Aunque mereció más, Juventud sumó un punto ante Gimnasia de Jujuy
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Aunque no se jugó bien de ninguno de los dos lados, el equipo de Acosta hizo las cosas para sumar de a tres en su primer partido de local. La mala puntería, la falta de fortuna y el arquero visitante evitaron la apertura del marcador. Juan Francisco Pereyra debió dejar la cancha por un fuerte golpe en el tobillo derecho. Se disputó la segunda fecha del torneo y la primera de Juventud Unida en condición de local, aunque el equipo del Beto Acosta jugó en la cancha del Club Social y Deportivo Achirense, en el Departamento de Concepción del Uruguay.A priori, el empate no era mal resultado para el Decano, ya que enfrente tenía a un grande de la categoría, el Lobo jujeño. Pero después de los 90 minutos, por lo que dejó uno y otro en la cancha, en Gualeguaychú quedó la sensación de que, más de sumar un punto, se le escurrieron dos entre las manos.Esto no significa que el empate no sirva, ni mucho menos. Seguramente, el punto de ayer será vital al final del torneo, cuando el equipo de Gualeguaychú haga cuentas.Juventud salió a buscar el arco rival. Gimnasia también. Lo que hizo del primer cuarto de hora un ida y vuelta vertiginoso. Antes que nadie, lo tuvo Juan Domingo Sánchez: El centro llegó desde la derecha y el volante central, entrando como un 9 de área, se elevó en el aire, hizo un movimiento técnico perfecto, pero su cabezazo se fue apenas desviado. El Decano avisaba y ponía luz de alerta en el área de Cavallotti.La respuesta, casi inmediata, llegó desde los pies de Pablo Bueno. El delantero recibió la pelota en el borde del área local y metió un fuerte derechazo que encontró bien parado a Martín Perelman.El partido era de ida y vuelta. Pero la pelota no pasaba por los volantes. Del lado del local, Neri Bandera y Fernando Zampedri se desdoblaban para ganar la lucha ante los duros centrales del Lobo. El chajarisence, aunque no convirtió, volvió a ser de lo mejor en Juventud: Cuando la pelota no le llegó, retrocedió en la cancha, la aguantó y distribuyó el juego; se generó los espacios y tuvo la más clara del partido, pero esta vez no pudo festejar.El rosarino Bandiera, por su parte, se tiraba a los laterales y exigía, una y otra vez, a la última línea jujeña.En el equipo de Sebastián Méndez, lo más claro fue el volante por derecha Luis Peralta. Por la derecha, el colombiano volvió loco a Leo Vitale y fue el cambio de ritmo de mitad de cancha en adelante en un equipo con más individualidades que juego colectivo.El salteño Federico Guaymas Tornero, con atino, paró el encuentro para que los jugadores se refresquen. Pero las ideas no parecieron oxigenarse demasiado. Juventud seguía impreciso, le prestaba la pelota al rival que, sin embargo, no tenía demasiadas herramientas para vulnerar a la última línea decana, que tuvo en Ricardo Villalba y en Martín Perelman a sus puntos más altos.En el complemento, Claudio Pombo ingresó por Juan Francisco Pereyra, que dejó la cancha por un fuerte golpe en el tobillo derecho. Los primeros 15 fueron un calco del primer tiempo: Ida y vuelta, vértigo y aproximaciones; sin goles, claro.El ingreso del juvenil le dio mayor llegada por la izquierda al local. Además, por derecha, Julio Illanes tejió un par de combinaciones que no terminaron en gol solo porque la suerte no estuvo del lado decano.Sin embargo, la más clara del partido estuvo en los pies de Fernando Zampedri. Casi la metió de chilena, pero en otra, aún más clara, el goleador se generó el espacio y recibió solo en el área chica, la paró y, ante la desesperada salida de Cavallotti, quiso definir sobre la humanidad del Uno, pero el arquero adivinó la intensión y se quedó con el grito de Juventud.Después de esa, fue difícil creer que alguna otra podría llegar a entrar. Pero lo tuvo el ingresado Mateo Acosta, quien se adelantó a toda la defensa jujeña, aunque su frentazo se fue un metro afuera. Parecía no ser la tarde para los delanteros locales. Ni las escaladas de Pombo por izquierda, ni la lluvia de centros que cayeron en su área, fueron suficientes para doblegar el arco de Cavallotti.Juventud fue más y mereció ganarlo. Pero, por esas cosas del fútbol, casi la pierde en una de las últimas. Entre Milton Celiz -de lo mejor en el visitante- y Raúl Poclaba encabezaron el contragolpe que terminó en gol, pero la jugada fue invalidada por posición adelantada para el alivio de todo el Estadio Guillermo Bonín.Fue empate no más. Aunque no jugó con la tranquilidad que mostró en Pergamino, Juventud volvió a demostrar que está a la altura de aquellos que pretenden pelear bien arriba. El punto no solo le sirve a los conducidos por Acosta para sumar ante un grande, sino que el empate abona la confianza de un equipo que seguramente irá creciendo con el correr de las fechas.Además, aunque esto recién empieza, Juventud continúa invicto sin recibir goles en contra. Nada mal para un equipo que persigue el objetivo de mantener la categoría. Aunque mereció más, el punto vale mucho.
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