LA PASARELA DEL CORSÓDROMO TODO LO PUEDE
Cielo Pereyra y Felipe Bon, los portabanderas de Ará Yeví que unifican la pasión por el folclore y el Carnaval
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Ambos son bailarines de folclore y, a su vez, salen hace años en el Carnaval del País. En esta edición, transmiten a la perfección la temática elegida por la comparsa del Tiro Federal, que combina las raíces folclóricas con la festividad típica del espectáculo más importe de nuestra ciudad.
Ará Yeví apostó fuerte nuevamente este año al combinar lo tradicional del Carnaval del País con otro estilo. Tras el guiño a los carnavales norteños del año pasado, en esta edición salió con una puesta en escena vinculada al folclore, la música y el baile que más arraigo tiene en el país y que continúa más vivo que nunca en estos días.
“La temática de alguna manera es una zona de confort para nosotros, y cuando aparece el show de la chacarera es el momento que aparece lo que hacemos día a día. Vivo de la danza folclórica así que es encontrarme con ese lugar cómodo, es fantástico poder contarlo en el Carnaval del País”, sintió al respecto Felipe Bon.
En la misma línea, Cielo Pereyra expresó que “hay una energía re linda que se siente, con el zapateo sobre todo. A todos nos toca esa fibra argenta que tenemos que de alguna manera llevamos el folclore adentro, es algo que gusta y que la música lleva a sentir eso”.
Ambos son bailarines de malambo y transitan distintos escenarios del país con esa música, y a su vez son integrantes habitués del Carnaval, lo que los hizo sin duda alguna los más indicados para llevar los estandartes de Ará Yeví este año.
Al respecto, Cielo contó que “no hay un reglamento o un lineamiento específico para los portabanderas, pero si se sigue mucho lo que son las figuras típicas que hacen los embajadores del Carnaval de Río, nos hemos guiado mucho por lo que hacen allá. El objetivo de nuestra figura y nuestro rol es mostrar la bandera y los colores de nuestra comparsa, de hacer cierta reverencia hacia los jurados que son los que tienen que ver el vestuario y nuestro despliegue. Después ponemos nuestra impronta también, en base a la temática y a la música”.
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Sobre esto último, Felipe consideró que “que se conjuguen estas cuestiones en el Carnaval es fabuloso. Escuchar a la gente que se levanta como si fuera un gol cuando zapateamos es tremendo, esa energía es fantástica y seguimos en esa búsqueda de seguir perfeccionándolo. La complicidad es fundamental, la preparación previa también. Necesito estar al lado de la música, ya vamos calentando, se disfruta y en paralelo también es la predisposición y la concentración para hacer el papel que estamos interpretando y que llegue de esa manera”.
“Estamos conectados entre nosotros y con la música que es lo que nos hace mover el cuerpo”, sintetizó Cielo.
Acerca del desafío de realizar una coreografía con los trajes imponentes de portabanderas, Felipe explicó que “en un escenario típico al público lo tenés de frente, y acá lo tenemos a los laterales, entonces pensamos cómo poder optimizar que se vea todo y que se luzca. Tuvimos el acompañamiento de los coreógrafos de la comparsa, nos juntamos en mi salón y empezamos a ver qué hacemos y después, en la práctica lo seguimos viendo. Hay pasos que con el espaldar son imposibles, entonces necesitamos sentirnos cómodos, y con el correr de los sábados cada vez sale mejor y se disfruta más. Lo que nos pasa en el malambo es que siempre entrenamos con la ropa típica y acá como hay una propuesta particular, es lo más complejo”.
En este sentido, Cielo acotó que “la dimensión del traje hace que cambies cosas, que no te muevas tan rápido como pensabas entonces, tuvimos que modificar pasos, es parte del proceso. Al mismo tiempo formamos parte de una puesta en escena de toda la comparsa, formamos parte de un equipo grande, entonces estamos atentos al desplazamiento también”.
A su vez, el largo de la pasarela del Corsódromo es otra cuestión a tener en cuenta. “Son 500 metros, en un malambo típico son 5 minutos dándolo todo, pero acá la resistencia que hay que tener es otra. La adrenalina juega un papel importante, en ese momento te olvidas de cualquier dolor y del calor. Capaz que cuando terminás te desplomás, pero no importa, ya diste todo”, expresó la bailarina y nutricionista.
En cuanto a la competencia en general, Cielo reconoció que “creo que por ahí tuvimos un comienzo un poco más flojo”, pero que “en las últimas noches Ará Yeví salió con todo, levantó al público, se acomodó todo lo que hacía falta para que la temática se entienda bien, así que vamos a dar pelea”.
Por su parte, Felipe destacó que “se ve una gran familia, todos están involucrados con la temática y está buenísimo, ahí es donde está lo virtuoso de la comparsa. La temática me toca muy de cerca, porque el folclore es algo que disfruto día a día y vamos a defenderla a muerte”.
Finalmente, el objetivo de ambos es que tanto el Carnaval como el folclore se revitalicen tras esta apuesta de Ará Yeví: “Queremos que la gente vea el Carnaval, el grandísimo espectáculo que es, con toda la gente que trabaja detrás y la calidad de artistas que tiene; y también que más personas se acerquen al folclore, que está viviendo un auge con los más jóvenes y está bueno contagiar eso”, sostuvo Cielo.
“Hace muchos años se decía que el folclore era para grandes, y está bien que también sea para los jóvenes. Figuras como los cantantes Milo J y Cazzu que incorporaron malambo en sus presentaciones en Cosquín, y esto que surge en el Carnaval, está buenísimo. El folclore es muy nuestro, por lo que esta conjunción es fantástica”, concluyó Felipe.

