EMERGENCIA AMBIENTAL
Arde la Patagonia: Chubut enfrenta el peor incendio forestal de los últimos 20 años
El fuego en el extremo norte de Chubut avanza sin control. Las condiciones climáticas extremas, con una sequía histórica, temperaturas elevadas y viento, dificultan el combate de las llamas que avanzan hacia las zonas pobladas. “Es la peor tragedia ambiental en 20 años” aseguró Abel Nievas, secretario de Bosques de la provincia de Chubut.
La provincia de Chubut enfrenta uno de los incendios forestales más graves de las últimas dos décadas, con más de 3.500 hectáreas afectadas y miles de personas evacuadas ante el avance incesante del fuego sobre zonas pobladas y de alto valor ambiental. Las autoridades provinciales y nacionales, junto a organismos especializados, despliegan desde hace días un operativo de magnitud inédita, condicionado por una combinación de sequía histórica, altas temperaturas y vientos persistentes, condiciones climáticas que complican cada intento de control, según el análisis de Parques Nacionales y del Comité de Emergencias.
Las últimas 72 horas fueron críticas para la región, donde el intenso viento llevó las llamas hasta las puertas mismas de Epuyén y El Hoyo. Esto obligó a la evacuación en estas localidades y forzó el corte de la Ruta Nacional 40. Diez viviendas resultaron destruidas solo en Epuyén, según reconoció el secretario de Bosques, Abel Nievas, quien calificó la situación como “la peor tragedia ambiental en 20 años”.

Hasta el momento, se contabilizaron más de 3 mil personas evacuadas entre residentes y turistas en cuestión de horas, de acuerdo con el parte oficial difundido en una conferencia de prensa encabezada por el gobernador Ignacio Torres.
El incendio, que comenzó el 5 de enero en áreas cercanas a Puerto Patriada y al lago Epuyén, responde al patrón de grandes desastres forestales, debido a que, tras expandirse rápidamente por matorrales y bosques andino-patagónicos, reapareció en zonas previamente intervenidas por las cuadrillas de combate contra el fuego.
La topografía agreste, con pendientes y valles de acceso limitado, sumó desafíos logísticos para los más de 300 brigadistas y voluntarios, apoyados por la mayor cantidad de medios aéreos de los últimos años, según resaltó Torres. Estos incluyeron aviones hidrantes de provincias como Córdoba, Santa Fe, Río Negro, Neuquén y Santiago del Estero —incluido el Boeing 737 Fireliner con capacidad de descarga de 15.000 litros—, junto a dos aeronaves provenientes de Chile.
A pesar de este panorama, en la tarde del viernes, una leve mejora meteorológica permitió reabrir la Ruta 40 al tránsito vehicular. Aunque la vía se encuentra bajo monitoreo estricto, dio cierto respiro a los combatientes.
Sin embargo, la situación sigue marcada por la incertidumbre, ya que no se esperan lluvias significativas y se pronostican vientos más intensos durante el fin de semana, especialmente en los horarios de mayor actividad del fuego. Mientras tanto, los equipos especializados monitorean la evolución meteorológica y la reactivación de los frentes, especialmente en áreas rurales y de reserva natural, donde la protección de la vida y la propiedad continúa siendo la prioridad absoluta para los equipos de emergencia.
