Banda narco: El crimen de Mauro Etcheverry fue la punta del ovillo para Gendarmería
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Durante los cinco días de audiencia en el Tribunal Oral Federal de Paraná se escucharon testimonios de los investigadores de la Gendarmería del Escuadrón 56, sobre el seguimiento a la supuesta banda narco que operaba entre Buenos Aires y Gualeguaychú.Seis días habrá que esperar para conocer el veredicto del Tribunal Oral Federal de Paraná en el juicio contra seis personas acusadas de integrar una organización dedicada a la venta de cocaína en la ciudad de Gualeguaychú: el jueves 20 de agosto los jueces Lilia Carnero, Roberto López Arango y Noemí Berros darán su sentencia.El fiscal general José Ignacio Candioti solicitó penas de entre cuatro y nueve años de cárcel para los acusados, según la responsabilidad de cada uno; mientras que los abogados defensores cuestionaron la investigación y reclamaron la nulidad de las interceptaciones telefónicas realizadas sobre los imputados y de los procedimientos.Candioti acusó a Pablo Martín Ludueña de ser el organizador de la banda que traficaba droga y pidió que sea condenado a 9 años de prisión y una multa de $15.000.En un escalón inferior dentro de la estructura delictiva ubicó a Miguel Ángel Braun y la abogada Elena Cecilia Gómez, acusados por el delito de tenencia de estupefacientes con fines de comercialización, para quienes pidió 7 años de cárcel y $15.000 de multa; mientras que Miguel Exequiel Braun fue ubicado en un mismo nivel de responsabilidad, aunque "con un nivel menor de involucramiento", por lo que solicitó una pena de 6 años de prisión y multa de $10.000.En el caso de Olga Gladys Sosa, acusada de regentear un kiosco de venta de drogas, el fiscal consideró que actuaba "bajo los designios de su hijo (Exequiel) y su ex pareja (Miguel Ángel), y por eso pidió que sea condenada a 4 años de prisión y $3.000 de multa. El último eslabón de la cadena, Diego Maximiliano Barreto, fue acusado por el delito de transporte de estupefacientes, y pidió una pena de 5 años de prisión y multa de $3.500, aunque en su caso atenuó la responsabilidad por haberse acogido a la figura del "arrepentido", ya que brindó datos de quién le había dado la droga y para quién.El acusador público, además, solicitó el decomiso de tres automóviles de alta gama, una moto de alta cilindrada y una gran cantidad de dinero ($100.654 y 13.305 dólares), por considerar que "son producto del delito" que se les endilga a los integrantes de la banda. Se trata de un Citroën C3, a nombre de Braun hijo, un Mini Cooper y un Peugeot 308, secuestrados en la casa de Ludueña y, si bien no estaban a su nombre, tenía autorización para conducirlos y era quien pagaba los seguros de ambos. Conexión policialLa banda fue desbaratada el 2 de noviembre de 2013, con la detención de la mula y los otros doce allanamientos en Gualeguaychú, Avellaneda y Capital Federal. Pero curioso si se quiere había sido el origen de la investigación: un testigo en el juicio por el crimen de Mauro Etcheverry, un joven de 17 años muerto de una puñalada letal en la madrugada del 13 de mayo de 2012, vinculó el crimen con la droga y puso en conocimiento del tribunal la posible comisión de delitos relacionados con la venta de estupefacientes en la casa de Olga Sosa, en calle Los Alerces de Gualeguaychú. Por ese caso fue condenado en marzo de 2013 Raúl Lencina, a 14 años de prisión.Otro condimento que tiene la causa es la presunta complicidad policial: en un principio estuvo involucrado Abel Salva, que trabajaba como ordenanza en una escuela, vendía drogas en su domicilio y hacía repartos a domicilio, como si fuera un delivery.De la investigación surgió que los Braun y la abogada Gómez abastecían a Salva de la cocaína que revendía. En la actividad de tráfico también colaboraba Rodrigo Salva, el hijo, integrante de la Policía de Entre Ríos.Los dos Salva aparecen en las escuchas. "El hijo de Salva habló por teléfono con Braun por una diferencia por el dinero que le cobraron a su padre. Rodrigo, como había estado en (la Dirección) Investigaciones, sabía cómo era la metodología (de intervención de teléfonos) y cambiaba continuamente de número", reveló el jefe de la investigación. Fuente El Diario
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