“Brasil copió de YPF y hoy es potencia petrolera”
En los '90 rifamos la renta petrolera -bajo Menem y con la anuencia de los Kirchner-. El efecto: desinversión y dependencia energética. Brasil hizo todo lo contrario. Eso le dijo a Radio Cero el especialista Gustavo Callejas, quien disertó el jueves en Gualeguaychú. Por Gustavo Rivas y Marcelo Lorenzo - Usted en el año 2005 ya había anticipando, públicamente, lo que hoy está pasando con la energía... Gustavo Callejas:- Sí, hay un trabajo mío publicado en Realidad Económica en este sentido. Donde yo decía que se iba a una des-inversión del sector. Estamos viendo las consecuencias de una política que abandonó la idea de privilegiar los hidrocarburos como una cuestión de Estado. La Argentina fue pionera de una concepción que miraba la cuestión energética como algo estratégico, como una política de Estado, que debe permanecer inalterable en el tiempo, más allá de los gobiernos. - ¿No es eso lo que lleva a cabo Brasil hoy? - Totalmente. Estrategia copiada de Argentina, con 20 años de atraso. Insisto, Argentina fue pionera. Estuvo muy arriba del resto de los países de América. Después todos se copiaron de lo nuestro. El primero que se aviva de lo que pasaba en el mundo con el petróleo fue Figueroa Alcorta. Una vez descubierto el petróleo en Comodoro Rivadavia, dicta un decreto que reza: "esta zona es mía (del Estado), acá no se mete ningún privado". Julio Argentino Roca, en cambio, había regalado el subsuelo a las multinacionales y a sus amigos. Ojo, no soy antirroquista fanático (... ) Fue Hipólito Irigoyen, después, quien crea Yacimientos Petrolíferos Fiscales (YPF). - Fue en 1916, en una época destrozada por la guerra mundial... - Así es. Irigoyen asume en un contexto dramático para el país y el mundo. Argentina era una factoría de Inglaterra. Le vendíamos productos de campo y a cambio le comprábamos manufacturas industriales, entre ellas combustibles. Yrigoyen encuentra un país parado, una economía que no elaboraba prácticamente nada. El contexto condicionaba la capacidad de maniobra del Estado: los conservadores por todos lados, la injerencia de las multinacionales, La Forestal, el poder en el sur de los grandes estancieros era más fuerte que el poder que tenía el Estado. ¿Qué hace, entonces? Percibió que el monopolio estatal del petróleo sería la palanca ideal para desarrollar al país. Vio que el combustible debía ser propiedad exclusiva de los argentinos. Solamente el Estado nacional -no las Provincias- preservaría ese recurso estratégico. No debía pasar con el petróleo lo que pasó con la otra riqueza nativa, la tierra, que fue utilizada en provecho de los conservadores. Entonces crea una empresa cívico militar, YPF, para ocupar el territorio y para desarrollar el petróleo. Pero el hacedor es Alvear. Había un gran ministro que era Tomás Le Bretón, que fue embajador de Yrigoyen en Estados Unidos y después fue ministro de Alvear, quien trae a Mosconi. Con el apoyo de Alvear, el general Enrique Mosconi hace YPF. Así, en 6 años de gobierno Argentina hace una obra maravillosa. Se descubren yacimientos en toda la geografía nacional, mientras se puebla al país. - Lo de YPF, entonces, fue una obra civilizadora. - Espectacular. Eso era lo que quería Yrigoyen. Era una empresa compuesta por "soldados civiles", como se decía entonces. Argentina hizo una refinería en 3 años. Y la primera gran refinería de América, la de La Plata. Esta política se siguió en el tiempo. Vinieron otros, y la continuaron. YPF, así, fue clave para la construcción del país. - Sin embargo, todo indica que vamos camino a importar combustible. ¿No es así? - Claro. Pero siempre se peleó por el auto-abastecimiento. Siempre YPF fue una herramienta fundamental. Con ella el país capturaba una renta extraordinaria. La renta se capturaba cobrando impuestos sobre las naftas. Entonces con esas rentas se creo Vialidad y todas las rutas que hoy existen en el país. Esas rutas fueron pagadas por YPF (...) De ahí salen los recursos para crear Agua y Gas del Estado. Los impuestos sobre los combustibles permitieron extender la red vial, se hicieron gasoductos, se pudo explorar y hacer represas. La infraestructura básica del país se hizo gracias a YPF. Todas las grandes represas del país -Comahue, Salto Grande y demás- se pagaron con los impuestos a los combustibles. Es decir, las pagamos todos los argentinos, varias generaciones de argentinos. Todo esto después lo regaló Menem. El concepto de los hidrocarburos como insumo estratégico para el país siguió hasta Alfonsín. Después, esa idea madre desaparece. La privatización del recurso, iniciada en los '90, sigue como política en la actualidad. El giro: de servicio público a mercancía - Desde los '90, entonces, el combustible devino una mercancía. ¿Es así? - Exactamente. El concepto de servicio público -que era un concepto asumido incluso por Perón, en la primera parte de su gobierno- involucra un derecho. Era un concepto que funda un derecho. El derecho que tiene todo argentino, por vivir en esta tierra, a tener acceso universal a la energía. El derecho a permanecer en el servicio. No ser expulsado del mismo, como pasó ahora con estos aumentos de Kirchner. Desaparecido el control de la renta energética, desaparece el servicio público. Hoy el que tiene plata, tiene acceso al gas licuado o a la luz. El mercado es el que discrimina quién sí y quién no. Incluso da lo mismo si al hidrocarburo, convertido en mercancía, se lo vende afuera. Esta ha sido la política de Menem, De la Rúa, Duhalde y Kirchner. - ¿Qué le sugiere que la Argentina haya dejado de explorar petróleo, en los últimos años?. - Es un disparate técnico-político y es incluso inconstitucional. La Constitución del '94 establece que los recursos naturales tienen que ser explotados pensando en la necesidad de las generaciones futuras. Nunca tuvimos reservas (...) En el año '89 llegamos a la reserva máxima de 18 años. Ahora estamos en 5 años. Con el gas pasa lo mismo. Mientras tanto, Brasil sigue copiando lo mejor de nuestra tradición petrolífera. - ¿Cómo nace Petrobras? - En el año '45, un general llamado Horta Barbosa creo Petrobras con la foto de Mosconi en el escritorio. Los brasileños vinieron acá, tasaron Gas del Estado, hace muchos años, antes de que la vendieran. Y estuvieron estudiando Gas del Estado, porque ellos empezaron a descubrir gas. La tasaron en 20 mil millones de dólares. Menem la vendió en 4 mil. Y la rompió (...) Este es otro tema. Había tres grandes empresas en el mundo: British Gas, Gas de France y Gas del Estado. La mejor era la nuestra. Gas de France no se tocó. Sigue siendo del Estado. British Gas fue privatizada por Margaret Thatcher. Pero no la rompió. Acá, en cambio, descuartizamos Gas del Estado. Un disparate. Le dimos a los franceses para que tendiera caños. Pero no pusieron un caño. Apenas llegaron a Paraná. Nadie invirtió (...) Y la garrafa vale 800 % más de lo que valía en la época de Gas del Estado. El kerosene también era un combustible del pueblo, porque había accesibilidad y permanencia. - ¿Cómo se explica que el sistema, que está privatizado, esté al mismo tiempo subsidiado? - Durante la convertibilidad (el peso uno a uno con el dólar), se estableció la libre disponibilidad de divisas (se podían mandar afuera), al tiempo que se prohibió la indexación. Pero el esquema cambiario beneficiaba mucho a las empresas (dólar barato). Esto consolidó a un grupo de petroleros (Repsol, Bulgueroni, Petrobras, etc.), que son los que tienen el poder en Argentina. Ellos nunca respetaron la no indexación. Manejaron el petróleo a precios internacionales. En los '90, así, pagábamos el combustible fabricado en Argentina, con materia prima argentina, al precio de Nueva Cork, en Estados Unidos, que es un país netamente exportador. Y las tarifas estaban en dólares también. Y aumentaban por el precio del dólar en Estados Unidos, por la tarifa en Estados Unidos. Esto fue así. Pero en determinado momento, todo este esquema estalló. En el 2001 explotó. Pero resulta que se habían llevado la plata para afuera. Nadie invirtió un dólar en mejorar nada, ni un caño de gas, ni un metro cúbico de petróleo, ni una nueva refinería. Eso sí, hicieron 20 gasoductos para vender a Chile. Cuando estalla la convertibilidad, el dólar se dispara. Entonces se decide pesificar las tarifas y se prohíbe expresamente la indexación. Cuando llega Kirchner mira para otro lado. No revisa los contratos petroleros que había firmado Menem. Y a los generadores de energía eléctrica, que son los dueños del negocio, tampoco se los toca. En estos sectores no funciona el mercado. No funciona la ley de la oferta y la demanda. No. El último que cotiza levanta los precios de los que cotizaron antes. Se ponen de acuerdo para fijar los precios. El problema es que no invierten. Por eso no hay generación de energía en Argentina. - ¿Cómo se explican los subsidios, entonces? - Cuando viene Kirchner no revisa estos contratos. Les deja los precios libres a los productores de crudo y a los generadores. Esos valores son mayores a los que paga el usuario. Entonces el Estado tiene que pagar esa diferencia. Es decir, la ley de Emergencia pública, por la cual se congelaron los precios, no rige para los productores y generadores. - Eso quiere decir que en un nivel funciona el mercado... - Sí, pero a la diferencia la pagamos entre todos. El problema es que se acabó la plata. Porque a la plata se la siguen dando a los petroleros, que mantienen los dólares afuera. Lo pagan los usuarios domésticos. Nos aumentan 400 o 500% el gas para pagar las importaciones. Importaciones que surgen por varias razones. Porque se exporta ilegalmente, aprovechando el buen precio internacional. Porque no se invirtió en exploración. Porque no alcanza la red troncal. Toda esta ineficiencia, entonces, la descargan en los usuarios domésticos. Tenemos, entonces, el negocio de la importación (que se paga con divisas). Lo que viene por barco, por ejemplo, es apenas el 8 % de lo que se consume al año. El barco da la vuelta y entra al polo petroquímico de Bahía Blanca. Quien trae el barco es Repsol, el amigo del poder. La solución estructural: recuperar la renta petrolera - El cuadro, según lo plantea, es complicado. Por un lado los subsidios no se pueden mantener, pero por otro lado el tarifazo no puede ser absorbido por la población (el gobierno retrocedió por temor a la protesta). ¿Cómo se sale de esta encrucijada? - En una crisis de des-inversión se sale con una sobreinversión. Sobreinversión significa que habría que inaugurar por ejemplo dos Chocones al año. Lo que significa 3 mil a 4 mil millones de dólares al año, por lo menos. Significa que habría que invertir en exploración más o menos entre 300 y 400 millones. 500 millones al año en el mar. Hay que buscar en el mar. Habría que ver que otra cosa hacemos con gas. Es mucha plata. - ¿Y la vía de la importación? - Es la pérdida del autoabastecimiento, que es la resignación. El autoabastecimiento fue el ideal de todos los presidentes argentinos que tenían interés en el desarrollo nacional. Ese fue el ideal. Incluso la justificación de algunos contratos, como los que firmó en su momento Frondizi, alegaban el autoabastecimiento. Si se pierde el autoabastecimiento, se pierde soberanía energética. El país, así, queda a merced de la fluctuación internacional del valor del petróleo. Este negocio está carterizado a nivel internacional (...) Argentina en el año '85 se autoabasteció. El gobierno tenía entonces los resortes del precio del combustible. Este control permite desarrollar sectores y zonas enteras del país, aplicando por ejemplo una tarifa diferencial. Por ejemplo: ¿por qué tiene que haber gas barato en el sur?. Pues porque es interés del país desarrollar y poblar la Patagonia. ¿Por qué tiene que haber combustible barato (gasoil) para el agro?. Pues porque el agro es el sector que más divisas genera para el país. Así funcionaría el esquema. Es un poco así la cosa. Lo mismo si se quieren, por ejemplo, financiar dos nuevas represas. Esa plata está en la renta petrolera. Esa renta existe: son 10.000 millones de dólares anuales. Pero no son del país, sino de los grupos petroleros privados. Ese monto son las utilidades líquidas y realizadas que surgen de los balances de las 7 compañías multinacionales que controlan el negocio en la Argentina. A esta renta, antes la manejaba YPF estatal. - Cuando se la vendió, sin embargo, se alegó que daba pérdidas millonarias... - Es que a YPF no le dejaban poner los precios que necesitaba. Su cuadro tarifario fue utilizado siempre como combate contra la inflación. Paralelamente, la sobrecargaban de impuestos y de costos. A la larga, llegó a tener esta ecuación: le daban 50 dólares pero el costo de producción por metro cúbico rondaba los 110 dólares (...) Lo que puedo decir es que YPF bancó siempre los presupuestos del Estado Nacional. Y bancaba los otros sectores de la economía. - O sea que era una especie de gran vaca lechera criolla... - Totalmente (...) Se fue YPF y se fue la utilidad de YPF. Entonces se fue la inversión. Se fue la inversión y ahora tenemos la crisis. - Es llamativo que ni México ni Brasil privatizaran su petróleo. Ni Pinochet privatizara la renta del cobre en Chile. - No privatizaron nada. Francia privatizó. Pero son privados franceses que trabajan para el país. En España privatizaron, pero son todos los amigos del rey. El rey es el Borbón es el jefe de la banda y los explotados somos nosotros. Y están los industriales, los banqueros del Banco Santander por un lado, y los banqueros del Banco de Vizcaya por el otro. - La ecuación, para usted, es muy simple: sin queremos inversión tenemos que recuperar la renta petrolera. ¿Es así? - Eso es lo que hace Brasil. Es la instrucción que Lula le dio a Petrobras. Si bien en la empresa participan algunos privados, la inversión del Estado es clave. Lula utiliza Petrobras como palanca de desarrollo del país. Sobre todo, la direcciona para sacarle el máximo rédito social, en un país que tiene muchos pobres. Es exactamente el pensamiento de Irigoyen (...) Hoy Brasil se ha convertido en una potencia petrolera y gasífera. Tiene el autoabastecimiento asegurado. Lo hizo copiando el modelo de YPF (...) Acá Enarsa, sin embargo, apaña el negocio de las multinacionales (...) Los contratos petroleros en Argentina son todos secretos. Los maneja De Vido (...) Los bolivianos, por primera vez en la historia, están consumiendo su propio gas natural. Ficha técnica El contador Gustavo Callejas habló el jueves en Gualeguaychú sobre la problemática energética. Lo hizo invitado por el Ateneo Gualeguaychú y la delegación local de la Universidad de Concepción del Uruguay (UCU). Fue en el marco de la segunda jornada del Curso de Construcción de Ciudadanía y Participación Política. Callejas fue subsecretario de combustibles de la Nación durante los años 1983/1986. Fue gerente financiero de Petroquímica "General Mosconi". Actualmente preside la Fundación "Arturo Íllia" y dirige el Instituto Energético de esa Fundación. Callejas, además, es vicepresidente del Grupo Moreno (Movimiento de Recuperación Energética). Es activo colaborador en las Revistas "Ciudadano" y "Realidad Económica", además de profesor universitario. ESTE CONTENIDO COMPLETO ES SOLO PARA SUSCRIPTORES
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