
En La Rambla, los turistas escribieron su lugar de origen en muestra de solidaridad
Federico Chaia y Clara Mayoral se enteraron de los ataques terroristas cuando aterrizaron en Catalunya. Lo que iba a ser un viaje de placer quedó a un lado por una Barcelona en shock, de luto y muy paranoica.Amilcar Nani"Fue re duro porque llegamos y todos nos hablan de lo mismo, está toda La Rambla de Barcelona vallada: imagínate la Costanera de Gualeguaychú entera con vallas y cinta de seguridad, y todos los medios de todas las partes del mundo y todas las fuerzas de seguridad en ese lugar". El paralelismo fue hecho por Federico Chaia y Clara Mayoral, una pareja de Gualeguaychú que viajó el jueves a Europa y que recién se enteró de los atentados terroristas que asesinaron 14 personas e hirió a más de 80, algunas muy grave, cuando su avión aterrizó en el aeropuerto catalán.
"Cuando llegamos nos encontramos con una Barcelona toda militarizada. El aeropuerto estaba lleno de policías, y como nuestro hotel está en la zona donde ocurrió la tragedia, cuando llegamos a la plaza de Catalunya fue aún más impresionante la cantidad de patrulleros y policías que había en el lugar", relataron ambos a ElDía."Tuvimos que pasar por el lugar donde ocurrió el ataque, y de golpe estábamos recorriendo toda la zona del atentado a las cinco y media de la mañana. La gente estaba impactada, aún lo está. Ninguno podía entender nada y todos hablaban sobre lo mismo. Fue muy shockeante, y como estaban todos los locales cerrados era aún más impresionante".
Un maletín abandonado en una ciudad paranoicaUn hecho curioso que vivió esta pareja local en una Barcelona convulsionada fue cuando al mediodía del viernes tomaron un subte y vivieron un episodio que difícilmente olviden alguna vez."Cuando nos sentamos en un asiento que estaba vacío, un tipo nos saca de ahí, medio de mala manera. Sin preguntar por qué nos corrimos, y al instante otra pareja se sienta en ese lugar y también la sacan. Lo mismo pasa con una tercera pareja. Cuando miramos bien, en ese asiento notamos que había un maletín abandonado. No te puedo decir el miedo que sentimos de repente. Recién ahí entró un policía con un perro y comenzó a revisar el maletín. No sabemos qué pasó con ese maletín porque enseguida nos fuimos. No sabemos si fue que alguien se lo olvidó o era algo más. Lo cierto es que hay mucha paranoia acá, todo el tiempo, y es muy contagiosa", relata Chaia.
Y los momentos particulares al recorrer una ciudad desencajada luego de un ataque no terminaron con el episodio del subte."Un momento emotivo fue cuando estuvimos en el centro, y se hizo un minuto de silencio. La gente acá está desencajada, muy triste. Y es gente de todos lados: españoles, latinoamericanos, árabes, ingleses, italianos, todos están igual", cuenta por su parte Clara."La sensación acá es que nadie entiende por qué sucedió algo así acá, siendo Barcelona una ciudad tan abierta, donde son aceptadas personas de todas las nacionalidades. Está lleno de argentinos, pero también lleno de ingleses y lleno de árabes. Europa está re castigada", concluyeron.