Barsanti imprimió 720 antifaces 3D para que los deportistas del Mundial de Canotaje se lleven un pedacito del Carnaval
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La iniciativa surgió a partir de una propuesta vinculada a la organización del Mundial de Canotaje 2026 en Gualeguaychú. En apenas unos días, Emilio Barsanti tuvo que producir 720 antifaces impresos en 3D, con los colores y el logo del Carnaval del País. El trabajo demandó más de 5.700 horas de impresión, tareas de pintura y la ayuda de sus amigos para llegar a tiempo con la entrega.
Emilio Barsanti asumió uno de los mayores desafíos de su trabajo como artísta: fabricar 720 antifaces de Carnaval mediante impresión 3D para los deportistas que participan del Mundial de Canotaje 2026, que se desarrolla en Gualeguaychú. La propuesta busca que quienes llegan desde distintos lugares del mundo se lleven un recuerdo de la fiesta popular más representativa de la ciudad.
“Leo Rosviar, que está involucrado en la organización, me pidió que hiciera un primer diseño y una prueba. La consigna era que el antifaz tuviera el logo de nuestro Carnaval y, obviamente, los colores”, contó Barsanti. Después de probar dos o tres diseños, eligió uno que le gustó, lo presentó y, unos días más tarde, recibió la confirmación para comenzar la producción.
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Sin embargo, el tiempo jugó en contra. “La confirmación fue 14 días antes de que arrancara el Mundial. Para colmo, me avisaron un viernes y hasta el martes de la semana siguiente no me llegaban los insumos para arrancar”, recordó.
El volumen del pedido y los plazos convirtieron el encargo en un desafío sin precedentes para el emprendedor. “Sin dudas, fue el desafío más grande hasta ahora. Fueron 720 antifaces que tardan ocho horas de impresión cada uno. Estamos hablando de más de 5.700 horas de impresión, sin contar todas las veces que, por alguna falla, pierdo todo”, explicó.
Pero la impresión fue apenas una parte del proceso. Una vez terminadas las piezas, había que pegarlas, pintar los colores y realizar a mano los detalles dorados, uno por uno. Una tarea minuciosa que se sumó a las largas jornadas de trabajo para cumplir con la fecha de entrega.
En ese tramo, la colaboración de sus amigos resultó fundamental. “Nada de este trabajo lo hubiese logrado sin la flota de mis amigos, que durante cuatro días seguidos vinieron a ayudarme a armarlos con sus elásticos para que estuvieran listos para entregar”, destacó.
Barsanti trabaja solo, por lo que la producción exigió días de mucho esfuerzo y pocas horas de descanso. “Fueron muchos días sin dormir”, reconoció. Aun así, la satisfacción llegó al ver el resultado y la recepción de los antifaces entre los participantes del certamen internacional.
“Estoy muy satisfecho al ver a personas de todas partes del mundo subiendo a sus redes sociales fotos con su antifaz, llevándose un pedacito de nuestro Carnaval y, bueno, algo hecho por mí”, expresó.
Finalmente, agradeció a quienes confiaron en su trabajo y a las personas que lo acompañaron durante la producción. “Estoy muy agradecido a los que confiaron en mí, y a mis amigos y mi familia por ayudarme a lograrlo”, concluyó.
