Casa de Fray Mocho: a fin de mes firmarían el convenio de reparación

Por Guillermo C. Navarro
Es una gran noticia para Gualeguaychú. Esa que siempre se espera con mucha ansiedad cuando se trata de salvar nuestro patrimonio, el que queda con la historia, o el que la contiene.
Pasaron casi 9 años desde aquel septiembre del año 2000, cuando diario El Día advertía en sus páginas que la casa natal de José S. Álvarez, conocido popularmente con el seudónimo de Fray Mocho, corría peligro de desaparecer. De, casualmente, perderse en la historia. Pasar a ser un recuerdo y una importante pérdida a la vez.
Precisamente 9 años después y luego de algunas intervenciones de mantenimiento que se le efectuaron en ese tiempo, se destina un monto considerable de dinero para importantes trabajos de restauración.
Un millón de pesos se invertirán en la Casa de Fray Mocho, ubicada en la calle homónima al 130, lo que le permitirá ser lo que debe ser. Porque se recupera mucho más que un patrimonio de mucho valor para la comunidad: se rescata la historia misma.
Y es por eso que la ciudad debe celebrar la firma del convenio que se realizará antes de fin de mes, entre Nación, provincia y municipio, para que finalmente el millón de pesos destinado pongan en marcha la obra de restauración de la vieja casona.
Así lo confirmó el viernes el secretario de Planeamiento e Infraestructura provincial, Guillermo Federik, durante la visita a Gualeguaychú que realizó acompañando al gobernador Sergio Urribarri. “Estaremos firmando antes de fin de mes el convenio para la obra de restauración de la Casa de Fray Mocho, por un valor de un millón de pesos, que ha sido autorizado por la Dirección Nacional de Arquitectura (Monumentos Históricos y Patrimonio)”, destacó el funcionario.
Limpieza y desmalezamiento
Mientras espera su reparación definitiva, la Casa de Fray Mocho ha tenido un proceso de mantenimiento y cuidado casi permanente. Pese a que resalta cada vez más su deterioro, el municipio hizo trabajos de desmalezamiento, limpieza y desratización en varias oportunidades. Incluso estos últimos días una cuadrilla de empleados comunales efectuó esas tareas, por lo que el patio e interior de la vieja finca lucen bien. Como para esperar lo que se viene.
Cabe destacar que dentro del proyecto que el intendente Bahillo presentó en junio del año pasado ante la Dirección de Arquitectura de la Nación, figuran al menos tres etapas importantes de restauración.
Una ya está cumplida: desmalezamiento, desratización, limpieza del terreno, traslado a resguardo las aberturas de madera que se encontraron en el fondo del predio que probablemente son las pertenecientes a las construcciones demolidas por el propietario anterior.
También se han reparado fisuras de fachada y habitaciones, desarmado de tejas y su posterior reposición y recolocación, y retiro de tirantería en mal estado.
Las obras que deberían completar el proyecto son: reinstalar el sistema eléctrico, restablecer el sistema de provisión de agua de red urbana, reponer el revoque faltante, reparar aberturas exteriores, reemplazar las piezas más deterioradas de pisos cerámicos colonial, reconstrucción total de piso de madera de pinotea de una de las habitaciones y pintura en paredes interiores y exteriores. Además, se realizaría la reconstrucción de mampostería y techos.
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