Bayer, Benetton, la prensa y los asesinatos
En la Campaña al Desierto hubo un fin: la apropiación de la tierra. En el avance de Benetton sobre la Patagonia pasó lo mismo: 900.000 hectáreas de tierras fértiles y recursos naturales. Lo mismo desató la feroz matanza a sangre fría de Cristian Ferreyra: ocupar la tierra de la Vía Campesina. Por Adrian PinoEsta semana los hechos se concatenaron para mostrar lo profunda que resultan las raíces de los problemas actuales. Osvaldo Bayer nos alertó a todos el lunes por la noche que el proceso iniciado con la denominada "Campaña del Desierto" tenía un fin primario: apropiarse de las tierras en las que habitaban los pueblos originarios.Pero también nos dijo que la matanza de ranqueles, tehuelches, mapuches y tantos otros ocupantes naturales de las tierras no terminó con la abolición de la esclavitud, ni con la consolidación democrática o la incorporación de los derechos indígenas en la Constitución, sino que continúa aún hoy. A sangre y fuegoLa matanza de tres habitantes de Jujuy que osaron construir sus precarias viviendas en un rinconcito del extensísimo ingenio Ledesma, del poderoso aliado oficial..., fue una clara señal. Las tres muertes sin embargo no bastaron. Esta semana, un asesinato a sangre fría fue perpetrado por matones contratados por los poderosos empresarios sojeros que intentan quedarse con las tierras en Santiago del Estero: Cristian Ferreyra de 22 años fue la víctima (ver pág. 4), "culpable" de habitar los suelos argentinos y querer defender ese vínculo natural con la tierra que no sabe de propiedad privada ni de ganancias extraordinarias. Los nuevos dueñosPero también Bayer denuncia a los gritos que la Patagonia vendida, como la bautizó en su primer libro Gonzalo Sánchez, caía en manos de los grandes magnates mundiales. Como reseña Perfil.com al momento de presentar el libro "La Patagonia vendida se sitúa al sur del Sur, justo donde se termina el mundo y empieza el paraíso, en el lugar donde los millonarios del tercer milenio encontraron su lugar... poco a poco van transformando el rincón más olvidado de la Argentina en un gigante barrio privado alambrado por montañas, ríos y estepa".Y mientras eso ocurre, esos grandes intereses como Benetton (adquirió 900.000 hectáreas en la Patagonia para convertirse en el principal terrateniente de la Argentina) tienen la capacidad suficiente para ser noticia por la provocativa campaña publicitaria que montaron mostrando al Papa, Obama, Chávez y otros besándose en la boca (ver recuadro), pero pasan desapercibidos en los grandes títulos de la prensa capitalina cuando se quedan con vastas extensiones de tierra de la Patagonia argentina.Debe aparecer el documental "Awka Liwen", Indimedia o lavaca.org para encontrar el lugar por donde transita esa información tan necesaria para entender nuestro tiempo, que apenas si asoma en los medios de comunicación de los grandes intereses empresarios.Mientras tanto, los grandes capitales transnacionales siguen arrasando con los pueblos originarios y las formas de vida campesina, que se resisten a ceder sus tierras a sabiendas que el éxodo implica, además, desligar su vida de la armonía que mantienen con la naturaleza. Para saber másLa Patagonia vendida (Ed. Marea)(Imagen del libro)Awka Liwen (documental)Escrito por Osvaldo Bayer http://.lavaca.org ESTE CONTENIDO COMPLETO ES SOLO PARA SUSCRIPTORES
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