Cae un nene por boca de tormenta
Por Javier A. Vilaboa
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El niño Rodrigo Ayende jugaba en la vereda con su primo Yamil Lizarza, en uno de los saltos cayó en la base del hueco -cuneta de concreto-, se resbaló y terminó en la cámara de captación con más de un metro de profundidad.
Mientras esperaban a los bomberos, los vecinos con una soga lograron sacar al pequeño que sufrió algunos golpes. Hubo final feliz para lo que podría haber sido una tragedia por una situación que se repite en casi la totalidad de las esquinas con boca de tormenta de nuestra ciudad que no poseen rejillas.
Dos accidentes más
El jueves a las 19, una camioneta chocó a una nena que cruzaba la calle. Fue en calle Belgrano, a pocos metros de las vías cuando una Ford Ranger embistió a la pequeña que se dirigía desde la roticería Orsingher a la casa de su abuela.
EL propietario del vehículo llevó a la accidentada al hospital local donde el Dr. Gonzáles la revisó y derivó al Centenario. Finalmente los padres de la niña Exequiel Orsingher y Belén Carruccio en conjunto con los médicos decidieron ir a la Clínica Modelo de Paraná donde se le han realizado estudios y está la posibilidad de cirugía debido a la existencia de coágulos.
Más tarde en Bv Colon, casi Av. Libertad Andrés Castro se conducía en bicicleta cuando fue embestido por un coche. Si bien la bici quedó en pésimas Andrés quedó en observación paras luego ser dado de alta.
Agradecimiento
Celia y Pedro Praderio agradecen infinitamente a los sacerdotes Horacio y Fernando, cursillistas, grupos de oración y a todos aquellos que nos acompañaron con sus oraciones, durante la enfermedad de nuestra nieta María Soledad.
Así mismo agradecemos las innumerables expresiones de condolencias y afecto recibidas tras su fallecimiento. Dios los bendiga a todos.
Ella ahora descansa junto al señor, éste es nuestro consuelo.
Rezamos por su memoria en la misma este sábado 25 a las 20 horas en la Parroquia Sagrado Corazón de Urdinarrain.
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