Autoconstrucción: Desde el Municipio destacaron el rol del Banco de Tierras
En calle Samaniego y Palavecino, Suburbio Sur, la Municipalidad entregó 10 viviendas que construyeron con sus propias manos mujeres de la ciudad. La obra fue financiada con fondos municipales. El intendente, Martín Piaggio, destacó la labor de las vecinas y de una comunidad que acompaña. Por Fabián Miró Fue el sueño concretado para 10 familias que en poco menos de 2 años levantaron su casa. Viviendas que se encuentran en un terreno de 10 x 20 metros. Las casas cuentan con una cocina-comedor amplia, dos piezas y un baño, construcción que abarca 52 m2 cubiertos, con revestimientos en baño y cocina, pisos cerámicos, además de rejas en las ventanas.Todas las mujeres que ahora tienen su hogar alquilaban o vivían en casas de familiares., gracias al programa "Hago mi casa" que lleva adelante el municipio.En el acto inaugural, el intendente Martín Piaggio, dijo que se "trata de un idea que amerita para reflexionar". Agregó que también es un "pequeño momento de encuentro para saber lo que ha ocurrido detrás de esta historia".Acotó que la necesidad de techo y de tierra es uno de los temas más "sentidos y difícil de abordar".Han sido dos años y medio muy difíciles para "acceder a programas de vivienda y en ese contexto nuestro equipo municipal comenzó a soñar con algunas herramientas que abrieron el camino al ingenio, a la voluntad, al compromiso de decir que no nos íbamos a quedar de brazos cruzados".El presidente municipal destacó la importancia de contar con un "banco de tierras de 60 hectáreas destinadas a cumplir el sueño de cientos de familias". Dijo que algunos grupos están "trabajando en la construcción de lo que será su hogar, en tanto que otras están dando los primeros pasos".Por su parte, la beneficiaria Paula Altamirano -en representación de las demás adjudicatarias- agradeció a quienes hicieron que esto sea posible porque "estas diez familias pudimos concretar este sueño tan anhelado" y comentó que "somos mamás que nos comprometimos de alma y corazón para poder trabajar todos los días, con frío y con calor, aportamos valentía, compromiso y responsabilidad porque queríamos un futuro mejor para nuestras familias, un hogar hecho con nuestras propias manos".Luego de las palabras los funcionarios entregaron las llaves de las casas y además representantes de la Mesa de Gestión de Suburbio Sur entregaron obsequios a las adjudicatarias y sus familias.Estuvieron presentes el viceintendente Municipal, Jorge Maradey, el secretario de Gobierno, Ignacio Farfán, el secretario de Hábitat, Ricardo Delvechio, el director de Viviendas Municipal Víctor Ingold, el ex intendente de Gualeguaychú Daniel Irigoyen, el director Departamental de Escuelas, Héctor De la Fuente, concejales, funcionarios Municipales y vecinos. El sueño de la casa propiaEn sus horas libres las mujeres trabajaron duramente en la construcción de lo que hoy es su hogar. Levantaron cimientos y paredes, revocaron, pintaron, colocaron las cerámicas en los pisos de cocina, baños y piezas, colocaron techos, machimbre y demás. En síntesis todos los trabajos inherentes a una construcción que demandó poco más de dos años. La mayoría no tenía idea de lo que era una cuchara de albañil, una pala, una plomada, un balde, pero con el correr del tiempo se fueron familiarizando con los elementos de trabajo y pueden decir con orgullo "Levanté con mis manos lo que hoy es mi hogar".Ivana Reyes, vecina del barrio, una de la que autoconstruyó su casa dijo que se trató de una "experiencia única, y si bien nunca había trabajado en tareas relacionadas con la construcción, aprendí y acá está el producto de un esfuerzo que nos demandó mucho tiempo". Destacó que "cuándo podíamos trabajábamos 8 horas y cuando no entre 3 y 5 horas".Recordó que la obra arrancó en "abril del 2016" y que lo hicieron con "muchas ilusiones, la de contar con la llave de nuestra casa, sueño que hoy- por ayer- se hizo realidad".Ivana vivía en la casa de su suegra en una "habitación y un baño que hicimos en lugar". Agregó que se anotó en el año 99 "cuando estaba embarazada de mi hijo mayor".Por su parte María José Morán, alquilaba en Villa María, destacó que es una "bendición contar con un techo propio y no pagar más una renta que me demandaba $5000 al mes ". Comentó que tiene cinco chicos, el menor de "tres años.Norma González, vecina del barrio, recordó que "vivía en una casa prestada". Expresó que no pagaba alquiler y que ahora tiene que abonar una cuota por la vivienda, algo que "haré con gusto porque no hay nada igual que vivir en tu casa, máxime si la levantaste con tus manos. Fue algo que nunca olvidaré, porque todas aprendimos a hacer un pozo, colocar un ladrillo, el techo con las piernas temblando arriba de un tablón".Silvina Núñez, fue la encargada de " armar los hierros, tarea que aprendí muy bien", señala y agrega que junto a Silvia "hicimos la instalación eléctrica".Marta Rébora, alquilaba en la zona del Hipódromo contó que en la "construcción de las casas hacía de todo un poco, fundamentalmente levantar paredes".Paula Altamirano señaló que "por suerte llegamos al día que tantos anhelábamos". Agregó que trabajó en "distintas tareas, dado que arranqué como la mayoría de cero. Era lo que se dice "peón de albañil", nada de tareas de terminación de obra".Marina Martínez se crió en el barrio donde hoy están las viviendas, pero habitaba una casa que le prestaban en el barrio de la Cuchilla. Por fortuna "puedo dejar de pagar el alquiler que cada día se me hacía más costoso".Silvia Doello, madres de dos varones, abuela de dos nietos y una nuera, dejará el barrio Fiorotto donde habitaba para "vivir en mi casa y cumplir el sueño de toda persona".Barrio "12 de abril"El nombre elegido para el barrio, por ser la fecha en la que comenzaron con las obras, en 2016.
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