“Antes salíamos a navegar a la siesta, ahora tiramos boletas por debajo de las puertas”
El candidato a intendente del Pro se inició en política a fines del 2010 y sueña con llegar a ocupar la oficina de Yrigoyen 75. Está casado hace 16 años, tiene dos hijos, ex fumador de tres atados diarios y dice que se aburre mirando fútbol.Por Carlos Riera GALERÍA FOTOGRÁFICA
"Si teníamos un año tranquilo, para qué te metiste en esto", fue lo que le dijo Jacqueline a su esposo, Juan Bautista Castex, cuando le comunicó su decisión de incursionar en política. Desde ese día hasta la actualidad, la vida de la familia ha girado en torno a la campaña.Las actividades recreativas que mantenía el matrimonio Castex anteriormente eran al aire libre y ahora conviven con las idiosincrasias de los barrios.Ambos aseguran "disfrutar de un mate a bordo de su lancha" pero por la campaña eso se cortó y ahora caminan las calles como cualquier político. "Hay que reivindicar el trabajo de los chicos que reparten los volantes, terminás loco de la cintura", bromeó el candidato de Mauricio Macri en Gualeguaychú. Un padre ProNació en Concordia hace 39 años, es el mayor de dos hermanos y sus padres son productores agropecuarios con campos en Federal. En el 89 terminó la secundaria e ingresó en el Colegio Militar de El Palomar en Buenos Aires.La carrera militar duró dos años y decidió abandonarla para cambiar su vida. Desde el 91 al 93 volvió a Concordia a trabajar en el campo con su padre. Luego se largó a estudiar Comercio Exterior en Paso de los Libres pero no pudo terminar "por cuestiones laborales"."Cursé 3 años y metí 2 años y medio, me faltó medio año para ser perito. Me dediqué a trabajar y entre una cosa y otra... lamento no haber terminado. Y creo que una carrera te da un futuro, afortunadamente la empresa en la que estoy me dio posibilidades de crecer", contó Castex.En Corrientes, un amigo le ofreció vender viajes de estudio a Bariloche para la empresa en la que actualmente trabaja. A partir del 2000 se radicó junto a su mujer en Federal donde ella se hizo cargo de una boletería y Juan viajaba por el país haciendo auditorías e intervención para la empresa de viajes."Desde el año 93 estoy dedicado a esto", dice contento en su escritorio de calle Maipú donde todas las mañanas atiende a un sin número de personas que buscan viajar a diferentes partes del país.Pero el día de Juan Castex no se inicia en una oficina a las 9 de la mañana. Antes hay una rutina a la que no escapa: caminar por la Costanera de Gualeguaychú. "Mi mujer es la que se levanta tipo 6 y ella me saca de la cama", contó Juan pero se sinceró al decir que la actividad física la realiza los lunes, miércoles y viernes.Luego de la caminata empieza el trajín de la semana. Juan Cruz (10) y Bautista (7) concurren al colegio por la tarde pero durante la mañana tienen sus propias actividades y su padre se encarga de llevarlos antes de ir a su oficina.Juan define al mayor de sus hijos como "una persona muy responsable y sensible, a la que le afectan las injusticias y todo lo que pasa en general", mientras que Bautista "es más relajado y por ello disfruta más".El candidato del PRO conoció a su mujer en Pasos de los Libres mientras trabajaba como coordinador de viajes estudiantiles, "ella era azafata recibida pero como era menor de edad no podía no podía trabajar en los vuelos entonces entró en una empresa ejecutiva que hacía viajes de Buenos Aires a Corrientes". "Es tal como se ve"Jacqueline es oriunda de Buenos Aires, nació en Junín, se crió en el barrio de Caballito, y conoció a su marido durante su estadía en Paso de los Libres. Lo definió como una persona "colaboradora, compañera, buen padre y buen hijo"."El que conoce a Juan Castex puede decir que es un hombre que siempre ofrece una sonrisa" , cuenta su mujer y agrega:"sólo tenés que esperar los primeros 10 minutos a partir del momento en que se levanta, no hablar en ese lapso y cuando el mete el primer bocadillo ya está".Jaqueline aseguró que Juan "es tal como se lo ve, no hay un personaje ni nada por el estilo, es una persona a la que se le nota si le pasa algo, te das cuenta enseguida, tiene un buen humor todo el tiempo"."Estamos juntos desde el 95, sin recreo, a pleno", dijo Juan certificando las palabras de su mujer. El próximo 2 de enero la pareja suma un año más de matrimonio y Jacqueline contó cuáles son las bases para mantener una buena relación: "los dos nos decimos lo que pensamos".Ante la pregunta, no pudo encontrar un defecto de la convivencia con Juan, sólo que por momentos le debe recordar que junte la ropa del piso. "Juan hasta cocina en casa, me ayuda un montón con los chicos porque yo salgo muy temprano a trabajar y él se ocupa muchísimo de los nenes. Si hay que ir a una reunión de padres del colegio él también va. Ahora se está organizando un campamento para el nene mayor y tiene que ir a armar la carpa y va. No tiene drama", apuntó la mujer. Gualeguaychú "me apasionó"Después de hacer vida militar y estudiantil, Castex recayó en una empresa de turismo y su labor fue la de visitar colegios y convencer a los alumnos que elijan su oferta para el viaje a Bariloche.Corría el año 97 y el trabajo con los estudiantes comenzó a pesar. "En esa época hubo un click en la juventud, un cambio rotundo, eran más ingobernables, entonces me dije voy a cortar con el tema turismo porque ya no tenía la misma paciencia, ahí surgió la posibilidad de abrir una boletería en Federal", relató acerca de su vida.Continuó: "luego la empresa me propuso el cargo de interventor y me largo a recorrer el país haciendo auditorías en las boleterías, lo único que me quedó por conocer fue Salta". "Esa tarea me llevaba entre dos y cuatro meses dando vueltas y en uno de estos viajes surgió la posibilidad de hacerme cargo de la boletería en Gualeguaychú, me encantó la gente, me gustó la ciudad, me apasionó y nos quedamos acá", contó.A partir del 2002, Juan Castex se convirtió en todo un gualeguaychuense y recordó que durante su actividad como interventor debió sacrificar tiempo con su familia y ello le llevó a perderse momentos importantes, "como verlo crecer a Juan Cruz, no escuchar sus primeras palabras, cuando empezó a caminar y eso te toca, al cabo de los años te golpea pero todo sea por un futuro mejor, debe haber un sacrificio". "Un simple laburante"Castex se definió como "una persona entusiasta, emprendedora, con muchas ganas de trabajar por el bien de la comunidad y el progreso de todos" y que junto a su mujer son "simples laburantes"."Soy como cualquier persona que se levanta todos los días a trabajar, que quiere algo mejor, que hace todo por sus hijos, hasta que no tuve un hijo no sabía lo que era, es más, antes de no tenerlos me molestaban los chicos y ahora llegó el momento que vivís para ellos", comentó el candidato.Uno de los pasatiempos de la familia era una "vueltita por el río". "Es la forma de desenchufarte, si no teníamos nada que hacer a la siesta íbamos a tomar mate en la lancha", detalló y agregó que otra de las actividades que le gusta es la pesca, "poder ir a mojar las piolas". Vida políticaRespecto a la campaña, Castex aclaró que "todo se hace a pulmón, todos somos laburantes, no nos podemos dar el lujo de dejar dos o tres horas nuestro trabajo, por ello salimos a recorrer los barrios a la siesta que es el horario que nos está permitiendo nuestro trabajo".Narró que vivieron tiempos muy duros en su familia, principalmente en su estadía en Federal, "durante el 2001 perdí un auto, lo vendí para comprar otro pero la recesión hizo que lo perdiera".Esta experiencia fue determinante en su futuro. "Toda la vida estuve negado a lo que era el tema político y a los políticos en si. Toda la vida critiqué y nunca hice absolutamente nada para revertir eso. Entendí que hay que integrarse, hay que volcarse en las cuestiones políticas para llegar a mejorar esto", contó acerca de su incursión en el PRO por su amistad con el candidato a gobernador, Armando "Mandy" Saliva.Aseguró que sin el apoyo de su mujer hubiera sido imposible, "es importante tener una compañera que te apoye, así se pueden llevar adelante muchísimas cosas, sino es como empujar un carro".La intensa actividad política de Juan y de Jacqueline ha alterado el normal desarrollo en el hogar. "Los nenes comen un poquito más temprano porque van al colegio a la tarde y como nosotros llegamos alrededor de las 13 tratamos de cenar todos juntos, igualmente, durante los fines de semana los chicos nos acompañan a todos lados", relató la mujer y agregó: "la gente puede ver que los dos chiquitos de Castex están firmes con nosotros".Juan entiende que todo se ha trastocado desde fines del 2010 pero sus hijos han ido asimilando la nueva actividad de su padre. "Al Juan Cruz, el mayor, le gusta la política, dice que es un 'prosito' pero Bautista tiene más recelo, todavía es chiquito"."Creo que la política tiene que cambiar la forma de pensar de la gente. Nosotros no queremos ser oposición, queremos ser proposición", indicó acerca de su premisa política y recordó unas palabras de su vice Ubaldo Albornoz: "si nosotros tenemos dos orejas y una boca, tendríamos que aprender a escuchar más para poder hablar después, y es cierto, creo que nos está faltando escuchar". Una comida: Un buen asado con mollejasMúsica que escucha: Rock Nacional y Pink FloydPelícula preferida: Fuego contra fuego (con Robert De Niro y Al Pacino)Que lo hace feliz: los hijosQue lo molesta: la injusticiaUn libro: "El arte de ganar" de Duran BarbaCuadro de fútbol: no tiene
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