LA LUCHA CONTRA LAS MAFIAS ITALIANAS COMO PRECEDENTE
“Bien restituido”, el ambicioso proyecto que busca desmantelar la delincuencia organizada en Argentina
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Fue presentado el viernes en el Concejo Deliberante de Gualeguaychú. Se trata de un proyecto financiado por la Unión Europea que propone imitar en el país las herramientas con las que se logró torcerle el brazo a las mafias italianas. Nahuel Gieco es gualeguaychuense y en esta nota cuenta los pormenores de la iniciativa que, para ser exitosa, deberá interpelar a la política y a la sociedad en su conjunto.
Por Luciano Peralta
“Bien restituido – para el desmantelamiento patrimonial de la delincuencia organizada y el fortalecimiento de la sociedad civil” es un proyecto financiado por la delegación de la Unión Europea en Argentina. El mismo es ejecutado, hace un año, por cuatro organizaciones: Libera. Asociaciones, nombres y números contra las mafias (Italia); el Círculo Giurídico di Argentina; Asociación Civil por la Igualdad y la Justicia (ACIJ), y la Fundación Multipolar – conectando polos por la equidad social.
De ésta última es parte el gualeguaychuense Nahuel Gieco, quien vive hace varios años en Buenos Aires y llegó a la ciudad para participar de la jornada que, el último viernes, tuvo lugar en el Concejo Deliberante.
“Con una duración de cuatro años, Bien Restituido se propone trabar junto a los diferentes sectores del Estado y la sociedad civil para alcanzar un amplio acuerdo que permita avanzar en el proceso de enfrentar la criminalidad organizada a través del recupero de sus activos, pero con una orientación social, que ponga en un primer plano a la ciudadanía y a las víctimas del crimen organizado en el país”, explica uno de los materiales gráficos que fueron distribuidos en la jornada. Y sigue: “El proyecto busca contribuir al desarrollo sustentable e inclusivo de Argentina, procurando el desarrollo y posterior aprobación de una ley que permita que aquellos bienes criminales que hayan sido instrumento, producto y/o provecho de actividades criminales complejas sean transformados en bienes comunes, reutilizados social y económicamente por el Estado y toda la sociedad”.
La iniciativa cuenta con un precedente claro y exitoso: la lucha durante más de 30 años contra las mafias en Italia. Al respecto, Gieco contó que “Libera es un movimiento social italiano enorme que contiene a más de 1600 organizaciones de todos los colores políticos y tiene miles de socios voluntarios, lo que constituye un movimiento social muy fuerte. Es así como ha logrado desbaratar financieramente a la mafia italiana, porque no se trata solamente de que la Justicia meta preso a los cabecillas de las organizaciones criminales, porque eso sucedía y la propia estructura de la mafia hacía que el negocio continúe funcionando, lo que empezaron a hacer fue confiscarles todos sus bienes”.
El referente de “Multipolar”, fundación que trabaja en Capital Federal y en algunas localidades del conurbano con personas en situación de calle y extrema vulnerabilidad social, explicó cómo llegaron a concretar el Proyecto Bien Restituido.
“Nuestro objetivo es contener a esa población de alta vulnerabilidad y generar oportunidades de empleo digno. Para eso se los acompaña durante un año y medio con un equipo de siete profesionales. Pero esa población es sistemáticamente víctima del crimen organizado, por la trata de personas, por el narcotráfico, por las adicciones, hasta por lavado de dinero. Hemos tenido casos en los que organizaciones ilícitas les compran sus DNI a estas personas en situación de calle por 50 pesos para comprar dólares y hacer movimientos bancarios, les inventan una vida financiera. Después terminan en el Veraz y bloqueados a cualquier tipo de acceso, lo que genera más exclusión”, explicó Gieco.
“Entonces, por más que nosotros trabajemos un montón de cuestiones para generar las herramientas que permitan sacar a las personas de la calle e incorporarse laboralmente, nunca va a alcanzar porque existe un sistema que se abusa permanentemente de sus necesidades. Si no se ataca la lógica del crimen organizado, estas personas van a ser violentadas toda su vida, igual que las generaciones posteriores”, ahondó el gualeguaychuense.
La reutilización de los bienes es una práctica que permite al Estado cumplir con su deber de reparación de los daños padecidos por las víctimas directas e indirectas del crimen organizado. En este marco, el proyecto tiene como uno de sus objetivos más importantes la aprobación de una ley que permita velar por la “correcta custodia, administración y reutilización social de los bienes objeto de medidas cautelaras y decomiso en causas penales, para garantizar la reparación y la reinserción de las víctimas, como así también para fomentar el fortalecimiento de proyectos sociales y productivos”.
“Hoy en Argentina hay 20 mil bienes decomisados y cautelados por la justicia federal, y la mayoría no se usa o están pudriéndose en algún depósito”, cuestionó Gieco. “Hay pocos ejemplos muy buenos, como sucedió acá, en Gualeguaychú, cuando la justicia federal donó vehículos secuestrados al Copnaf o al hospital. Pero son experiencias aisladas, porque, de 1974 a la fecha, no hay una legislación ordenada, son leyes, decretos, acordadas de la Corte Suprema, muchas veces contradictorias entre sí. Entonces, nadie sabe en qué basarse y todo termina dependiendo de la buena voluntad de jueces y fiscales para hacer uso de esos bienes decomisados”.
El camino trazado, desde 1995, por “Libera. Asociaciones, nombres y números contra las mafias” es altamente provechoso para el resto del mundo. Tierras confiscadas a la mafia y puestas al servicio de una cooperativa productiva; una gran biblioteca pública de tres pisos en el centro de Roma, donde funcionaba una organización criminal, y una pizzería recuperada donde trabajan personas de alta vulnerabilidad social son sólo algunos ejemplos del enorme trabajo hecho.
“Bien restituido – para el desmantelamiento patrimonial de la delincuencia organizada y el fortalecimiento de la sociedad civil” propone imitar estas iniciativas y si bien el financiamiento de la Unión Europea es por cuatro años, el trabajo que hay por delante demandará de mucho más tiempo, siempre y cuando exista voluntad política de que así sea y un fuerte respaldo de la sociedad civil.
“El proyecto tiene varias etapas. La primera fue de mucha investigación y capacitación, participaron muchísimos jueces y fiscales, fueron más de 160 de todo el país. Con esa base, se empezó a escribir un proyecto de ley, que está avanzado, pero no está cerrado. Y este año vamos a seguir avanzado en la presentación del proyecto ante las organizaciones de la sociedad civil, que son quienes deben apropiárselo para que, en definitiva, esto funcione”, resumió Gieco, tras la jornada en Gualeguaychú.
