Asado argentino a domicilio, pero en California
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Cómo nació Pampa BBQ, el emprendimiento que un marplatense, un salteño y un brasileño pusieron en marcha en San Francisco y que más allá de la comida es un ejemplo de transmisión cultural.Florencia Carbone En una improvisada lista de argentinidad, tango, mate, dulce de leche, asado y fútbol tienen su lugar asegurado. Y si la lista se transforma en vivencias y estas ocurren a miles de kilómetros del país, el sabor (y la emoción) parecen duplicarse.A más de 10.400 km de Buenos Aires, el perfume del asado argentino inunda el aire californiano.En San Francisco, cuna y meca de los emprendedores del mundo (allí está Silicon Valley, sede de las principales empresas de tecnología y de miles de pequeñas empresas en formación -start-ups-), un marplatense, un salteño y un brasileño llevan asado argentino a domicilio. En realidad, asan a domicilio.¿Cómo nació Pampa BBQ? Casi por casualidad. Ignacio Viau resume la historia.A los 18 años se mudó de su Mar del Plata natal a Buenos Aires para estudiar Derecho. Empezó a trabajar, recibió su título y montó un estudio jurídico junto con otros socios. A los 28 todo marchaba según lo planeado, excepto que entonces Ignacio pensó que tenía que saldar una materia pendiente: mejorar su nivel de inglés."Soy de la generación Y (término con el que se identifica a los nacidos después de 1980 y hasta mediados de los 90, también se los conoce como milenialls)", dice casi como justificativo de su gusto por los viajes. Recuerda que cuando les contó a sus padres que pediría un año de licencia sin goce de sueldo en el estudio para ir a San Francisco, la idea no fue muy festejada. "Algunos me felicitaron, pero la mayoría me tiró abajo", dice.En marzo de 2015 decidió emprender la aventura, casi a la deriva."Sabía que estaba dejando mi zona de confort. En Argentina tenía a mi familia, a mis amigos, trabajo, casa... pero decidí arriesgarme. Cuando llegué a San Francisco alquilé un cuarto y me anoté en un instituto para estudiar inglés. Antes de viajar, en un asado, había conocido a Francisco Gálvez, un salteño que como yo era fanático del surf. Así que le mandé un mensaje, nos encontramos y además de surfear hizo de guía en la ciudad. Nos hicimos amigos y siempre decíamos: Tenemos que hacer algo... Estamos en la cuna del emprendedorismo", recuerda entre risas.Como suele pasar en cada rincón del mundo donde coinciden más de dos argentinos, la comunidad había armado su propio grupo en Facebook y Francisco, el salteño, era el asador oficial de los encuentros. Así que de ese modo surgió la idea.Mientras estudiaba en Buenos Aires, Ignacio había hecho un curso gratuito que ofrece la UBA para emprendedores (Emprending). "Ahí aprendí algo muy importante: lo primero que hay que hacer es validar una idea. Si es buena y la gente la quiere, seguís adelante", explica Viau que no hizo más que poner en práctica esa máxima."No teníamos plata. Decidimos invertir 100 dólares en una página de Facebook para testear nuestro proyecto: asado argentino a domicilio. Por cada "me gusta" que recibiéramos teníamos que pagar US$1 a Facebook. Fueron 80, lo suficiente como para convencernos de que la cosa podía funcionar. Entonces decidimos dar un paso más e invertir US$300 en Yelp, que es la página que consulta el norteamericano promedio para elegir lugares a dónde ir a comer. Pocos días después tuvimos nuestro primer cliente: una familia india que festejaba el cumpleaños de la mamá. Eran fanáticos del cine, conocían mucho sobre la Argentina y especialmente sobre Ricardo Darín."Con la anécdota, Ignacio refuerza la idea de que Pampa BBQ es mucho más que cocina a domicilio. "Se trata de compartir nuestra cultura y tradición, de transmitir que esto es algo que aprendés de chico, que es casi un ritual que un padre le enseñe a su hijo a hacer el asado, y que parte de ese ritual y de esta comida es que se comparten un par de horas con la familia y los amigos mientras se cocina. Creo que eso es lo más difícil de hacerles entender porque ellos consumen carne asada, de otra manera, pero la comen, pero para una cultura en la que "el tiempo es plata" es complicado digerir que se "pierda tanto tiempo" simplemente para cocinar", dice Viau.Pero ¿cómo se arma la logística para atender cumpleaños, fiestas corporativas y hasta casamientos como han tenido que servir? Como experto asador, Francisco tenía todos los datos referidos a los lugares donde se pueden alquilar las parrillas, la carnicería que no sólo tiene productos de excelente calidad ("lo primero que te preguntan los yanquis cuando te llaman es de dónde viene la carne, cómo están criados los animales y si son de feet lot") sino que acepta prepararlos según nuestros cortes."Lo único que no hemos podido conseguir igual es el vacío. Después, costilla, entraña, mollejas, chorizos -los compramos a un local italiano- y hasta morcillas -nos las provee un argentino que está en Los Angeles-, es todo igual", dice Ignacio.El trío -y los ayudantes y mozos que contratan según el tamaño del servicio que deban brindar- llega vestido de gauchos, mate bajo el brazo y con folclore y tango para amenizar musicalmente la espera.Viau cuenta que los han contratado para fiestas de cumpleaños, casamientos (el más numeroso fue de 100 personas) y eventos empresariales (en estos casos el menú se adapta para comer con la mano por ejemplo, choripanes).Los postres están "tercerizados": una argentina que también está instalada en San Francisco los provee de alfajores, chocotorta y facturas. ¿Y el vino? "California es una zona de vinos. Es habitual que cada uno tenga su propia bodeguita y entonces es común que en las fiestas pongan su propio vino", responde Ignacio."Siempre nos preguntan qué salsa le ponemos a la carne, con qué la marinamos para que tenga ese sabor. No pueden creer que ese gustito es gracias al tipo de cocción y que no hay agregados raros", cuenta después.Aunque Pampa BBQ marcha viento en popa tal como está, los jóvenes socios tienen varios planes para el futuro inmediato: desde poner en marcha una escuela de asadores hasta abrir su propio "steak house" -nuestra tradicional parrilla-."Me di cuenta que lo mío no era ser abogado sino emprendedor", confiesa Viau. La vida le dio la posibilidad de probarlo y él lo está aprovechando. Las opciones que ofrece Pampa BBQ*Asado básico (US$40 por persona): entrada: choripán; costilla de asado, entraña, vegetales a las brasas (batata, zapallo, cebollas). Ensalada a elección (criolla, papa y huevo ¡o la que pidan!). Chimichurri casero.*Asado Premmium (US$50 por persona): Se agrega a la entrada anterior picada de salame, y a los cortes de carne, colita de cuadril. A las verduras a las brasas, morrones con huevo y queso. Dos variedades de ensaladas.*Asado Gourmet (US$60 por persona): Incluye además de todo lo anterior, opciones de carne de cordero o cerdo. Y en vez de cocinarse con carbón, se hace con leña.
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