteniendo la familia, contar con una situación propicia para desarrollar la actividad que encaremos, sea en el rubro que fuere, en el mejor marco regulatorio posible”.

En cuanto a la temporada estival que se avecina, indicó que “el turismo siempre es un aire fresco para la ciudad y zona porque riega a todos los sectores de la ciudad, y mantengo la esperanza de que esta pandemia afloje y con todos los recaudos, habidos y por haber, el turismo traiga un poco de divisas a la ciudad”.

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