DRAMÁTICO RELATO DE SU COMPAÑERO
Caída trágica de Romero: cuál fue el motivo por el que se rompió la grúa
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Cuando habían pasado 10 días de la terrible caída en la previa de la quinta noche del Carnaval del País, y parecía que la salud de Romero mejoraba, el joven trabajador recuperado contó cómo fueron los minutos previos a la caída y su reacción.
La quinta noche de esta edición carnavalera va a quedar grabada en la memoria de todo Gualeguaychú. En medio del montaje de la carroza de los músicos de Marí Marí, dos trabajadores cayeron de la grúa en la que estaban trabajando. Y finalmente 16 días después, Hugo Romero perdió su vida.
A diez días de aquel día que originó todo, y cuándo parecía que “el Negro” también se iba a recuperar, Ignacio Uccelli visitó el estudio de Radio Cero y contó los detalles: “Estábamos armando el sol de la carroza de Marí Marí. La jaula o el canasto es una estructura firme que aguanta miles de kilos; lo que ocurrió es que en un momento se trabó un engranaje del sol y la grúa quedó haciendo fuerza. Al estar trabado ese engranaje, la grúa estaba haciendo una fuerza como para levantar toda la carroza, con los músicos arriba, y ahí empieza a romperse la parte más débil”.
“Con el Negro (Romero) nos dimos cuenta que nos íbamos a caer. Cuando miré, estaban rotas tres de las cuatro caras del soporte del canasto, y ahí fue cuando me agarré de la pluma de la grúa y les hice seña para que nos bajaran. El Negro se me agarró de la cintura con una fuerza increíble. Los dos sabíamos que íbamos a caer. Miraba y pensaba que nos íbamos a matar”, relató Ignacio en Radio Cero.
Finalmente, el canasto termine de romperse y los dos trabajadores caen al vacío desde 9 metros de altura. El golpe, el estruendo y el silencio total en la previa carnavalera.
Ignacio cayó sobre el piso de la carroza, mientras que Hugo Romero lo hizo sobre el piso. “Cuando intenté levantarme, me quedé sin aire. No podía hablar. Juan Boari (médico y animador de la comparsa) me dijo que experimenté un knock out de los boxeadores; medio que me dormía porque tenía mucho dolor. Juego al Rugby pero nunca había experimentado ese dolor. Para mi Juan Boari es el ángel guardián que tenemos en la comparsa, porque nunca tiene problemas de sacarse la remera y ponerse el traje de médico. Quiero agradecerle especialmente a él y a Diego Romero que es enfermero y que sale en la comparsa que estuvo conmigo en todo momento”.
“Ni bien caigo, escucho el silencio. Al Negro lo vuelvo a ver dentro del Hospital. Nos metieron en una habitación. Él estaba consciente, muy dolorido y se la bancaba igual, sin llorar ni decir nada. Me decía que le dolía, pero se aguantaba”, contó el trabajador de la comparsa.
