Ante la grave crisis de la industria
Debido a la grave crisis por la que atraviesa la Industria Hípica, motivada por la restricción a la circulación de equinos impuesta por SENASA, la Unión de Trabajadores del Turf con la rúbrica del Dr. Carlos Felice y la Federación Argentina de Jockeys Clubes e Hipódromos del Interior encabezada por Julio Abdelnave nos hiceron llegar el siguiente comunicado. Tanto la Unión de Trabajadores del Turf y Afines (UTTA), como la Federación Argentina de Jockey Clubes e Hipódromos del Interior (dada su característica de organizaciones federales y con legítima representatividad en los lugares donde se desarrolla la actividad), hemos recepcionado en las últimas semanas innumerables reclamos, pedidos y comentarios de las más diversas índoles, en cuanto al tema de la Arteritis Viral Equina que tanto perjuicio trajo a nuestra Industria. Al obvio problema sanitario, se le suma una externalidad consecuente mucho peor, que es la de poner en serio peligro una actividad económica basada en producción a largo plazo, mano de obra intensiva e inversiones de alto riesgo, y que no tiene ninguna otra alternativa que el desarrollo de reuniones hípicas para su subsistencia. La suspensión de carreras se traduce en la inmediata perdida de una inversión que no se recupera. Los altos costos de la preparación de un caballo, destinado a competir en una jornada determinada se evaporan inmediatamente si esta es suspendida. La cantidad de centros de entrenamiento que existen en el interior del país, sufren las pérdidas de este paro de un mes, que arroja a un saldo negativo, el sensible punto de equilibrio con el que se manejan. Y lo mismo ocurre con los haras, studs, propietarios, hipódromos, etc., una situación de conjunto que aumenta el peligro de las fuentes de trabajo que esta Industria ocupa. Esta situación no se debió a la fatalidad ni al destino. Sin duda, fue producto de las fallas de un sistema que todavía no responde a las exigencias ni a la seriedad con que se debería manejar. Evidentemente, las fallas en los organismos de control (como resultado de las carencias de políticas para el sector) han desembocado en esta situación, que en la más estricta realidad no debería sorprender a nadie. Como no debería sorprendernos, si dentro de un tiempo, quizás más corto de lo esperado, se produzca alguna situación similar con otra enfermedad aún más grave que la Arteritis Viral Equina. La Comisión Nacional de Sanidad Equina, que funciona en el SENASA, está conformada por la representación de muchas entidades de la hípica argentina. Sin embargo no están todas. La ausencia de organizaciones que representen el interior del país es notoria, y la consecuencia (como no puede ser de otra manera) es la articulación de acciones que tienden a solucionar los problemas, así como evaluar las propuestas que surgen solamente de las organizaciones que conforman hoy dicha Comisión. La UTTA y la Federación, señalan la necesidad de generar con urgencia, ámbitos de discusión de los temas que le sean propios. No solo por esta grave coyuntura, que exige la creación de propuestas claras y posibles, sino el de encontrar puntos de coincidencia para convertir al turf del interior en un importante actor del sector, con su propia identidad y que pueda, a partir de allí, aportar ideas y compromisos, y asumir las responsabilidades en la definición de políticas sectoriales, que sean de beneficio a toda la Industria en su conjunto. EL DISCO / DIGITAL. ESTE CONTENIDO COMPLETO ES SOLO PARA SUSCRIPTORES
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