Atahualpa en Entre Ríos: El Canto del viento
No se puede negar que Don Ata es un -por no decir el principal- referente cultural de la argentina.Imprescindible a la hora de palpitar el país profundo o querer encontrar rastros perdidos de la "hechizada bolsa del viento" por que "...el grito, el canto, el silbo, el rezo, toda la verdad cantada o llorada por los hombres, los montes y los pájaros van a parar a la hechizada bolsa del viento.." y esa alforja infinita con su carga colosal -al decir siempre de Atahualpa - se rompe y deja caer sobre la tierra, a través de la brecha abierta, " la hilacha de una melodía; el ay de una copla; la breve gracia de un silbido; un refrán; un pedazo de corazón escondido en la curva de una vidala; la punta de flecha de un adiós bagualero. Estas son "las yapitas del alma de los pueblos" que hay que encontrar. Eso -a mi entender - no es otra cosa que LA CULTURA.La obra de Atahualpa es Universal y con orgullo podemos afirmar que Entre Ríos ocupó un lugar importante en la vida del artista.URDINARRAIN -un dato que cambia su biografía, algunas dudas.Yupanqui, en El Canto del Viento cuenta, así, su paso por nuestra provincia:"(...) Me adentré en ese continente de gauchos, y llegué a Cuchilla Redonda, desde Concepción del Uruguay. Llevaba un papel para Aniceto Almada. Y días después -hace ya treinta y tantos años- crucé por Escriña, Urdinarrain, y fui a parar a Rosario Tala.(...)Un año redondo pasé en ese lugar. Salía a los caminos, recorría leguas, desde Lucas González hasta la legendaria selva de Montiel". Casi todas sus vivencias están referidas a esta ciudad: Rosario del Tala, tres capítulos del Canto del Viento hablan de esta tierra: Entre Rios; Genuario Sosa, un entrerriano y Sin Caballo y en Montiel.Resulta extraño que Urdinarrain solo está mencionada como "de cruce" aunque es bien sabido que llegó a esta ciudad por el año 30 acompañado de su primera esposa. Pobre, corrido por la crisis y - tal vez - también por Uriburu.Testimonios posteriores dan cuenta de su apoyo al movimiento revolucionario de los hermanos Kennedy; movimiento antidictactoral e irigoyenista que convulsionó la Provincia de Entre Ríos en aquellos años, y que seguramente a Don Ata esto le debe haber costado más de un dolor cabeza.En Urdinarrain ocurrió un acontecimiento central en la vida de todo hombre y que es el nacimiento de un hijo, en este caso de su primera hija, a la que llamó Alma Alicia. Vale aclarar que El Canto del Viento no es una obra autobiográfica, lo cual explica nuestra extrañeza y seguramente la falta de referencia a estos acontecimientos. Además Don Ata no era de andar contando intimidades, era más bien de "callar, esperar y prudenciar".El análisis de la partida de nacimiento de Alma Alicia aporta un dato curioso, que modificaría - de no ser erróneo- el año de nacimiento de Atahualpa. Sus biógrafos dicen que nació el 31 de Enero 1908 cuando este documento fechado en la ciudad de Urdinarrain el 1° de Julio de 1931 consigna:"(...) que compareció HECTOR ROBERTO CHAVERO DE 30 AÑOS, casado, domiciliado en Urdinarrain y declaró que a los diecisiete horas cincuenta minutos del día veintiocho de junio pasado. Había nacido en su domicilio una criatura de sexo femenino que llevará el nombre de ALMA ALICIA y que es hija legítima del exponente y de su esposa MARIA ALICIA MARTINEZ de treinta años..." Como vemos en el año 1931 Chavero tenía 30 años de edad es decir que habría nacido en año 1901.El testimonio de Gaspar Vaccari confirmaría esta hipótesis, pues siempre recordó al negro Chavero como mayor que él que había nacido en 1907.Vaccari compartió con Don Ata tertulias el "BAR LA AMARILLA". En este Bar Chavero conoció a su dueño, Simón Gómez, hombre que tendió la mano fraterna y hospitalaria que todo forastero necesita.Además de las típicas gauchadas, Simón le conseguía changas en los galpones de Goldaracena o humildes contrataciones para dar serenatas. En este olvidado boliche entrerriano sonó tempranamente la guitarra que conquistaría París y luego el mundo entero.Así, este criollo con rasgos aindiados iba paliando su pobreza y sustentando la estada en Urdinarrain. Pasados los años en un concierto en el Club Olimpia y siendo Simón Gómez su presidente honorario, Atahualpa Yupanqui recordó estos gestos y lo agradeció.Treinta y tres años después -SIN CABALLO Y EN MONTIEL -"Treinta y tres años de ausencia, no quise pensar que regresaba, si no que iba a Entre Ríos nuevamente, dicen los trashumantes que los caminos se han hecho para ir, nunca para regresar".De este modo Atahualpa reafirma su condición de trotamundos y de un profundo amor a nuestra tierra y respeto por el hombre entrerriano, hombre al cual le deja un mensaje y un desafío:"Sobre cada ceibo hay una guitarra encendida en la espera. Busca en el aire las manos que desaten las lianas que la ciñen, para darse a su dueño, liberada y vibrante. La guitarra entrerriana tiene una gran misión: dar el paisaje. Darlo con un amor sin demagogia".En esta nueva "ida a Entre Ríos" Atahualpa visitará algunos amigos, en Paraná -por ejemplo- al Doctor Nanni y a Rubén Martínez, este último conocido por nosotros como Linares Cardozo. En su casa, Linares -con orgullo - le hace escuchar a un joven guitarrista paranaense que recientemente había compuesto la música de una bella canción: Madrugada del pescador. Don Ata lo escucha con respetuoso silencio. Ese joven se llamaba Miguel Martínez (el Zurdo) y es hoy una de las guitarras entrerrianas que estuvo "encendida a la espera" y que ha sido capaz - junto a la guitarra de Walter Heinze- de entender "el lenguaje y el rumbo del viento", "de comprender su voz y su destino".Atahualpa hoy
La leyenda del viento cruzó por estos montes - hoy devastados - vadeó los ríos y "enredó en las espinas de los talas viejas historias, sabrosos cuentos, trovas, vidalitas y milongas paisanas". Este legado cultural e histórico no puede perderse, sino queremos perdernos. Hoy - más que nunca - debemos hacernos amigos, muy amigos del viento, para encontrar - entre todos - las preciosas yapitas olvidadas del alma de los pueblos.Osvaldo Delmonte
Atahualpa en Gualeguaychú
Atahualpa visitó Gualeguaychú en la década del 60 para dar un concierto. Este recital fue organizado por la Asociación Amigos del Arte, institución motorizada entonces y como siempre por Elvira Cepeda y Enrique Bugnone.
Sin caballo y en Montiel
Clímaco Acosta ya ha muertoPasé de largo por TalaDetenerme para qué...De poco vale un paisanoSin caballo.. y en Montiel. Dejé atrás AltamiranoPor Sauce Norte crucé.Barro negro y huellas hondasComo endenantes miré. La sombra de mi caballoJunto al río divisé.Se me arrollaban en l'almaLas leguas que anduve en él. Sin canto pasaba el río¿para qué lo iba a tener?Ancho camino fuga,Callado tenía que ser. Así con mirada mozaDe otros tiempos contempléSobre un mangrullo de talasEl palmeral de Montiel. De recuerdos y caminosUn horizonte abarqué.Lejos se fueron mis ojosComo rastreando el ayer.Cipriano Vila, también.Dos horcones entrerrianosDe una mistad sin revés. En la orilla montieleraTuve un rancho alguna vez.¿lo habrá voltiao el olvido?¿Será tapera...? No sé... Por eso pasé de largoDetenerme, para qué...¡De poco vale un paisanosin caballo y en Montiel...¡A .Y
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