Busti controló a los rebeldes en Diputados
Fue una rebelión que fracasó antes de concretarse o, parafraseando a un ex gobernador radical, un subloque “no nato” dentro del oficialismo en la Cámara de Diputados. Fue la repetida historia del malestar que expresan legisladores del bustismo porque el Poder Ejecutivo no los convida de poder, los sigue castigando por no haber jugado con el Gobierno en el conflicto del campo y privilegia sus acuerdos estratégicos con los intendentes.
Cada vez que tiene que bajar a un departamento con una obra de gobierno, Sergio Urribarri recurre a sus intendentes, esto es, a quienes lo sostuvieron internamente durante las jornadas más aciagas de la protesta agraria de 2008 y que son su principal base de sustentación política en el PJ entrerriano. Los legisladores enrolados con Jorge Busti se quejan, entre otras cosas, porque muchos de ellos juegan la interna departamental con los intendentes o los pocos legisladores que responden cerradamente al Ejecutivo.
La situación es la misma que se expresaba hacia fines del año pasado y que estalló en los prolegómenos del tratamiento del Presupuesto 2009. Pero ayer recrudeció cuando uno de los diputados - Juan Bettendorff - hizo declaraciones que fueron presentadas de modo confuso, dando por sentado un inminente quiebre del bloque oficial.
Según pudo saber Página Política, tras conocer los dichos del diputado de Gualeguaychú, el presidente de la Cámara puso orden, llamando uno por uno a los presuntos rebeldes.
Según explicó uno de los propios involucrados, los díscolos son José Allende, Juan Carlos Almada, Juan Bettendorff, Eduardo Jourdán, Alicia Haidar, Darío Argain y Horacio Flores. También contaban aquí a Patricia Díaz, pero desde el oficialismo se decía que la esposa de Daniel Rossi no era de la partida, no ya por su oficialismo, sino por sus no muy buenas relaciones con Busti.
Gastos
Fuera de registro, uno de los diputados explicó que, aunque no hubiera un inminente quiebre, se plantearán objeciones al Ejecutivo por la decisión de rescatar Cotapa, a la que comparó con la controvertida medida del ex gobernador Sergio Montiel de adquirir el hotel Mayorazgo.
Junto con esto, se cuestionaba la decisión –adoptada el año pasado- de salir en auxilio de productores endeudados con el Banco Nación, por un monto de más de 43 millones de pesos. “Algunos son productores, otros no sé si lo siguen siendo, nosotros queremos ver las listas”, dijo un diputado que prefirió no hacer declaraciones. En general, se tachaba el supuesto desinterés de la gestión Urribarri por el control del gasto y se advertía que el malestar se expresaría internamente en este año electoral.
Más cerca del oficialismo, en cambio, ven a estos planteos como meras excusas para amenazar con obstruir las políticas oficiales en la Cámara, algo que creen sólo está en condiciones de llevar a cabo el propio Busti, que por ahora no muestra ningún interés en enfrentar al Ejecutivo.
Creen que las señales emanadas desde la Cámara van, antes que nada, hacia la conducción de Busti “que un día invita a los legisladores a reunirse con Reutemann y al otro aparece en una foto con Kirchner”. Pero admiten que la relación del Gobernador con los legisladores sigue siendo nula. Página Política
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