CANELA: caricias para el alma
Los que hayan leído el comentario sobre la anterior presentación de CANELA, contratados por Norita Salzman, deben disculpar si se repite algún concepto; y los que no lo leyeron, deben disculpar si se desliza algún sobreentendido, que para ustedes no será tal.Por Julio Majul Colaboración Quería comentarles la nueva presentación de DONDE ESTABAS TÚ, hace unos días en el Magnasco.Se trata de un espectáculo basado en boleros, donde un grupo musical casi íntegramente gualeguaychuense interpreta los inoxidables del género, mientras la voz cantante (en todo sentido) es llevada por Mariana Sánchez. ¿Quién es Mariana? Es la hija de Delia María, la gran cantante folklórica de nuestra ciudad. Pero ya no es más la hija de Delia María, para alegría de su madre claro: es ella misma.Mariana canta con una voz plena, marcando el ritmo de cada tema, con una dicción cercana a la perfecta, y además hace de una especie de locutora-guía, contándonos en fracciones la historia del bolero, que empezó como bolero, ininteligible mezcla de contradanza y flamenco (dijo Mariana) pero esto ya lo dije en la otra nota. Pero Mariana no sólo canta maravillosamente, y nos guía por las intimidades de la historia bolerística, sino que además toca la guitarra, y muy bien por cierto.La verdad es que yo tenía muchas dudas de cómo luciría el grupo en el Magnasco, habituado como está a funciones de café concert. Dudas totalmente disipadas: estos tipos se lucirían en un Centro Integrador como en el Teatro Gualeguaychú.Se adaptan a los formatos fácilmente, con la seguridad que les da saber lo que están haciendo.Y lo que están haciendo es música romántica de primerísimo nivel.Ustedes conocerán a Manuel Fernández, el hijo del contador Diego Fernández (de quien, afortunadamente, no heredó su sordera musical). Manuel se luce en las trompetas: tanto en la asordinada cuanto en la "destapada", y forja con el saxo y la flauta traversa de otro de los integrantes gualeguaychuenses, Roberto Russell, un dúo formidable, que cada vez más optan por el diálogo constante entre los instrumentos, más que por una simple función de acompañantes de Mariana. O sea: sin dejar de acompasarse a la voz humana, crean sus propios pasajes de diálogos casi amorosos, casi exentos de contrapuntos y plagados de encuentros.La tarea de Roberto, con saxo y reversa, parece muy ardua. Por las dificultades que plantean los instrumentos, claro. Pero Roberto parece haber nacido con un saxo en vez de biberón, así que hace que parezca fácil lo difícil.Falta hablar del cuarto integrante, que esta vez no fue el negrito pícaro de Nacho Álvarez, que nos deslumbrara en el Aguaý, sino Leonardo Flores, propiamente la contracara: pintita de galancete, flequillo peinadísimo; nada que ver con su reemplazado. Pero lo importante es que, sin ser igual a Nacho y debiendo recurrir muchas veces a espiar con el rabillo del ojo (te vimos, pibe) la partitura, se lució con sus tambores y percusión, entrando en el juego de combinarse con Mariana y su guitarra, y con los bronces, sin entremezclarse ni colisionar; tratando de integrarse plenamente, y en varias ocasiones realmente se lució. Si lo hizo con sólo 7 días de ensayo, como se dijo, ¡qué futuro, hermano!.El repertorio no cambió mucho; incluyó todo lo de antes, más temas nuevos, entre ellos la maravillosa Bachata rosa, de José Luis Guerra; y un tema que me impactó mucho, llamado "Mucho corazón".La originalidad del grupo llega a los arreglos musicales, por supuesto notable más en unos que en otros temas: además ¡tantas veces tocados, que es difícil hallarles timbres o detalles nuevos!. Pero les recomiendo que escuchen "Inolvidable", que nadie cantará nunca como su autor, Tito Rodríguez, pero no recuerdo una versión ni parecida a la que logran los cuatro CANELA.Como dijeran Sonia y Susana, las dos chicas que me acompañaban (envidien, loco) CANELA es una dulce caricia para el alma.Ojalá que vuelvan pronto, y que de los doscientos que éramos el sábado, seamos muchos más.Ellos se lo merecen. Y Nora Salzman, que los descubrió y nos los hizo conocer, también; y Carlitos Níssero, que generosamente hizo de iluminador (¿no nos estaremos perdiendo el timbre de su teclado para Canela?) también.
ESTE CONTENIDO COMPLETO ES SOLO PARA SUSCRIPTORES
ACCEDÉ A ESTE Y A TODOS LOS CONTENIDOS EXCLUSIVOSSuscribite y empezá a disfrutar de todos los beneficios
Este contenido no está abierto a comentarios

