Afirman que ningún legislador nacional va a renunciar al aumento del 100% en sus dietas
La diputada Patricia Bullrich propuso suspender la medida, pero nadie la acompañó. El incremento permitió que el promedio neto salarial de los diputados y senadores trepará de 15.000 pesos a 30.000 mensuales. Silencio gremial. Nada. Ni una llamada, ni un mail. La convocatoria que hizo la diputada Patricia Bullrich (Unión por Todos) al resto de sus pares para dar marcha atrás con el polémico aumento del 100 por ciento en sus dietas no despertó ni una sola adhesión. Ni siquiera de aquellos diputados que, públicamente y tras conocido el escándalo, criticaron por excesiva la suba salarial, consignó El Once Digital.Pese a las fuertes críticas recibidas, ni Julián Domínguez, presidente de la Cámara de Diputados, ni Amado Boudou, del Senado, revertirá la suba de las dietas, que permitió que el promedio neto salarial de los diputados y senadores trepara de 15.000 pesos a 30.000 mensuales. Tal como publicó La Nacion el lunes pasado, esta medida contó con el apoyo de los principales bloques de la oposición, salvo de GEN, Proyecto Sur, Libres del Sur y Unión por Todos.En su carta, Bullrich instó a sus colegas a suspender la resolución firmada por Boudou y Domínguez y a convocar a una reunión de labor parlamentaria para que los presidentes de bloque definan una propuesta de reestructuración de dietas "en línea con la realidad económica y social del país".La misiva irritó a varios legisladores. "Patricia sólo busca exposición mediática", acusaban algunos. "Que empiece ella por donar su dieta si tanto le molesta", replicaban otros. La gran mayoría, en tanto, optó por la indiferencia y el silencio. "Hay que esperar que pase el chubasco. La política es muy dinámica; en dos semanas todo se olvida", confiaba un legislador.Quienes más descolocados quedaron por la suba en las dietas fueron los diputados de origen gremial. Como el resto, ellos también percibieron el 100% de aumento en sus ingresos, muy lejos del 20 al 25% de suba que pelean para sus respectivos sectores. El flamante diputado Facundo Moyano, hijo del líder de la CGT y titular del gremio de peajes, recibió en su cuenta en Twitter algunos mensajes algo incómodos al respecto."La suba debió hacerse de manera escalonada, no abrupta, como se hizo. Indudablemente nos dejó mal parados", confió a La Nación un diputado cercano al líder de la CGT, Hugo Moyano. Silencio en los gremiosTampoco los gremios legislativos levantarán demasiado la voz, menos aún en las vísperas del comienzo de las paritarias con las autoridades del Congreso. Tres gremios participarán de la negociación salarial: la Asociación del Personal Legislativo (APL); la Asociación de Trabajadores del Estado (ATE) y UPCN.Según deslizaron a La Nación fuentes gremiales, este año solicitarán entre un 22 y un 24% de aumento para los empleados legislativos. "No creemos que el aumento de dietas de los diputados afecte nuestra negociación salarial", confiaron.Sin embargo, el presupuesto de ambas cámaras no alcanzará para afrontar todas las subas previstas, las de los legisladores y empleados. Los gastos en personal, sin los últimos aumentos, insumen ya casi el 90% de las partidas."Pasará lo de todos los años: el Poder Ejecutivo hará uso de los superpoderes y mandará un refuerzo extra al Congreso", confían en el oficialismo. La cuestión es que el Senado y la Cámara de Diputados ya recibieron para este año un aumento del 45% respecto de 2010. De enviar un refuerzo monetario para pagar aumentos salariales, el Congreso ostentará a fines de año una suba presupuestaria récord. ESTE CONTENIDO COMPLETO ES SOLO PARA SUSCRIPTORES
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