Carina Lonardi, sobre el nuevo Plan Nacional de TEA: “Sin presupuesto, su impacto real podría ser nulo”
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La referente de Padres y Madres TEA de Gualeguaychú valoró que la Resolución 1115/2026 otorgue visibilidad institucional al autismo y promueva la detección temprana, la capacitación profesional y el acompañamiento a las familias. Sin embargo, cuestionó la falta de presupuesto, la escasa presencia del sistema educativo y la ausencia de medidas concretas frente a la crisis que atraviesa el sector de la discapacidad.
La nueva Resolución 1115/2026, que crea el Plan Nacional del Trastorno del Espectro Autista (TEA), genera expectativas, pero también fuertes interrogantes entre las familias. Para Carina Lonardi, referente de Padres y Madres TEA de Gualeguaychú, el documento contiene aspectos que deben valorarse, aunque advierte que su aplicación podría quedar limitada si no se destinan recursos concretos.
“Este Plan Nacional específico para TEA da visibilidad institucional al autismo y establece una hoja de ruta nacional para todas las provincias”, destacó Lonardi.
Entre los puntos positivos, señaló la promoción de la detección y el diagnóstico temprano. “Reconoce que la identificación precoz mejora las oportunidades de desarrollo y acceso a apoyos”, explicó. Pero inmediatamente planteó una salvedad: “Esto sin tratamientos accesibles es una falacia”.
También valoró que la resolución contemple la capacitación de profesionales. “Incluye un eje específico de formación continua para equipos de salud, algo muy necesario dada la desigualdad de criterios diagnósticos que existe entre provincias”, sostuvo.
Para Lonardi, otro aspecto relevante es el cambio de enfoque. “El documento se aleja de una mirada centrada únicamente en el déficit y habla de inclusión, autonomía, calidad de vida y adecuación de los entornos”, indicó.
La referente también destacó que el plan reconozca la necesidad de acompañar a las familias. “Reconoce la necesidad de psicoeducación, acompañamiento y orientación a cuidadores y familias”, afirmó.
A esto sumó la importancia de que se prevean sistemas de información y relevamientos epidemiológicos. “Argentina necesita generar datos para diseñar políticas públicas basadas en evidencia”, consideró.
La principal preocupación: la falta de presupuesto
Sin embargo, el punto que más cuestiona Lonardi es que el Plan Nacional de TEA no cuenta con presupuesto propio. “Este es probablemente el aspecto más cuestionado”, afirmó.
La resolución establece expresamente que su implementación “no implica erogación presupuestaria alguna”. Para la referente de Padres y Madres TEA, esto puede convertirse en una limitación determinante: “Sin financiamiento específico, muchas acciones podrían quedar solo en recomendaciones. Caerá en letra muerta”.
Además, advirtió que el plan apunta principalmente a un sistema de salud que “ya se encuentra colapsado”.
Según explicó, la resolución tampoco crea nuevas prestaciones ni garantiza financiamiento. “El plan orienta y recomienda, pero no obliga a obras sociales, prepagas ni provincias a ampliar coberturas o aumentar recursos”, señaló.
Otro de los cuestionamientos está relacionado con la educación. “Hay escasas referencias concretas a inclusión educativa, apoyos escolares, DUA o formación docente”, sostuvo Lonardi.
También marcó la falta de objetivos verificables. “No establece metas medibles. No aparecen indicadores claros, como cantidad de profesionales a capacitar”, señaló.
A esto se suma, según su análisis, que la implementación dependerá de las provincias. “Al tratarse de un sistema federal, cada jurisdicción podrá adoptarlo de manera diferente, lo que podría mantener las desigualdades regionales”, advirtió.
“No resuelve la crisis actual en discapacidad”
Lonardi también cuestionó que el nuevo plan no aborde específicamente la situación que atraviesa actualmente el sistema de discapacidad.
“El plan habla de atención y cuidados, pero no resuelve los problemas que hoy denuncian familias, transportistas, acompañantes terapéuticos, centros de día y prestadores respecto del financiamiento y los retrasos en los pagos”, afirmó.
En ese sentido, consideró que el impacto positivo que podría tener la iniciativa dependerá de que sea acompañada por medidas concretas.
“En la práctica, el plan puede ayudar a que haya mejores criterios diagnósticos, más capacitación y más conciencia sobre el autismo”, explicó. Y puso como ejemplo una situación que puede darse en el sistema sanitario: “No es lo mismo que ante una crisis por desregulación sensorial en una guardia médica se detecte la situación o se diagnostique como un brote psicótico por desconocimiento”.
Pero volvió a remarcar que el diagnóstico y la capacitación, por sí solos, no alcanzan. “Si no se acompaña con presupuesto, fiscalización y fortalecimiento de las prestaciones de discapacidad, su impacto real podría ser nulo”, afirmó.
Y sintetizó su mirada con una expresión contundente: “Mucho ruido y pocas nueces”.
Las deudas del sistema y la pérdida de apoyos
Lonardi recordó además que ya existe un programa nacional destinado a garantizar cobertura de salud a un sector de las personas con discapacidad: INCLUIR Salud.
“Hay un plan nacional que lleva muchos años en vigencia, se llama INCLUIR Salud y es el Programa Nacional que otorga cobertura mínima de salud a quienes tienen pensión por discapacidad, que no son la mayoría de las personas con discapacidad”, explicó.
Según afirmó, el programa mantiene deudas con los prestadores desde el comienzo del año. “Este plan adeuda los servicios y prestaciones a todos los prestadores desde que comenzó el año”, sostuvo.
“Con este nivel de compromiso se nos hace muy difícil creer que algo de lo expresado en la resolución se lleve a cabo”, cuestionó.
La situación, aseguró, también se refleja en las obras sociales. “Las obras sociales adeudan pagos desde tres meses en adelante. Hay gente que ha cobrado un solo mes de trabajo o nada, lo que se torna insostenible, tanto para prestadores como para las familias que pagan las prestaciones y esperan el reintegro”, señaló.
El impacto ya se observa, según describió, en la continuidad de los apoyos: “Son muchos los usuarios que han quedado sin apoyos”.
Finalmente, Lonardi señaló que desde el sector vienen reclamando información sobre la situación específica de Gualeguaychú. “Desconocemos estadísticas locales. Siempre hemos pedido pero no hemos recibido respuesta en ese sentido”, afirmó.
