VIBRANTE PARTIDO
Bélgica y Egipto empataron 1-1 en su debut en el Grupo G del Mundial 2026
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Los europeos dominaron largos pasajes y buscaron el triunfo hasta el final, pero Egipto sostuvo el orden defensivo y el empate. Ambos equipos se reparten un punto, ahora esperan a sus rivales, Irán y Nueva Zelanda
Bélgica empató 1-1 con Egipto en el debut de ambos en el Grupo G del Mundial 2026, en un partido marcado por la paradoja entre el volumen ofensivo europeo y la eficacia del equipo africano. Los belgas monopolizaron la iniciativa en largos pasajes, pero chocaron con un rival ordenado, que defendió bajo presión y encontró ventajas en transiciones rápidas para sostener el resultado.
El 1-1 dejó un punto para cada selección en su primer paso por el torneo: Egipto pegó primero con un remate a tiempo y Bélgica lo igualó con una acción inmediata de su centrodelantero. La FIFA, además, acreditó el tanto belga como autogol de Mohamed Hany y no como gol de Romelu Lukaku, aunque el marcador no se movió del 1-1. El empate se definió por detalles: una ráfaga de eficacia, un palo y dos equipos que cerraron con ambición.
Egipto abrió el marcador a los 19 minutos: Emam Ashour convirtió el 1-0 y obligó a Bélgica a correr el partido desde atrás. Antes y después del gol, los “Diablos Rojos” intentaron instalarse en campo rival con Kevin De Bruyne como eje y con la movilidad de Leandro Trossard y Jérémy Doku, pero el primer tiempo expuso una falta de puntería que condicionó el desarrollo.
Al descanso, el encuentro ya mostraba su tendencia: Bélgica acumuló posesión y remates —8 contra 2—, pero se fue sin un solo disparo entre los tres palos del arco defendido por Mohamed Abou Gabal. Egipto, en cambio, fue directo: dos remates, dos a puerta y un gol, con una defensa que despejó centros y bloqueó líneas de pase en el área.
La remontada belga y el giro del segundo tiempo
En el complemento, Bélgica aumentó la presión y encontró situaciones más claras. A los 52 minutos, De Bruyne estrelló un remate en el palo, una jugada que anticipó el asedio. Más tarde, el equipo movió el banco: a los 56’ ingresaron Nicolas Raskin por Thomas Meunier y Maxim De Cuyper por André Onana; el propio De Cuyper vio la amarilla a los 75’.
La igualdad llegó a los 66 minutos con una secuencia tan rápida como decisiva: ocho segundos después de ingresar, Lukaku aprovechó la primera pelota que tocó y empujó el 1-1 ante Egipto. Minutos después, a los 70’, la FIFA adjudicó la acción como autogol de Hany, una corrección estadística que no alteró el partido, pero sí el registro individual.
Egipto respondió sin resignarse. El equipo africano sostuvo su plan y siguió atacando: Marmoush probó en varias ocasiones —una corrida desde mitad de cancha a los 59’ y otro intento a los 84’— y Zizo generó peligro al 79’, en un tramo de ida y vuelta que anticipó un cierre abierto.
Cambios, último empuje y un final sin desempate
En el tramo final, Egipto hizo dos sustituciones: Ramy Rabia ingresó por Ashour a los 71’ y Zizo entró por Mostafa Zico a los 76’. Bélgica respondió con dos movimientos a los 85’: Matias Fernandez-Pardo reemplazó a Doku y Hans Vanaken ingresó por De Bruyne.
Con cinco minutos adicionados, Bélgica buscó el desnivel con pelota parada y remates desde segunda línea. A los 94’, un disparo de Mechele se fue por encima del arco egipcio y selló el 1-1 definitivo, después de un cierre de ida y vuelta en el que ninguno logró encontrar el golpe final.
