Canela llenó de música el Magnasco
A telón cerrado se oye un tic-tac, el telón lentamente se descorre y aparece una gurisa preciosa entonando "Reloj, no marques las horas, porque voy a enloquecer. Ella se irá para siempre cuando amanezca otra vez". Julio Majul Colaboración La voz es inconfundible: Mariana Suárez. Y los instrumentistas también: Roberto Russell (entonces, con flauta traversa, luego alternando con saxo, es políglota el tipo), Manuel Fernández Secchi (trompeta, generalmente asordinada, a veces no; y un coso horrible para hacer ritmo que no te pega, Manuel). En percusión, solo retengo el nombre, Nacho, el tercero que le conocemos a CANELA.Que de CANELA se trata.Novedades en el grupoY ellos se renuevan. ¿Qué quedó del improvisado recital de abril de 2009, en el Aguaý, cuando los conocimos? No está ni Nacho Álvarez, con su pinta rea de percusionista. Ni los gualeguaychuenses Manuel y Roberto tienen la timidez que no los abandonaba entonces.La única igualita es Mariana Suárez, Bichi pa´ los amigos. Ella sigue siendo dueña del escenario, preciosa mina, con espíritu docente; tiene que explicar cositas de la mayoría de las canciones que canta y toca en su guitarra. Y esa garganta privilegiada, síntesis de la de sus papis, Delia María y Carlos Enrique.Si algo caracterizó siempre a CANELA es el buen gusto al elegir su repertorio. Y en esta ocasión, nos desplegó un menú de casi 30 temas, entre los que elegíamos nosotros -los espectadores- los "platos" que nos gustaban, entre entradas, plato principal y postres. Las canciones iban desde Tristezas (el primer bolero del que se tenga memoria, nos enseñó la Bichi) hasta Bachata Rosa, el fabuloso tema de Juan Luis Guerra.El espectáculo abarcó, creo, 25 temas. Y no, nadie pidió "Tristezas".El show, decía, estaba dividido en secciones, como una cena. Sin embargo, Elizathe no podía aguantarse y, en plena elección de "entradas", pidió un plato principal: El día que me quieras. Mariana lo mandó a la cola, para cuando le tocara el turno.Quien escribe estuvo muy discreto: pedí solamente La Media Vuelta, pero tuve que hacerlo como cinco veces porque nadie me daba bolilla. Peor que a Elizathe, miren, les juro.Musicalmente hablando...Pienso aprender teclado con Juan Leuze, para que no digan más que soy demasiado audaz haciendo comentarios musicales, si no soy músico.Con ese "voy a estudiar", más una vida escuchando música, permitirán que haga algunas consideraciones cuasi técnicas, digamos.Roberto Russell (ya fue dicho) alternaba saxo con flauta; resulta difícil decir con cuál instrumento se luce más. La flauta, bueno: hasta Bartolo la tocaba. Pero el saxo es otra cosa, pero para la jerarquía musical de Roberto (¿podemos decirle Beto, Bichi?) un instrumento es igual a otro. Y sabe cuál elegir para cada tema.Manuel Fernández Secchi es un maestro de la trompeta, que en esta ocasión optó por asordinarla, generalmente. Sólo soltó su polenta a partir de Quizás, Quizás, Quizás; y luego en "mi" La Media Vuelta, y en algún otro bolero.Mariana Suárez se luce siempre, ella es divina. Pero se lució hasta deslumbrarnos en su versión, solita y sola con su guitarra en el escenario, de Cuenta Conmigo, el ya clásico bolero de Chico Novarro. Y en Luna, Lunera, hasta tocó las castañuelas, para refirmar el sabor hispano que le dieron a su versión.Casi me olvido: el percusionista Nacho mostró una profesionalidad notable; en varios pasajes quedaba como único acompañante de Mariana, y sonaba perfecto. No tendría la pinta rea del primer Nacho, que nos encantara, pero su musicalidad no tiene nada que envidiarle a nadie.Es difícil escoger un tema como símbolo de lo mejor de la noche; a mí me gustó Perfidia, por el constante diálogo entre saxo y trompeta, la sobriedad de la percusión y la ajustada versión de Mariana.Y después de dos horas de espectáculo, la Bichi anunció "hacemos dos más y nos vamos", y eso intentaron.No contaban con el fanatismo de quienes estábamos: hasta que no interpretaron Piel Canela no los dejamos que se fueran.Y así pasó otra vez CANELA por la ciudad. Con su calidad invicta, y su calidez intacta.Para terminar, hay que agradecer a Radio del Pueblo, a Meyi y Alberto, por el buen gusto al programar espectáculos como éste.Y destacar la excelencia del sonido, a cargo de Jorge Balerdi y César Álvarez, que tenían una consola capaz de albergar las voces de ¡24! instrumentos.¡Cuánto ha corrido en la carrera de estos brillantes músicos desde abril de 2009 en el Aguaý hasta marzo de 2012 en el Magnasco! Y creo que seguirán llenando donde actúen.ESTE CONTENIDO COMPLETO ES SOLO PARA SUSCRIPTORES
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