Buscan empresas que apadrinen a los abuelos del Hogar de Ancianos
:format(webp):quality(40)/https://eldiacdn.eleco.com.ar/adjuntos/240/imagenes/000/558/0000558143.jpg)
Actualmente son 23 los abuelos que viven en el Hogar de Ancianos. Cada uno de ellos le insume a la comisión administradora unos 6 mil pesos por mes, monto que cuesta reunir sumado a, por ejemplo, los 700 mil pesos que adeuda a la AFIP. Estela Gigena Cuando el Hogar de Ancianos Pía Unión de San Antonio de Padua abrió sus puertas en el siglo pasado -1936-, sus benefactores y las monjas encargadas de su administración hacían "maravillas" para mantenerlo, con una población que llegó a sumar en esos años, 150 abuelos hospedados.En los '60 podían darse el lujo de hacer una colecta anual que duraba tres días y lo recaudado les permitía cubrir los gastos operativos de todo un año. ¿La vida era más sencilla?, ¿la gente era más generosa? Vaya uno a saber la razón, pero lo cierto es que hasta hubo personas que legaron bienes en beneficio del Hogar.Muy lejano en el tiempo y en las circunstancias, la realidad del Hogar de Ancianos hoy es muy distinta y preocupante. Y la comisión que encabeza Darío Campostrini está ocupada en resolver estas cuestiones: saldar la deuda con la AFIP y asegurarse la cobertura de los gastos operativos. ¿Cómo? Consiguiendo personas o empresas que apadrinen a cada abuelo, para quienes se necesita mensualmente unos 6 mil pesos.En diálogo con ElDía, Mario Damer, encargado de personal del Hogar, y Gustavo Razzetto, asesor legal de la institución, reconocieron que si bien "los gobiernos provincial, nacional y municipal ayudan, no es suficiente. Es una ayuda", aclararon.El Hogar insume unos 150 mil pesos mensuales en su funcionamiento, de los cuales entre 50 y 60 mil pesos corresponden a los sueldos de los 10 empleados. Pero la realidad es que hoy el Hogar necesita aproximadamente 150 mil pesos para su funcionamiento mensual. Entre 60 y 70 mil pesos en sueldos y el resto en gastos generales, como el gas, los alimentos y la energía eléctrica, servicios que abonan como cualquier vecino, sin ningún tipo de descuento o beneficio, aunque se trate de una institución benefactora y sin fines de lucro que le da hogar a nuestros mayores solos y desposeídos."Hace dos años que no podemos pagar las cargas sociales de los empleados. Le debemos a la AFIP más de 700 mil pesos y no tenemos forma de pagarlo", se lamentaron los integrantes de la comisión directiva. PADRINOS SE BUSCANSi bien hoy cuentan con algunos benefactores permanentes, como la empresa Hermann, que dona la leche de todos los días, otros colaboran de manera intermitente, como las panaderías y algunos vecinos. Por lo tanto, diariamente hay que comprar lo necesario para la nutrición y bienestar de los abuelos y la limpieza del Hogar."Tenemos que conseguir padrinos. No puede ser que en Gualeguaychú no haya empresas que apadrinen un abuelo durante un año. Eso nos permitiría programar, organizarnos, no estar actuando sobre la crisis como ocurre actualmente", manifestó Damer y aseguró: "Ese es uno de los objetivos que tenemos en cuanto a cómo financiarnos mejor".Hoy el Hogar cuenta sólo con 400 socios que abonan una cuota equivalente al costo de un paquete de cigarrillos. "Con eso pagamos la factura de la luz", contó. MALDITA BUROCRACIA"Pero hay otra cuestión que es fundamental para nosotros, que ya no tiene que ver con la solidaridad de la gente de Gualeguaychú. Nos interesa fundamentalmente ser prestadores de Obras Sociales, específicamente del PAMI, al cual unos 16 abuelos están afiliados", explicó Damer.El Hogar de Ancianos recién obtuvo la habilitación municipal en el año 2012, después de 76 años de existencia, "gracias a que Juanjo (Juan José Bahillo) nos ayudó mucho y salió 'al toque', destacó Razzetto. Luego de ese paso se inició la tramitación ante el Gobierno provincial para lograr la habilitación pertinente, dado que es una de las exigencias del Pami para convertir al Hogar en prestador y así comenzar a percibir la mensualidad de los abuelos afiliados, hecho que aliviaría bastante las arcas de la institución."Hace dos años, tres meses y diecisiete días que la Provincia hizo la primera inspección. Tardaron mucho tiempo en venir. Luego hicieron otra. Nos dijeron que nos iba a dar una habilitación provisoria", recordaron.Aparentemente, el trámite 'duerme' en Desarrollo Social de la Provincia, donde deben expedir la habilitación como Instituto Gerontológico.Aún están esperando y haciendo malabares para afrontar los gastos. PUERTAS ABIERTASDamer y Razzetto contaron que quieren "abrir las puertas a la comunidad". En ese sentido, adelantaron que volverán a oficiarse misas regularmente, sumarán actividades y reciben ideas para compartir con los abuelos en el Hogar.
ESTE CONTENIDO COMPLETO ES SOLO PARA SUSCRIPTORES
ACCEDÉ A ESTE Y A TODOS LOS CONTENIDOS EXCLUSIVOSSuscribite y empezá a disfrutar de todos los beneficios
Este contenido no está abierto a comentarios


