Arquitecto de Gualeguaychú, en Costa Rica, construye casas respetando la naturaleza
[gallery link="file"]En diferentes zonas de Costa Rica, un hijo de Gualeguaychú está dejando su nombre. Se trata de Andrés Serpa, arquitecto, quien habita ese país desde febrero 2002. La historia de un hombre que extraña su familia y amigos. Construyó su casa en zona selvática rodeada de una naturaleza inigualable.Rubén SkubijLos gualeguaychuenses diseminados en distintas partes del mundo siempre tienen algo para contar. En sus múltiples facetas se desarrollan, apuestan a muchos proyectos y, por lo general, ven realizados dichas iniciativas. Se trata de hombres y mujeres que habitan en países que los recibieron con calidez.Este es el caso de Andrés Serpa, un arquitecto de 42 años que encontró en Costa Rica "su lugar" para hacer realidad su profesión. Estudió enla Escuela N° 4 "Gervasio Méndez" y el secundario en el Colegio 'Luis Clavarino'. De allí partió aLa Plata.Una vez al año regresa para visitar a sus padres, hermanos y amigos. Acompañado por su madre recibió a elDía y relató que "todo comenzó con la crisis del 2001, no estaba planificado radicarme en Costa Rica, viajé porque tenía un amigo arquitecto, me había hablado de ese lugar y me despertó el interés".Andrés llegó el 12 de febrero de 2002 con un bolso. "Aquí dejé toda mi vida, mis viejos y mis hermanos Daniel y Claudia", recordó.Un anterior viaje a Australia provocó en él varios cambios, "se modificaron las perspectivas y mi forma de ver la vida, entender que el planeta es redondo y que pertenecemos al mundo. Intuía que donde soplara el viento podía salir e irme".- ¿Cómo es tu vida en Costa Rica?Hoy es para mí apasionada, tengo la dicha, la suerte de poder tener una pasión que es la arquitectura y el diseño. Vivo en una casa en las afueras de la capital de San José hecha por mí, es un residencial dentro de una reserva de200 hectáreasde boques secundarios en los cuales diseñé mi casa.La casa está pegada a la selva lo que me permite tener visita de los monos frecuentemente y estar rodeado de la naturaleza.Costa Rica tiene el 20 % de su territorio con parques nacionales, es de los pocos países que todavía sigue incrementando territorio de reservas. El 5 % de la biodiversidad del mundo está en ese país, es rico en su vegetación y en los animales, en todo.Cada lugar donde vas te encontrás con una naturaleza fuerte y tan protagonista que te atrapa, es inspiracional no solo para el creativo sino para cualquier persona. A mí me permitió reconectarme con la esencia.Primera obraDesde que arribó a dicho país Andrés permaneció alrededor de tres meses recorriendo y observando su hermosa naturaleza. "Inicié los contactos y conseguí el primer trabajo, hacer un restaurante para un argentino y un peruano llamado 'Tango Gril'. Lo particular es que los argentinos somos relacionados, principalmente, con el asado"."Cada lugar donde vas te encontrás con una naturaleza fuerte y tan protagonista que te atrapa, es inspiracional no solo para el creativo sino para cualquier persona. A mí me permitió reconectarme con la esencia"Contó que "todos mis amigos quieren venir a casa para que les haga un asado aunque son soy un experto, sí papá que fue el encargado de construir una gran parrilla". - ¿Hay un proyecto que te marcó más que otro?Creo que mi casa fue la que me marcó, en general todas las obras dejan algo porque pongo toda la energía. Tal vez la primera fue la de Darío Martinelli, mi amigo en Gualeguaychú, dirigí la casa ubicada en Neyra, muy cerca de Boulevard Montana.Supongo que para los arquitectos cuando logran hacer la primera obra, cualquiera sea, es muy grande porque queda reflejado."Trabajo solo"Serpa en la actualidad trabaja solo. "Tuve una empresa en sociedad con un colega de Estados Unidos, durante seis años. Fueron tiempos de muchos emprendimientos, volumen de trabajo, pero también con mucho stress que no quería para mi vida cuando emigré de Buenos Aires".No obstante, aclaró, "supe aprovechar ese momento que me llegó de crecimiento sobre todo profesional y hace dos años decidí montar mi propia empresa".-¿Extrañas Argentina?Argentina no extraño, sí mucho son a mis padres, la familia y a los verdaderos amigos, eso es irremplazable. Es lo que añoro, hay días que me sacan lágrimas como toda persona que desea estar cerca de los suyos. Podés levantar el teléfono y hablar pero no es lo mismo.Pero tuve la suerte que mis padres fueran en tres oportunidades, se quedaran un buen tiempo y conocieran esos hermosos lugares; amigos también fueron y estoy siempre deseoso -y cruzo los dedos- para que mis hermanos vayan lo antes posible.El distanciamiento me permitió tomar la perspectiva, el amor es más fuerte y allí sí sentís su nacionalismo e identidad.Vive una colonia importante de argentinos, incluso la hija de una familia conocida de Gualeguaychú con la que tengo contacto (familia Keselman)."Novia y socia"Andrés conoció una arquitecta costarricense. "Con mi novia hacemos alianzas, ella tiene sus clientes pero llevamos a cabo proyectos juntos. Ahora está en su país por lo que me vine más tranquilo. Además sigo manteniendo vínculos profesionales, contrato gente que se desenvuelve online".Por otra parte, Andrés destacó a su madre. "Todos los días me mantiene al día de los detalles y novedades respecto al desarrollo urbanístico, arquitectónico y el turismo de la ciudad, las cosas nuevas que se van incorporando. A su vez, cuenta a la familia sobre mi actividad en Costa Rica".Una vivienda amigableEl diseño de la casa de Andrés se hizo respetando el medio ambiente, contabilizando madera y muchos sectores con vidrio lo que le permite el ingreso permanente de luz en el interior."Lo enfoqué al proyecto teniendo en cuenta la arquitectura amigable. Hoy hablan mucho de sostenibilidad, a mí me gusta decir amigable, una de las formas de ser de esta manera con el medio ambiente es utilizar los materiales de la zona. Los que provee el país y sobre todo el lugar donde estés construyendo.En mi casa utilicé el metal, el vidrio, la madera y las rocas respetando la naturaleza; se trata de una urbanización que ya fue planificada por otra gente. Compré un terreno de 1100 metros, la particularidad que tiene a diferencia de los otros es que escogí uno que da sobre la selva.El fondo de la casa es selva pura, con un gran árbol donde llegan los monos cariblancos, los más conocidos en Costa Rica. En su estado natural obviamente que son muy respetuosos. Como todo animal tratan de huir, alejarse.La propiedad no tiene cerco, los alrededores se cubren con la selva, en su estado natural. "Somos nosotros los que llegamos a ese lugar y lo invadimos", dijo Andrés que vive a 20 minutos de la capital del país conduciendo su automóvil.
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