Árbol de familia
"Hay quienes realizan sus destinos en un circuito modesto de distancias: una aldea, una ciudad, un puñado de acres en la tierra solariega: ése es el límite que se les ha marcado para dibujar, en apariencia sin mayores trabajos, la trayectoria plena de una vida. Otros, en cambio, nos demoramos en el diseño de una imagen complicada y tardía.Por Mirta Harispe Especial para El DíaYo tuve que cruzar el océano, adquirir otra lengua, cambiar de trajes como si fueran los disfraces de un teatro o las caras desconocidas que aparecen en las transformaciones del sueño, para completar el camino. Pero creo que todos nosotros, Elizabeth, tanto el que no ha salido jamás de su casa y de su pueblo, como los que nos hemos perdido primero en los laberintos del espacio, todos, tarde o temprano, alguna vez llegamos a Finisterre. Al Finis Terrea: al límite del mundo familiar, de la realidad que creemos conocer, por dentro y por fuera de nosotros mismos...".De la carta a Elizabeth, en el primer cap. de "Finisterre", novela de María Rosa Lojo. (Edit Sudamericana, 2006).Este fragmento de una de sus novelas condensa el programa narrativo y ensayístico de María Rosa Lojo, quien ha desplegado una importante obra literaria y académica en veinte libros de investigación y ficción.M. R. Lojo nació en Buenos Aires en 1954, Es hija de: Su padre, gallego republicano, se exilió en la Argentina tras la guerra Civil Española. Su madre, doña Ana, era castellana. Se doctoró en Filosofía y Letras en la Universidad de Bs As, donde es investigadora del CONICET., Es Profesora del Doctorado de la Universidad del Salvador. Obtuvo todos los premios importantes de poesía y narrativa argentinos, becas prestigiosas y "la Medalla de la Hispanidad" en el 2009. Es conferencista en Universidades argentinas y extranjeras y colaboradora permanente del diario La Nación.Sus libros más difundidos son: "La pasión de los nómades", "La princesa Federal", "Una mujer de fin de siglo", "Los libres del sur", "Finisterre" (novelas). "Amores insólitos" y "Cuerpos resplandecientes" (cuentos). Ha sido traducida al inglés y al gallego. Su obra ensayística de investigación le ha dado gran prestigio académico: "La barbarie en la narrativa argentina", "Sábato: en busca del original perdido", "El símbolo: poéticas teóricas, metatextos", "Cuentistas argentinos de fin de siglo". En la "Historia Crítica de la Lit. Arg." dirigida por Noé Jitrik, Tomo 11; ha publicado un exhaustivo y profundo ensayo sobre las narradoras argentinas contemporáneas, el más completo y lúcido hasta hoy sobre el la escritura de mujeres.En el Tercer Encuentro Prov. de Escritores Entrerrianos de C. del Uruguay, 2006 fue la invitada central y desarrolló el tema "La ficción histórica como memoria crítica y resistencia", publicada por UNER.Tuve la oportunidad de sostener una larguísima charla con María Rosa Lojo, mujer encantadora, de convicciones firmes, pequeña, no más de 1,55 de alto, merecedora del "Elogio de las dueñas chicas" del Arcipreste de Hita, coqueta y vivaz. Charla sin desperdicio sobre la literatura, los hijos y la condición de las mujeres."Finisterre" es un punto de clivaje en su narrativa y sus ensayos. La novela comienza en el invierno londinense con las cartas entre Elizabeth Amstrong y Rosalind, desde el Cabo del Fin del Mundo, en la Galicia española, el Finesterre. Dará cuenta Rosalind de su encuentro con el padre de Elizabeth en el Río de la Plata.El relato vuelve atrás, al Buenos Aires de Rosas, en el camino a Córdoba, y al encuentro de los dos hijos de irlandeses y gallegas que buscan la aventura americana y huyen de la España "esculpida en piedra". El médico Amstrong busca establecerse con su mujer y su hijo en el interior. Se cruzarán con el caudillo indígena Baigorria, en cuya toldería se refugia un jefe derrotado, unitario.Las luchas, las muertes y el cautiverio, llevarán a la viuda del médico a ser ayudante del chamán Mira Más Lejos. Se irá en el sesenta y cinco, con la guerra ardiendo en todos los frentes: con la Confederación Indígena de Cafulcurá y con el Paraguay.La novela es un cruce de culturas, de un final sorprendente. Para la crítica es "una novela que desacomoda los clichés habituales del "relato de cautivas", la tradición de aventuras románticas para transformarse en profunda indagación existencial sobre la libertad humana, la identidad de los pueblos y de los individuos, la violencia étnica y la violencia de género, el lugar desgarrado y rico de los que pertenecen por lo menos dos mundos, la belleza y la crueldad de la vida incomprensible"."Finisterre" es metáfora del límite y el extremo donde nos enfrentamos a lo desconocido y aterrador dentro de nosotros mismos; y en él Elizabeth, la lectora interna, comienza a desandar hacia su propio origen.La condensación y la poética de la prosa de M.R. Lojo es un gran logro estético de la novela, y en sus 182 páginas es el modelo opuesto de tanto best seller extensísimos y light.Ella ha teorizado sobre los problemas con los que se encontró en el relato de ficción-histórica y, como dice un gran historiador inglés contemporáneo, cuando no se puede explicar desde la historia, porque no alcanza el método investigativo, la ficción sirve para contara más complejamente, no como ilustración didáctica sino como construcción de sentido.Abordará el tema de la diáspora gallega en "Los gallegos en el mundo", recopilación de biografías de notables figuras de científicos, artistas, figuras descollantes que emigraron de sus pueblos gallegos y contribuyeron al saber, al desarrollo y al arte mundial. Sus estudios sobre los españoles en la Argentina también han tenido mucha difusión.Esa pasión por plantar poéticamente el tema de la inmigración española y la doble identidad, la destaca fuertemente como una de las voces más altas en el tema que aparece ahora en el debate nacional e internacional sobre las migraciones, con las nuevas trashumancias.Argentina, entre otras cosas producto de una escuela pública integradora y fuertemente igualadora, reprimió social y culturalmente a las identidades múltiples, tuvo durante dos siglos "el terror étnico" a la diversidad, por necesidad histórica impuesta y por un falso nacionalismo que suprimía "el gentilicio doble" a pesar de la realidad histórica y la doble nacionalidad legal.En "Árbol de familia" María Rosa Lojo va a adentrarse en su propia historiadesde los tatarabuelos de una familia marcada por las disputas entre ateos y creyentes y los bandos nacionalistas y rojos de la guerra civil que terminan en el exilio.Maruja, la hechizada, Domingos, el loco de toda familia grande, Rafaeliño, el bígamo, Antón, el rojo, la abuela Julia, que a inicia en las letras y la fabulación, la madre, Ana, bella e independiente, el hermano perdido y la joven universitaria, el tío que guarda la casa paterna para las visitas de América, la tía que regresa por su marido al pueblo gallego pero añora el centro de Bs As.El padre esperando en Castelar que caiga el Caudillo para dar la vuelta, la muerte trágica de Ana. Dice Silvia Plager que "Ese mundo, dividido en "Terra pai" y "Lengua madre", es resucitado apasionadamente por quien ha sabido conquistar la traducción y la academia, honrando a sus calladas raíces". El lenguaje, de una gran intensidad poética y un tratamiento de los personajes y las tramas teñidos de ironía y compasión, confieren al relato, evidentemente autobiográfico, una universalidad y una distancia que amplía el foco para hablarnos de todos los exilios, de historias colectivas. ."¿Era la vida otra cosa que un querer irse y lamentarse por no haberse quedado y volver a partir y añorar nuevamente lo que se deja atrás?", dice un exiliado. La narradora, heredera del "corredor" que abrió su padre entre dos patrias, cuando el tío Benito le pregunta "¿Por qué no volvéis ahora vosotros?". Le responderá "No podemos volver porque nunca partimos".
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