Ámbito Financiero destacó el libro de Luis Castillo: “Simplemente sangre”
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Hace unos días, el reconocido medio nacional Ámbito Financiero reprodujo en un suplemento un fragmento del capítulo 9 "Pero que las hay, las hay", del libro "Simplemente sangre" -sobre los pormenores de donar sangre-, recientemente escrito por Luis Castillo.Luis Castillo es jefe del servicio de Hemoterapia del Hospital Centenario, docente universitario y responsable del suplemento "Signo" de Diario ElDía.La nueva producción aborda preguntas básicas, explica reglas asombrosas de funcionamiento, dilucida mitos y otras leyendas sobre esos cinco litros de fluido rojo que recorren el cuerpo humano.A continuación, un fragmento del capítulo publicado por Ámbito Financiero:"A fin de cuentas, ¿donar sangre adelgaza o engorda?Ni lo uno ni lo otro: donar sangre no altera el peso corporal. En cada extracción se donan alrededor de 400 a 450 ml, de lo cual el 65% es líquido y en una cantidad que no provoca ningún cambio en el cuerpo. El volumen se recupera en algunas horas, y los glóbulos, en el transcurso de un mes.¡Pero no me negarán que donar sangre debilita!Sí lo negaremos, ¡debilucho! Como se señaló en la pregunta anterior, el volumen se repone rápidamente. Si bien es verdad que después de donar se recomienda evitar tantos esfuerzos o tareas pesadas como practicar ejercicios físicos, luego de algunas horas estas actividades pueden retomarse con normalidad.¿Y me puedo fumar un cigarrillo antes de donar? Por los nervios, ¿vio?Si bien sería bueno que no fumaran nunca, lo menos que podemos pedirles a los eventuales donantes que sean fumadores es que no lo hagan por lo menos seis horas antes de donar y que continúen sin fumar hasta por lo menos dos horas después de efectuada la donación.Estoy embarazada, ¿puedo donar?La generosa futura mamá deberá esperar a finalizar tanto el embarazo como el período de lactancia (alrededor de seis meses). Mantener a un bebé recién nacido bien alimentado y nutrido dependerá de que la madre tenga en su organismo una buena reserva de elementos indispensables. Así que, por ahora, muchas gracias... pero primero está el bebé.Pero ¿y si por donar me pesco alguna enfermedad?No hay modo de "pescarse" nada: la donación es un acto totalmente seguro y sin riesgos de infección, porque todo el material utilizado es descartable. La extracción se realiza bajo condiciones de asepsia y con todos los cuidados necesarios para evitar cualquier tipo de contaminación.Está bien, pero yo, si estoy en ayunas, me descompongo...Por eso recomendamos no ir a donar sangre en ayunas, además de haber descansado adecuadamente la noche anterior. Lo único que se pide es dejar de ingerir alimentos con grasa al menos cuatro horas antes de la extracción. Esto no significa que, en el caso de haber comido alimentos con grasas, les hará mal donar, sino que puede interferir en los análisis que se le realizarán a la sangre donada para corroborar que no es portadora de alguna enfermedad infecciosa. Lo recomendable es ingerir una taza de té, café o mate cocido con galletitas de agua o similares...".Epílogo"Quizás haya quienes piensen, al finalizar la lectura de estas páginas, si acaso valdrá la pena seguir hablando una y otra vez de lo mismo, volviendo constantemente sobre lo que se supone ya sabemos y conocemos todos. La respuesta es que sí, que vale la pena, que nuestro peor error sería el silencio, y su mayor aliado, la soberbia.Hay cosas de las que se habla porque los temas se nos imponen.Hay otras que se callan porque se nos impone la indiferencia.Somos cautivos de una sociedad globalizada en la que cada vez nos informamos más y conocemos menos, estamos unidos en la virtualidad y sumidos en profundas soledades. Una sociedad en la que la palabra "otro" se desdibuja y se pierde, y para la que "nosotros" es una arcaica utopía.Pero quizá todavía no sea demasiado tarde. Quizá, como dice la canción:A veces el agobio de la vida cotidiana nos confunde y nos llena de profunda tristeza; cada día que empieza es una nueva duda, un no saber qué hacer, un mirar al vacío. Es que estamos tan vacíos de tener tantas cosas, estamos tan solos y tan amontonados, se nos escapa el tiempo y no tenemos tiempo de mirarnos a los ojos, de encontrar nuestras miradas en los otros, de escucharnos las voces, de secarnos las lágrimas, de compartir la risa, de escribir juntos una nueva página en ese sencillo libro de la vida en el que un gesto vale más que mil palabras, en el que una palabra vale más que mil obsequios, en el que un segundo de silencio compartido puede ser un eterno bálsamo en el alma".
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