Belgrano, visionario y precursor - 2ª parte
Desde Neuquén, el Prof. Gercek abrió un abanico de interesante aspectos que contemplan la formación, el pensamiento, la palabra y la obra de Manuel Belgrano. Por Mario Gercek En la primera entrega sobre el creador de la bandera se ha hecho referencia a su familia, sus estudios, su formación en economía política, la influencia de las Nuevas Ideas y de la Revolución Francesa en su pensamiento, su designación en el cargo de secretario perpetuo del Consulado de Buenos Aires, las funciones de esta institución colonial y el lamentable estado de subdesarrollo en que se encontraban las distintas regiones del virreinato del Río de la Plata como consecuencia del monopolio comercial, el contrabando y la excesiva presión fiscal de la corona española. En este artículo se pretende abordar el pensamiento y la obra del secretario del Consulado.Gregorio Weinberg sostiene que la "verdadera preparación para la vida pública" la hizo Belgrano a pesar de Salamanca. Asimiló -como se dijo en el artículo anterior- las Nuevas Ideas que alimentaron la Revolución Francesa, magno acontecimiento cuya primera etapa coincide con los últimos años de su permanencia en España ( 1). Pero no solo abrevó en las obras de los pensadores franceses. Hablaba fluidamente el italiano y leyó en ese idioma a los economistas más destacados de la península itálica, Genovesi , Galeani y Filangieri. En Francés leyó a Quesnay y Dupont de Nemours. Frecuentó también la obra del inglés Adam Smith en un compendio elaborado por el marqués de Condorcet. Entre los españoles se sintió especialmente atraído por el pensamiento y la obra de Gaspar de Jovellanos, cuyo sentido práctico y vocación reformista admiró. Los italianos y franceses lo introdujeron en el conocimiento, valoración y promoción de la Fisiocracia, primera escuela científica de economía política. Los fisiócratas consideraban que la agricultura era la única creadora de riqueza, a diferencia de la industria y el comercio que sólo la transforman; rechazaban la excesiva intervención estatal y propiciaban la libertad de comercio. El Mercantilismo, sistema propio del absolutismo, consideraba la moneda "como equivalente de la riqueza", a partir de la acumulación de metales preciosos y una balanza comercial favorable; subordinaba la agricultura al intercambio; propiciaba un pronunciado proteccionismo. En el orden internacional apoyaba la lucha por el acceso a mercados proveedores de materias primas baratas (2). Se destaca que, cuando el secretario Belgrano defendió la libertad de comercio, sobre todo en la Memoria de 1809, no lo hizo con la mentalidad y los objetivos de los comerciantes ingleses -de Buenos Aires y de Gran Bretaña- seguidores de Adam Smith: lo entendió como la solución para terminar con el monopolio de los comerciantes españoles de Bs.As. y de la península, por la apertura de nuevos puertos en España y en América y en oposición al descarado contrabando que los propios monopolistas realizaban con los barcos ingleses en el Río de la Plata. Mediante esta actividad clandestina se inundaba el territorio con mercaderías elaboradas en los talleres británicos, a bajo costo, merced a los avances técnicos propios de la primera fase de la revolución industrial. Esta competencia desleal amenazaba seriamente la existencia de las artesanías del interior.En Don Manuel la educación fue un desvelo, una preocupación y una cuestión de estado, aun antes de la formación de nuestra nación. Mandelli sostiene que Belgrano "hablaba de educación con ternura de maestro". El mismo autor afirma que el pensamiento y la obra educacional del prócer, antes y después de la Revolución de Mayo, abrevan en el pensamiento y la obra de su contemporáneo, el gran pedagogo suizo Juan Enrique pestalozzi (3). Este era partidario de llevar a la práctica en las escuelas algunas de las revolucionarias ideas de Rousseau. Defensor de una educación integral (intelectual, moral, artístico-técnica), Pestalozzi es un precursor de la educación popular; "Creía que el camino para salvar a las masas populares de la miseria espiritual y económica, más que por la revolución violenta o las leyes, era por la educación (4). Esta convicción fundante alentó el quehacer del futuro triunfador en Tucumán y Salta desde su retorno de Europa en 1794. Sobre la base de las influencias antes indicadas se puede afirmar con Weinberg que, desde la Secretaría del Consulado de Bs. As., su peocupación lo abarcó casi todo: propuestas para la construcción de caminos, puentes, faros; estímulo para los estudios agronómicos y la difusión de cartillas informativas agropecuarias; interés en el uso de abonos, en el novedoso procedimiento de la rotación de cultivos y en la práctica de la forestación; fomento de exposiciones y congresos "(...) para discutir y exhibir lo realizado" de productos del suelo; institución de premios para estimular las innovaciones en el campo de la producción. Sus afanes "fueron tan amplios como las necesidades del virreinato, y tan generosos como que estaban inspirados por su patriotismo al servicio de la tierra y sus hombres" (5). En materia educativa no sólo fue propulsor sino, sobre todo, precursor, porque a él se deben las primeras ideas orientadas a la organización institucional de la enseñanza pública. Creyó en el valor del conocimiento y de su aplicación a la educación de la niñez y a la formación profesional de la juventud. Vio la necesidad de crear escuelas de primeras letras para niñas y niños. A raíz del abandono en que se encontraba la educación de la mujer, sobre todo en el ámbito rural, fue el primero en proponer la fundación de escuelas profesionales de mujeres. Estuvo convencido de que la agricultura no prosperaría si antes no se educaba al campesino. Por eso sugirió la formación de establecimientos primarios rurales y de una escuela de enseñanza industrial para la elaboración de la lana y el algodón Con clara postura de visionario requirió la instrumentación de escuelas de comercio, pues imaginó un activo intercambio de la futura producción nativa por mercaderías de otros países sin la mordaza del monopolio. Sus mayores logros fueron la fundación y puesta en funcionamiento de la Escuela de Náutica y la Academia de Dibujo. Estos emprendimientos lo acreditan como precursor de la enseñanza artística y científica en los tiempos que transitan entre la colonia y la Revolución. Muchas de sus iniciativas, expuestas en sus dieciséis memorias, en el Semanario de Agricultura, Industria y Comercio y en el Correo de Comercio se diluyeron por la insensibilidad y el desinterés de las autoridades metropolitanas, no pocas veces por el escaso o nulo apoyo de los miembros del Consulado. La Escuela de Náutica y la Academia de Dibujo funcionaron pero tuvieron corta vida. Fueron clausuradas por considerárselas onerosas y "de mero lujo". Con referencia a las dificultades que encontró en su gestión, propias de su espíritu inquieto y progresista, Belgrano consignó en su Autobiografía lo siguiente: " (...) no puedo decir bastante mi sorpresa cuando conocí a los hombres nombrados por el Rey para la junta que había de tratar la agricultura, industria y comercio, y propender a la felicidad de las provincias que componían el virreinato de Buenos Aires; todos eran comerciantes españoles; exceptuando uno que otro, nada sabían más que su comercio monopolista, a saber: comprar por cuatro para vender por ocho, con toda seguridad: (...)". "(...) Mi ánimo se abatió, y conocí que nada se haría a favor de las provincias por unos hombres que por sus intereses particulares posponían el del bien común. Sin embargo, ya que por las obligaciones de mi empleo podía hablar y escribir sobre tan útiles materias, me propuse, al menos, echar las semillas que algún día fueran capaces de dar frutos, ya porque algunos estimulados del mismo espíritu se dedicasen a su cultivo, ya porque el orden mismo de las cosas las hiciese germinar (6).Sólo por esta enorme y trascendente labor Don Manuel se hace acreedor al reconocimiento de la posteridad. Cabe ahora preguntarse si la posteridad se ha hecho cargo de cultivar todas aquellas semillas sembradas por Belgrano que en su momento no fructificaron. CITAS.-(1)- WEINBERG, Gregorio, Manuel Belgrano, en BELGRANO, Manuel, Autobiografía y otras páginas, Bs. As, Eudeba, 1966,págs. 6 a 8.(2)- WEINBERG, Gregorio, ob. Cit.,, págs, 9 a 11.(3)- MANDELLI, Humberto A., Las Escuelas donadas por Belgrano y su reglamento, Buenos Aires, Consejo Académico de Estudios Belgranianos, departamento del Instituto Belgraniano Central de la República Argentina. Bs.As., 1974, Cuaderno N° 2, pág. 11.(4)- MANDELLI, Humberto A., ob. Cit, págs. 18-19.(5)- Weinberg, Gregorio, ob. Cit., pág. 14.(6)- BELGRANO, Manuel, Autobiografía y otras páginas, Bs. As., Eudeba, 1966, págs. 25-26.
MEMORIAS REDACTADAS POR BELGRANO En su carácter de secretario perpetuo del consulado de buenos aires entre 1794 y 1809. Hasta la fecha se conocen los textos y los contenidos de siete de las dieciséis memorias escritas por Belgrano;1)- Máximas generales del gobierno económico de un reino agricultor. Tradución hecha por Belgrano de las Máximas de Francois Quesnay (1794).
2)- Modos generales de fomentar la agricultura, animar la industria, proteger el comercio en un país agricultor (1795).
3)- Principios de la ciencia económico política. Traducido por Belgrano de obras de varios fisiócratas europeos.
4)- Utilidades que resultarían a esta provincia y a la península del cultivo del lino y cáñamo ( 1797).
5)- Sin título, sobre la dependencia mutua entre agricultura y comercio (1798).
6))- sin título, sobre el establecimiento de curtiembres (1802).
7)- Sin título, sobre la liberalización del comercio exterior (1809).
Se conocen los temas de otras siete memorias porque se los menciona en las actas del Consulado, pero se carece de los textos; -Sobre la necesidad de un aula de comercio (1800); Sobre la navegación del Río de la Plata (1803); Sobre un viaje científico por el virreinato (1804); Sobre la necesidad de aumentar la población (1805); Sobre la formación de una Sociedad de Agricultura (1806); Sobre el comercio interior (1807); Sobre un plan estadístico (1808).
No hay conocimiento del título ni del contenido de las memorias de 1799 y 1801. Hasta el momento están perdidas.Cita: NAVARRO FLORIA, Pedro, Las Memorias Consulares, en INSTITUTO NACIONAL BELGRANIANO DE LA REPÚBLICA ARGENTINA , Manuel Begrano, los ideales de la patria, Buenos Aires, Manrique Zago ediciones, 1995, págs. 123 a 125.
MEMORIAS REDACTADAS POR BELGRANO En su carácter de secretario perpetuo del consulado de buenos aires entre 1794 y 1809. Hasta la fecha se conocen los textos y los contenidos de siete de las dieciséis memorias escritas por Belgrano;1)- Máximas generales del gobierno económico de un reino agricultor. Tradución hecha por Belgrano de las Máximas de Francois Quesnay (1794).
2)- Modos generales de fomentar la agricultura, animar la industria, proteger el comercio en un país agricultor (1795).
3)- Principios de la ciencia económico política. Traducido por Belgrano de obras de varios fisiócratas europeos.
4)- Utilidades que resultarían a esta provincia y a la península del cultivo del lino y cáñamo ( 1797).
5)- Sin título, sobre la dependencia mutua entre agricultura y comercio (1798).
6))- sin título, sobre el establecimiento de curtiembres (1802).
7)- Sin título, sobre la liberalización del comercio exterior (1809).
Se conocen los temas de otras siete memorias porque se los menciona en las actas del Consulado, pero se carece de los textos; -Sobre la necesidad de un aula de comercio (1800); Sobre la navegación del Río de la Plata (1803); Sobre un viaje científico por el virreinato (1804); Sobre la necesidad de aumentar la población (1805); Sobre la formación de una Sociedad de Agricultura (1806); Sobre el comercio interior (1807); Sobre un plan estadístico (1808).
No hay conocimiento del título ni del contenido de las memorias de 1799 y 1801. Hasta el momento están perdidas.Cita: NAVARRO FLORIA, Pedro, Las Memorias Consulares, en INSTITUTO NACIONAL BELGRANIANO DE LA REPÚBLICA ARGENTINA , Manuel Begrano, los ideales de la patria, Buenos Aires, Manrique Zago ediciones, 1995, págs. 123 a 125.
ESTE CONTENIDO COMPLETO ES SOLO PARA SUSCRIPTORES
ACCEDÉ A ESTE Y A TODOS LOS CONTENIDOS EXCLUSIVOSSuscribite y empezá a disfrutar de todos los beneficios
Este contenido no está abierto a comentarios

